La crisis financiera ha dejado estragos en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de 2015 en lo relativo a la pobreza. Cálculos recientes del Banco Mundial sugieren que la crisis dejará en la pobreza a 50 millones de personas adicionales en 2009 y unos 64 millones en 2010 en relación con un escenario sin crisis.6 No obstante esta deprimente estadÃstica, el repunte relativamente rápido en los paÃses en desarrollo, y sus perspectivas a mediano plazo según se describen en la primera parte de este capÃtulo, combinadas con el progreso significativo en la mayorÃa de las regiones desde 1990, hacen casi probable que los ODM se alcancen en el plano mundial. La proyección actual del porcentaje de población en los paÃses en desarrollo que vive con 1.25 dólares diarios o menos (medida estándar de la pobreza) es de 15 por ciento en 2015, bien abajo de la tasa objetivo de 20.8 por ciento (la mitad del Ãndice de recuento de 1990). Esto se traduce en unos 920 millones de personas que viven bajo la lÃnea internacional de la pobreza, cifra que por coincidencia está alrededor de 50 por ciento del número estimado de pobres en 1990. Existe una variación regional significativa. Asia oriental y el PacÃfico sobrepasará en buena medida su objetivo regional, en gran parte por el éxito significativo en reducir la pobreza en China, con mucho el paÃs más poblado de la región. Se proyecta que Ãfrica al sur del Sahara no alcance su objetivo (por más de 9 puntos porcentuales), al igual que Europa y Asia central. El bajo rendimiento de Ãfrica refleja principalmente el débil crecimiento en la década de 1990. Los ajustes económicos requeridos por la transición de la economÃa planificada a la economÃa de mercado condujo a un aumento de la pobreza en Europa y Asia central, aunque desde un nivel bajo. Entre 2005 y 2010 se prevé un progreso significativo en la reducción de la pobreza en ambas regiones. Se proyecta que el progreso sobre la pobreza (usando la definición más amplia de 2 dólares diarios) sea un tanto menos prometedor al reducirse el Ãndice de recuento a un tercio de toda la población de los paÃses en desarrollo, que aún es alto, y más de 50 por ciento del nivel de 1990, lo cual deja a unas 2 mil millones de personas viviendo con 2 dólares al dÃa o menos. Como ocurre cada año, la nueva previsión de la pobreza es una combinación de dos variaciones: encuestas nuevas y más recientes en hogares y un nuevo pronóstico del crecimiento del ingreso per cápita. Más allá de los avances metodológicos en encuestas más recientes, también reflejan cambios en la distribución subyacente del ingreso que no se miden por variaciones en el ingreso (o consumo) mediano. Desde el informe del año pasado, el nuevo pronóstico de la pobreza integra 31 nuevas encuestas en hogares. La combinación de estas nuevas encuestas con la previsión de crecimiento del año pasado implica un descenso de 0.5 puntos porcentuales en el Ãndice de recuento agregado, de 15.5 a 15.0 por ciento. La mayor variación individual es para China donde, al usar la nueva encuesta baja el Ãndice de recuento proyectado cerca de 2 puntos porcentuales (de 6.1 a 4.1 por ciento). Por la misma razón, Ãfrica al sur del Sahara muestra un pequeño aumento de 0.3 puntos porcentuales. El nuevo pronóstico económico, comparado con 2008, no tiene efectos netos en nivel del agregado, pero eleva ligeramente el Ãndice de recuento de Ãfrica al sur del Sahara y de Asia oriental y el PacÃfico.7 A medida que 2015 se acerca con rapidez, es útil mirar un poco más adelante y evaluar las necesidades de los paÃses en desarrollo unos 10 años más allá. El pronóstico de este año para 2020 sugiere que 826 millones de personas (12.8 por ciento de la población de los paÃses en desarrollo) vivirán con 1.25 dólares diarios o menos, y que habrá casi 2 mil millones de pobres si se recurre a la lÃnea de pobreza de 2 dólares diarios. Los cinco años adicionales dejarÃan a Ãfrica al sur del Sahara sin alcanzar todavÃa los ODM en relación con la pobreza.
6. Estos cálculos actualizan los de Ravallion (2009) y Banco Mundial (2009c), y son compatibles con nuevas pruebas de la encuesta y las previsiones revisadas sobre el crecimiento presentadas en este informe. 7. No hemos descompuesto estas variaciones en variaciones en el propio pronóstico de crecimiento y variaciones en la elasticidad de la pobreza con respecto al crecimiento como se desprende de las nuevas encuestas. | 
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