Hoy estamos más cerca de esta respuesta con el lanzamiento del Fondo del Banco Mundial para reducir las emisiones de carbono mediante la protección de los bosques, el Forest Carbon Partnership Facility.
“El Forest Carbon Partnership Facility demuestra que el mundo se preocupa por el valor global de los bosques y está dispuesto a pagar por ellosâ€, comenta Robert B. Zoellick, presidente del Banco Mundial, quien lanzó la iniciativa durante las conversaciones sobre cambio climático de las Naciones Unidas que se realizan en Bali, Indonesia.
El objetivo fundamental del fondo es dar inicio a un mercado de reducción de las emisiones de carbono por medio de la protección de los bosques que incline el equilibrio económico a favor de la conservación forestal, señala Benoit Bosquet, especialista principal del Banco Mundial para la ordenación de los recursos naturales, quien dirigió la creación del fondo.
“No podemos perder ni un dÃa más cuando se trata de la protección del clima y de los bosquesâ€, declara Heidemarie Wieczorek-Zeul, ministra de desarrollo de Alemania. “….La protección forestal deber ser una parte medular de cualquier futuro acuerdo sobre cambio climáticoâ€.
Si consideramos que el mundo pierde hoy unas 13 millones de hectáreas de bosque todos los años (la superficie de Nicaragua o Grecia), hay un “enorme†potencial para la conservación compensada basada en la reducción de las emisiones de carbono mediante la conservación forestal, agrega Bosquet.
Se requieren medidas urgentes para revertir esta tendencia y conservar las superficies de bosque nativo que aún se mantienen en pie, según el influyente Informe Stern sobre la economÃa del cambio climático publicado el año pasado. El informe agrega que la comunidad internacional debe pagar a los paÃses en desarrollo por conservar sus bosques y tomar en consideración las oportunidades económicas no percibidas y los costos de administrar y velar por el cumplimiento de la protección.
El Informe Stern calcula que para los ocho paÃses responsables del 70% de las emisiones por el uso del suelo (principalmente deforestación), el costo llegarÃa a los US$5.000 millones al año.
Crear las condiciones necesarias
El Forest Carbon Partnership Facility puede ayudar a crear las condiciones necesarias para el tipo de iniciativa a gran escala requerido para enfrentar el problema, ya que muestra un medio para lograrlo, afirma Bosquet.â€Por ejemplo, con una combinación de detección a distancia y vigilancia en terreno, podemos determinar el monto de las reducciones de emisiones de carbono logradas†por la conservación de los bosques.
Sin embargo, todavÃa quedan muchas dificultades por allanar, dice Bosquet, incluida la reestructuración y la planificación de los pagos de incentivos a fin de asegurar que las reducciones de las emisiones de dióxido de carbono se mantengan en el largo plazo.
Otra dificultad que hay que solucionar se refiere a los derechos y la titularidad sobre la tierra, que son aspectos de vital importancia según el informe del Banco Mundial “¿Realidades antagónicas? Expansión agrÃcola, reducción de la pobreza y medio ambiente en los bosques tropicales†publicado en noviembre de 2006.
“Según el diagnóstico realizado, el asunto se reduce a lograr un buen gobiernoâ€, sostiene Ken Chomitz, autor principal. “Los bosques han sido causa de problemas históricos, porque hay conflictos profundamente arraigados en torno a los derechos sobre la tierra y los árboles. El programa de reducción de las emisiones de carbono mediante la protección de los bosques podrÃa utilizar incentivos financieros, transparencia y seguimiento para mejorar el gobierno de los bosquesâ€.
El fondo probará experimentalmente diversas formas para reducir la deforestación y la degradación ajustándose a las circunstancias del respectivo paÃs. Asimismo, se podrÃa experimentar con diferentes tipos de intervenciones, desde reformas a las polÃticas públicas hasta inversiones en terreno, y recurrir a distintos modelos de incentivos.
Se estima que el proceso implicará un alto nivel de consultas con la sociedad civil y las organizaciones de pueblos indÃgenas, comenta Bosquet, donde los gobiernos deberán garantizar que se hagan “consultas significativas†a los pueblos indÃgenas que dependen de los bosques y a otros habitantes de las selvas durante la redacción del plan que se aplicará en su paÃs para reducir las emisiones de carbono producto de la deforestación y la degradación.
Un objetivo importante es canalizar los pagos hacia donde más se necesiten, por ejemplo hacia los pobres cuyos medios de sustento están vinculados con los bosques.
“Ello puede cambiar las alternativas económicas de las que disponen muchas personas que dependen de los bosques para su sustento, ya que ahora la conservación y no sólo la explotación de los bosques tendrá valorâ€, señala Zoellick.