Ratones detectan la tuberculosis Ratas entrenadas podrían ser la última arma en la lucha contra el vertiginoso aumento de pacientes con tuberculosis que quedan sin diagnóstico todos los años en África.
En los últimos tres años, se han criado y entrenado 19 ratas africanas [de la subfamilia Cricetomyina] para detectar y diagnosticar la tuberculosis, gracias al financiamiento de una donación del concurso de la Feria del Desarrollo en 2003. La inusual idea se ha convertido en lo que podría ser la tecnología médica más provechosa de los tiempos modernos, gracias al trabajo de un grupo de investigadores y entrenadores de animales de Bélgica y Tanzanía.
Su metodología es bastante sencilla: las ratas huelen una serie de orificios en los cuales se alinean muestras de esputo humano e identifican las muestras que contienen la bacteria de la tuberculosis.
| Bart Weetjens de APOPO, i organismo belga sin fines de lucro que inició sus conversaciones a principios de 1998, entrenó a unas 200 ratas para que detectaran minas personales sin explotar. Luego se dio cuenta del potencial de utilizar ratas entrenadas para solucionar epidemias. |  | | Empleado de APOPO entrena a una rata para detectar la tuberculosis. | "Estaba en un avión cuando oí que la Organización Mundial de la Salud anunciaba que ese año, 2002, unos dos millones de personas habían muerto a causa de la tuberculosis, principalmente en África. La organización también preveía que hacia 2015, la cifra aumentaría a ocho millones", comenta Weetjens. "Entonces supe claramente que valía la pena ver si las ratas podían detectar la tuberculosis, ya que los beneficios sociales serían enormes".
Con fondos de la Feria del Desarrollo, APOPO construyó un centro de investigación en Tanzanía, asociado a la Universidad de Agricultura Sokoine, y comenzó los estudios preliminares y el entrenamiento de las ratas para detectar la tuberculosis. En asociación con el principal programa de lucha contra la tuberculosis, APOPO comenzó un programa de recolección de muestras en seis centros de salud regionales que administran tratamiento contra la enfermedad. Cada semana se recolectan unas 900 muestras de esputo, que las ratas se encargan de comparar.
Las ratas son sumamente efectivas a la hora de diagnosticar la tuberculosis, afirma Weetjens. Mientras un técnico con un microscopio tarda un día completo en analizar sólo 20 muestras, una rata entrenada puede revisar varios cientos de muestras incluso en menos tiempo. El modelo de detección de la tuberculosis de APOPO ha sido demostrado científicamente.
La tuberculosis es tratable, pero millones mueren debido a que la enfermedad no es diagnosticada. Una de las principales razones de ello es la falta de una herramienta de detección confiable y menos costosa que pueda manejar grandes volúmenes de muestras.
Las ratas entrenadas son una solución, pues tienen un sentido del olfato altamente desarrollado y son dóciles, fáciles de criar y entrenar. Las ratas también son poco costosas, se adaptan fácilmente a distintos entornos y su transporte es sencillo.
Antes de la fase de desarrollo, se enseña a las ratas a distinguir entre muestras que contienen cultivos de tuberculosis y muestras de control. Cada vez que su indicación es correcta, se les recompensa con un bocado de alimento.
"Estamos tratando de desarrollar una herramienta de diagnóstico que permita la detección masiva en poblaciones vulnerables, como campos de refugiados, barrios marginales, etc., de manera que los casos sospechosos se dirijan inmediatamente a los establecimientos instalados por la OMS para recibir tratamiento", agrega Weetjens.
Después de ganar la donación de la Feria del Desarrollo en 2003, APOPO recibió donaciones de Johnson y Johnson, grupo privado, y más recientemente del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos. El grupo da empleo a 126 personas, 15 de las cuales trabajan directamente en el programa de tuberculosis.
Hay muchas posibilidades en esto, dice Weetjens, debido a que la principal prioridad en un país como Tanzanía es la salud. |