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Si bien la crisis financiera ha pasado y la recuperación económica mundial parece estar en marcha, persisten muchos desafÃos para los trazadores de polÃticas y las instituciones financieras internacionales. De suma importancia entre ellos es el manejo de la reducción de los estÃmulos fiscal y monetario que han ejercido un papel tan crÃtico en evitar una depresión mucho más grave.
Restringir la polÃtica fiscal y monetaria en el momento oportuno para evitar que frene la recuperación es una consideración clara. Pero también lo es el riesgo de que las tan relajadas condiciones monetarias y fiscales en los paÃses de ingresos altos pudieran crear condiciones peligrosas para los paÃses en desarrollo. Las tasas de interés muy bajas en paÃses de ingresos altos ya están promoviendo operaciones de acarreo que pueden promover flujos desestabilizadores de capital hacia los paÃses en desarrollo, los cuales podrÃan crear nuevas burbujas de activos y el potencial para crisis futuras. Para los paÃses en desarrollo, el manejo de la recuperación en los flujos de capital es un desafÃo crucial. Evitar nuevas burbujas de precios de los activos podrÃa requerir mayor flexibilidad de los tipos de cambio. Si estos flujos son duraderos y se encauzan de manera eficaz hacia la inversión productiva, podrÃan representar una bendición importante para los paÃses en desarrollo (ver análisis en el capÃtulo 2). En cambio, si exceden la capacidad de absorción de los paÃses o se suspenden abruptamente, los costos podrÃan ser muy altos.
Dado el lento crecimiento, asociado a los ajustes reales que se prevén a mediano plazo (ver capÃtulos 2 y 3), las polÃticas gubernamentales deben enfocarse en estrategias de crecimiento que aumenten la productividad. Para los paÃses de ingresos bajos, estas estrategias pueden implicar atender al mismo tiempo problemas estructurales subyacentes tales como calidad de las instituciones, reforma regulatoria y apertura, todos ellos factores crÃticos en promover un crecimiento más rápido de la productividad. En la magnitud en que estas medidas logren generar producción adicional e ingresos gubernamentales, los gastos asociados serán más sostenibles que los más tradicionales, asociados a los gastos. Los paÃses con suficiente espacio fiscal podrÃan buscar dirigir las medidas a reducir cuellos de botella (en la infraestructura). Si se invierten con prudencia en capital humano y fÃsico, tales medidas pueden posicionar a un paÃs para que aproveche más la recuperación mundial cuando se presente, al explotar con más efectividad las ventajas comparativas existentes y ayudar a generar nuevas.
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