El cambio climático tendrá impacto mundial, pero los paÃses en desarrollo serán los más perjudicados. Además de ser los menos capaces de adaptarse.  Â
Es necesario actuar en dos frentes: la adaptación (para limitar y gestionar los impactos del cambio climático) y la mitigación (para permitir un crecimiento económico continuo reduciendo el contenido de carbono).
Es necesario actuar ahora para evitar el riesgo de que se produzcan cambios más grandes de temperatura entre 2090-99.
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, 2007) advierte que las emisiones mundiales de GEI tendrÃan que disminuir entre un 50% y un 85% respecto de sus niveles de 2000 para 2050 a fin de estabilizar las concentraciones en 450 ppm, según la estrategia de mitigación que se determine.
Para estabilizar las concentraciones en 550 ppm, las emisiones mundiales de GEI tendrÃan que disminuir hasta un 30% respecto de sus niveles de 2000 para 2050, según la estrategia de mitigación que se determine.
El cambio climático afectará la salud humana directamente de dos maneras: aumentando el riesgo de sufrir enfermedades y lesiones cardiovasculares en las olas de calor y muertes accidentales en los desastres naturales relacionados con el clima, e indirectamente incrementando el riesgo de la mortalidad en la niñez a causa de la diarrea, la inseguridad alimenticia y la desnutrición, y la incidencia del paludismo y otras enfermedades transmitidas por vectores.Â
Si se mantienen los usos actuales de la tierra y no se produce ninguna adaptación, Viet Nam perderá el 28% de sus tierras húmedas con el aumento del nivel del mar de un metro y Egipto el 13% de sus tierras aptas para agricultura (Dasgupta y otros, 2007).
Alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio para la reducción de la pobreza, la mejora de la nutrición y la disminución de la mortalidad en la niñez y el paludismo ayudará a los paÃses a adaptarse de manera efectiva a los riesgos de salud más adversos causados por el cambio climático.
El crecimiento económico y el desplazamiento al empleo basado en los servicios y las manufacturas reducirán la vulnerabilidad de los pobres en las economÃas agrÃcolas.
En la agricultura, la adaptación consiste en seleccionar aquellos cultivos resistentes al clima que sean adecuados. Por ejemplo, los agricultores de Orissa, en India, cosechan arroz champeswar, que es resistente a las inundaciones. En Ãfrica, Kurukulasuriya y Mendelsohn (2007) observaron que, según aumenten o disminuyan las precipitaciones, los agricultores se inclinan por los cultivos que toleran las sequÃas o que requieren mucha agua.
Los seguros basados en Ãndices climáticos pueden ayudar a los agricultores a lidiar con las malas condiciones y las conmociones climáticas que probablemente empeorarán con el cambio climático.
Para estabilizar las emisiones de GEI a medida que crecen los paÃses, deben disminuir las emisiones por unidad de PBI. Esto puede lograrse reduciendo la energÃa utilizada por unidad de producción, el combustible fósil utilizado por unidad de energÃa o la cantidad de carbono por unidad de combustible fósil. Existe la posibilidad de mejorar la eficiencia de la energÃa en las manufacturas y en el sector de energÃa de Europa oriental y Asia central, China e India.