Julio de 2008 — Durante años, la ciudad de Monrovia, Liberia, recibÃa cada mañana una nube tóxica de color azul producto de la combustión de desechos. La basura obstruyó el viejo sistema de drenaje y bloqueó el alcantarillado, provocando inundaciones durante la temporada de lluvia y creando un hábitat ideal para los mosquitos y otros vectores de enfermedades.
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Los habitantes de Monrovia no tuvieron otra opción que quemar, enterrar y arrojar indiscriminadamente la basura. Muchas comunidades recurrieron al uso de basura expuesta para rellenar pantanos y ampliar los márgenes de los rÃos.
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Se calcula que los depósitos más evidentes tenÃan más de 70.000 toneladas de basura acumulada alrededor de la ciudad.
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Esto ocurrÃa en 2005 en Monrovia, donde una población de casi un millón de habitantes vivió durante muchos años en un conflicto civil en el que no existÃa ningún sistema formal de recolección y eliminación de basura.
Monrovia tiene ahora ocho camiones de contenedores que recolectan la basura del municipio.
En realidad el cambio comenzó en abril de 2007 cuando el Banco Mundial, por petición del gobierno liberiano, emprendió un ambicioso proyecto con la finalidad de recuperar un sistema rudimentario de recolección de desechos sólidos en la ciudad de Monrovia.
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Esta iniciativa fue un reto. Monrovia City Corporation, responsable de la recolección de desechos sólidos, no tenÃa la capacidad suficiente para asumir las responsabilidades que le correspondÃan. La empresa contaba con sólo dos camiones en buenas condiciones y un presupuesto anual de aproximadamente US$500.000 —una octava parte del presupuesto de otras ciudades del mismo tamaño que Monrovia.
Ciudadanos se juntan para recoger desechos a lo largo de la costa de Monrovia.
Este servicio sigue funcionando hoy en dÃa y recoge aproximadamente el 30% de la basura que genera diariamente Monrovia. Hasta la fecha, el servicio ha recolectado y eliminado casi 80.000 toneladas de basura, cambiando el aspecto de la ciudad y mejorando radicalmente las condiciones de vida de la población.
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“Esto resulta liberadorâ€, dice Felicia Jubah, residente de Monrovia, al referirse al impacto que tiene el proyecto. “Por fin no tenemos que vivir entre la suciedad, las calles de Monrovia están más limpias y comenzamos a sentirnos orgullosos de nuestra ciudad…â€
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Futuros desafÃos para mantener el sistema
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La eliminación de la basura planteó sus propios problemas. El vertedero Fiamah, un sitio mal gestionado que existÃa antes del comienzo del proyecto, estaba ubicado muy cerca de una zona residencial y eso representaba serios riesgos para la salud y el medio ambiente. Como medida transitoria, se financió la rehabilitación y la gestión apropiada del vertedero. Al mismo tiempo, se identificó un lugar más apropiado en Whein Town que en este momento se encuentra en vÃas de construcción.
Se colocaron contenedores en diferentes puntos de recolección de toda la ciudad para reducir la basura regada por las calles.
Los futuros desafÃos que supone el desarrollo de un sistema extenso y sostenible de recolección en Monrovia son significativos. Es necesario encontrar soluciones innovadoras para recuperar los costos de la eliminación de desechos sólidos en una ciudad con recursos limitados y una gran población desempleada que vive en albergues improvisados con poco o nada de dinero para pagar las tarifas de basura.
El Banco, motivado por los resultados modestos pero prometedores del proyecto de emergencia, sigue comprometido a ayudar al Concejo Municipal de Monrovia en su intento por desarrollar y modernizar sus servicios para servir al público. El trabajo continúa.