Es posible que los lugares donde ya se ha producido una inflación en los precios de los alimentos y del combustible experimenten ahora una disminución de las exportaciones, el comercio y las inversiones como resultado de la agitación financiera que se extiende cada dÃa más por todo el mundo, dijo el presidente del Banco Mundial Robert B. Zoellick.
"Mientras que el mundo desarrollado se preocupa por la crisis financiera, muchos olvidan que en los paÃses en desarrollo se está extendiendo rápidamente una crisis humana. Los pobres se ven obligados a vivir al borde de la supervivencia", dijo Zoellick.
"La crisis financiera hará más difÃcil todavÃa la situación para los paÃses en desarrollo que tratan de proteger a sus habitantes más vulnerables frente a los efectos provocados por la subida de los precios de los alimentos y el combustible".
"Los acontecimientos de este año constituyen una campanada de alerta", dijo el Presidente en su discurso del 6 de octubre previo a las Reuniones. "La arquitectura internacional concebida para hacer frente a tales circunstancias se está resquebrajando".
Los acontecimientos recientes podrÃan ser un punto crÃtico para los paÃses en desarrollo
Zoellick advirtió que lo sucedido en el sector financiero en septiembre, incluso la quiebra o casi quiebra de importantes bancos, podrÃa ser "un punto crÃtico para muchos paÃses en desarrollo".
"La cruda realidad es que los paÃses en desarrollo deben prepararse para una disminución del comercio, los flujos de capital, las remesas y la inversión interna, asà como una desaceleración del crecimiento", dijo.
Los altos precios de los alimentos y del combustible, asà como la escasez de productos alimenticios básicos, afectaron a varias naciones a principios de este año, provocando disturbios, sufrimiento y malnutrición.
El Presidente comentó que el sistema de ayuda internacional no sigue el ritmo de las necesidades que cada dÃa son mayores. Todos los miembros del G-7 están atrasados en el cumplimiento de los compromisos de ayuda que asumieron en la Cumbre de 2005 en Gleneagles.
La nueva red multilateral debe crear un sentido de responsabilidad compartida por el estado de la economÃa polÃtica mundial, incluso el cambio climático, un tema clave para el debate en las próximas Reuniones Anuales, y estabilizar a los Estados frágiles y a los que salen de un conflicto. (Ver el artÃculo sobre la labor del Banco en los Estados frágiles.)