Se prevé que el crecimiento en el África al sur del Sahara experimente una marcada desaceleración en 2009 para cerrar en 1 por ciento, luego de haber logrado en 2008 un avance estimado en 4.8 por ciento. El PIB de Sudáfrica se contraerá 1.5 por ciento (ver la tabla presentada aquí). El crecimiento de los países importadores de petróleo (excepto Sudáfrica) se desacelerará a 2.7 por ciento, tras haber crecido un estimado de 5.3 por ciento en 2008. Mientras, para los países exportadores de crudo de la región se pronostica que la tasa de crecimiento disminuirá a 2.2 por ciento, muy por debajo del sólido 6.3 por ciento logrado en 2008 (ver figura en la página anterior). En gran medida, el declive del crecimiento en 2009 reflejará la marcada desaceleración de la inversión y el consumo provocados por la crisis, aunque el crecimiento podría fortalecerse en la mayoría de los países durante el segundo semestre de 2009. Se prevé que la recuperación será relativamente lenta por el tenue repunte de la demanda mundial de exportaciones y porque el desempleo, la reducción de los ingresos y la persistente debilidad del sector financiero impedirán que el consumo y la inversión se restablezcan pronto. Aunque se espera que el gasto público crezca, se descarta que pueda tener un efecto compensatorio importante sobre la demanda interna, excepto probablemente en los países exportadores de petróleo, donde los excedentes fiscales ofrecen un margen de maniobra adicional para aplicar políticas expansivas. De hecho, en numerosos países importadores de hidrocarburos los mecanismos de estabilización automática son reducidos, pues los ingresos públicos representan una parte muy pequeña del PIB, y el margen de maniobra fiscal para aumentar el gasto está sujeto a estrictas limitaciones financieras. Algunas de las recesiones más pronunciadas ocurrirán en pequeños países de economía abierta como Botsuana, Mauritania y Seychelles. En Botsuana, la contracción de la producción minera causará una caída del PIB de 8 por ciento; mientras, la economía de Seychelles retrocederá más de 10 por ciento. Se espera que Costa de Marfil resista la desaceleración, ya que se está recuperando lentamente después de varios años de recesión causada por conflictos internos. Se prevé un ligero crecimiento del PIB en 2009, pues el aumento de las exportaciones, la construcción y la producción de alimentos, así como la inversión gubernamental en infraestructura básica, reducción de la pobreza y otras necesidades derivadas del conflicto harán aportaciones significativas al restablecimiento de la economía. Las cuentas corrientes de los países exportadores de petróleo sufrirán en 2009 un grave deterioro a causa de la reducción de precios de los productos básicos. Esto provocará grandes fluctuaciones en las balanzas comerciales, las cuales se verán compensadas parcialmente por una menor repatriación de utilidades de las compañías petroleras (ver figura en la página anterior). Los países importadores de hidrocarburos se beneficiarán de la reducción de precios de los combustibles importados, aunque la disminución de ingresos por remesas, servicios y transferencias corrientes mantendrá los saldos en cuenta corriente en niveles relativamente altos (ver figura en la página anterior). Se prevé que las transferencias a la región se debiliten aún más, al igual que las remesas y los flujos de ayuda externa. En Ghana, por ejemplo, las transferencias oficiales netas sumaron en promedio 17.6 millones de dólares en los dos trimestres recientes, contra 223.5 millones en el primer semestre de año. En Uganda, las transferencias oficiales corrientes disminuyeron 7.8 por ciento en el último trimestre de 2008, en comparación con el mismo periodo del año anterior. A escala global, las remesas, que en 2008 fueron equivalentes a casi dos tercios de la IED y a casi la mitad de la ayuda oficial para el desarrollo en el África Subsahariana, disminuirán en aproximadamente 4.4 por ciento en 2009 y se recuperarán en 2010. Lesoto, Sierra Leona, Cabo Verde, Senegal y Togo, entre otros países donde las remesas equivalen a más de 8 por ciento del PIB, serán los principales perjudicados. Las finanzas públicas se deteriorarán aún más en la región durante 2009 debido a la disminución de la actividad económica. Aunque se espera que el crecimiento repunte en 2010 y 2011, la lenta recuperación, el exceso de capacidad, el agravamiento del desempleo y el debilitamiento de los ingresos públicos serán las características del comportamiento de la economía durante ese periodo. En 2009 los países exportadores de petróleo volverán a caer en déficits de alrededor de 4 por ciento del PIB, a causa de los bajos precios del crudo y el declive de los volúmenes de exportación. Mientras, en los países importadores de hidrocarburos los déficits fiscales en 2009 se incrementarán en 2.5 puntos porcentuales, a casi 6 por ciento del PIB, antes de disminuir ligeramente en los próximos dos años. Las perspectivas para el África Subsahariana en 2010 y 2011 son de lenta recuperación, con un crecimiento de aproximadamente 3.7 por ciento en 2010 y de 5.2 por ciento en 2011, a medida que tanto la demanda interna como la externa empiecen a restablecerse. En general, el patrón es similar para los países exportadores e importadores de crudo (excepto Sudáfrica): se espera que cada grupo crezca 4.4 por ciento en 2010, pero en 2011 el primero crecería 6.3 por ciento y el segundo 5.2 por ciento (ver tabla en la página siguiente). La recuperación de Sudáfrica deberá de ser similar a la del resto del continente, con un crecimiento de 2.6 por ciento en 2010 y 4.1 por ciento en 2011, pues la debilidad de las finanzas públicas y la capacidad excedentaria en muchos sectores contrarrestarán los efectos de un fuerte repunte de la inversión y del consumo. En Nigeria, uno de los países africanos más golpeados por la crisis financiera mundial, el sistema bancario enfrenta graves presiones, pues algunos cálculos señalan que hasta 50 por ciento del capital de los bancos (10 mil millones de dólares) está vinculado con activos de dudoso riesgo.13 Por lo tanto, se prevé que el otorgamiento de créditos estará sumamente restringido, lo que socavará aún más el crecimiento del sector no petrolero. Sólo un aumento del gasto público podría frenar un mayor deterioro de la economía. 
13 Estimaciones de Eurasia Group. De acuerdo con Bank of America Corp., los bancos han suministrado al menos un billón de nairas (6,800 millones de dólares) de préstamos con margen. |