| Declaración de JIN Liqun, Viceministro de Finanzas (China) La economÃa mundial ha sufrido serios reveses desde que se desató la crisis financiera hace más de un año. Sus perspectivas dependerán, en gran parte, de las decisiones y medidas en materia de polÃticas que adopten todos los paÃses, en particular los principales paÃses desarrollados. El desarrollo y la estructura económica mundial están Ãntimamente interrelacionados. ConfÃo en que nuestras reuniones nos permitirán comprender mejor la problemática del desarrollo y contribuirán a que la comunidad internacional tome las medidas apropiadas para conducir a la economÃa mundial hacia un futuro más prometedor. Transferencia de recursos a los paÃses en desarrollo El Comité para el Desarrollo se creó con el propósito de promover la transferencia de recursos a los paÃses en desarrollo, tema prioritario en la esfera del desarrollo. En la actualidad, se ven indicios de recuperación en algunas economÃas de Asia oriental afectadas por la crisis y el mercado financiero internacional se está estabilizando. No obstante, el ritmo del crecimiento económico mundial ha disminuido considerablemente, el comercio internacional se ha contraÃdo, el precio de los productos básicos continúa descendiendo y el flujo del capital privado internacional hacia los paÃses en desarrollo se ha revertido. En estas circunstancias, la transferencia de recursos a estos paÃses producirá un efecto profundo y generalizado, al estimular el mercado y prevenir la deflación mundial. Al prestar asistencia a los paÃses en crisis, el Banco Mundial y otras instituciones financieras internacionales deben esforzarse por comprender plenamente y satisfacer las diversas necesidades financieras de los paÃses en desarrollo en las circunstancias actuales. Estas instituciones no deben conceder préstamos para ajuste estructural y en apoyo de reformas de polÃticas, en detrimento de los préstamos convencionales, en particular para infraestructura y otras áreas productivas. Desde que comenzó la crisis, se redujo el acceso de los paÃses en desarrollo a los mercados financieros internacionales. En tales circunstancias, el Banco debe redoblar sus esfuerzos para disminuir el costo de los préstamos y otorgar financiamiento en condiciones muy favorables a los paÃses en desarrollo, que incluya ventajas comparativas tales como vencimientos relativamente más largos y volúmenes estables. Continúa disminuyendo la asistencia oficial para el desarrollo (AOD), sobre todo los fondos en condiciones concesionarias, a pesar de la mejor situación fiscal de los paÃses industrializados más importantes, que se han beneficiado de los precios relativamente bajos de los productos básicos, en particular del petróleo. Los principales paÃses desarrollados deben hacer esfuerzos concretos para aumentar la AOD, según lo dicte su obligación moral y la necesidad de revitalizar la economÃa mundial y ayudar a los paÃses en desarrollo a mantener equilibrada su balanza de pagos. Respaldamos aquellas iniciativas para los paÃses pobres muy endeudados (PPME) en las cuales la reducción de la deuda esté estrechamente asociada al alivio de la pobreza. Al seleccionar los programas de reducción de la deuda, se deben procurar los medios para asegurar que tales programas efectivamente reduzcan la carga de la deuda de los PPME y aporten asimismo recursos suficientes. En general, la asistencia adicional para el desarrollo es condición previa para una mayor reducción de la deuda. Acogemos con agrado la voluntad polÃtica, manifestada hace poco por varios paÃses desarrollados, de reducir la deuda y esperamos que su compromiso se convierta en realidad cuanto antes. Respaldamos las actividades de ambas instituciones para prestar asistencia a los paÃses que sufren las consecuencias de un conflicto; al respecto, las dos instituciones deben observar estrictamente la Carta de las Naciones Unidas y las resoluciones pertinentes. Instamos a los miembros de la comunidad internacional a que, además de proveer asistencia financiera a través de las instituciones financieras internacionales, concierten esfuerzos para resolver los conflictos, cualquiera sea su naturaleza, aplicando medidas polÃticas en lugar de la fuerza. Ello es esencial para lograr un ambiente pacÃfico y propicio para el crecimiento mundial. Marco Integral de Desarrollo Suscribimos el concepto de desarrollo integral y destacamos sus efectos beneficiosos para la buena gestión, el ajuste estructural, el desarrollo social y cultural y el crecimiento económico. Al mismo tiempo, creemos que el mejoramiento de la producción de bienes materiales es la base sobre la que se asienta toda civilización humana. La experiencia de China y otros paÃses en cuestiones de desarrollo demuestra que: 1) La transformación social es de gran importancia para el crecimiento económico sostenible, mientras que éste es la base del desarrollo social. 2) Las reformas estructurales no sustituyen al desarrollo económico ni viceversa; antes bien, se complementan. El crecimiento económico es indispensable para poner en marcha las reformas sin tropiezos, y en el curso de las reformas se deben abordar temas relacionados con crecimiento económico, como la reducción de la pobreza, la protección ambiental y la modernización de la infraestructura. 3) En vista de la diversidad de historias, culturas y niveles de desarrollo de los paÃses, tanto los contenidos como los enfoques de los programas integrales de desarrollo deben ser necesariamente diferentes y, sin lugar a dudas, ni el diseño ni la aplicación de cada programa pueden ceñirse a un formato único. Los paÃses deben liderar la ejecución de estrategias de desarrollo integral. El Marco Integral de Desarrollo (MID) propuesto por el Banco debe estar encaminado a ayudar a los paÃses solicitantes a implementar sus propias estrategias de crecimiento. En el pasado, el Banco logró promover satisfactoriamente el desarrollo integral a través de la asistencia financiera y técnica en esferas tales como la educación, la salud, el desarrollo urbano, la protección ambiental y el fortalecimiento de la capacidad institucional. El Banco debe seguir contribuyendo al desarrollo integral con actividades de esta Ãndole. Debe ajustarse estrictamente a su mandato y aplicar el Marco Integral de Desarrollo de acuerdo con sus ventajas comparativas y capacidad. Habida cuenta de la diversidad de circunstancias de los distintos paÃses y las limitaciones de su capacidad institucional en este respecto, el Banco debe aplicar el concepto a tÃtulo de prueba y analizar la experiencia antes de considerar si es aconsejable o no incorporarlo a sus actividades habituales. Principios y prácticas recomendadas en materia de polÃtica social En la "Declaración de Copenhague", adoptada en la Cumbre Mundial para el Desarrollo Social, de las Naciones Unidas, se estipulan los principios básicos para fomentar el progreso social en todos los paÃses. China respalda estos principios y, en la práctica, los ha venido aplicando a lo largo de los años, ajustándose a su situación real. Somos partidarios de que las Naciones Unidas coordinen la ejecución de estos principios y creemos que el Banco y otras instituciones multilaterales deben participar observando la división del trabajo y las ventajas comparativas respectivas, sin asumir responsabilidades ajenas. Al establecer los principios y las prácticas recomendados en el ámbito del desarrollo social se deben respetar las peculiaridades de cada paÃs. Si bien es cierto que la globalización económica ha avanzado con rapidez, la realidad del mundo es que los niveles de crecimiento económico varÃan de un paÃs a otro, en los distintos paÃses hay una rica diversidad de tradiciones culturales e históricas y en el mercado mundial existen restricciones a la movilidad de los factores de producción, especialmente de la fuerza de trabajo. Además, no se dispone de un programa de transferencia fiscal a nivel mundial. Como consecuencia, las diferencias en el desarrollo social y las polÃticas que rigen este campo son inevitables, incluso en las normas de trabajo. Cabe reconocer que el progreso social está limitado por el desarrollo económico. Por ende, en los paÃses en desarrollo el crecimiento social no se puede lograr a través de "normas" impuestas desde afuera; antes bien, sólo se puede concretar mediante el desarrollo económico en conjunción con la aplicación de polÃticas sociales formuladas respetando las circunstancias individuales de cada paÃs. Aumento de la eficacia del Comité para el Desarrollo, el Comité Provisional y otros foros internacionales Con miras a incrementar la eficacia de las conversaciones sobre "arquitectura financiera global", es preciso mejorar las modalidades de los foros internacionales pertinentes, de manera tal de asegurar la plena participación de los paÃses en desarrollo. Dicha arquitectura financiera global debe reflejar los intereses comunes, particularmente de los paÃses en desarrollo, en el crecimiento económico mundial. Debe tener en cuenta las necesidades especiales de los paÃses en desarrollo con diferentes niveles de crecimiento y ponerlas en pie de igualdad durante el proceso de globalización de la economÃa. Respaldamos la labor del Comité para el Desarrollo y el Comité Provisional encaminada a lograr una mejor coordinación respetando la división del trabajo preestablecida, y confiamos en que ambos Comités, en cumplimiento de su papel constructivo, promoverán la participación efectiva de los paÃses en desarrollo en el proceso de creación de normas mundiales. Declaración de JIN Liqun, Viceministro de Finanzas (China) La economÃa mundial ha sufrido serios reveses desde que se desató la crisis financiera hace más de un año. Sus perspectivas dependerán, en gran parte, de las decisiones y medidas en materia de polÃticas que adopten todos los paÃses, en particular los principales paÃses desarrollados. El desarrollo y la estructura económica mundial están Ãntimamente interrelacionados. ConfÃo en que nuestras reuniones nos permitirán comprender mejor la problemática del desarrollo y contribuirán a que la comunidad internacional tome las medidas apropiadas para conducir a la economÃa mundial hacia un futuro más prometedor. Transferencia de recursos a los paÃses en desarrollo El Comité para el Desarrollo se creó con el propósito de promover la transferencia de recursos a los paÃses en desarrollo, tema prioritario en la esfera del desarrollo. En la actualidad, se ven indicios de recuperación en algunas economÃas de Asia oriental afectadas por la crisis y el mercado financiero internacional se está estabilizando. No obstante, el ritmo del crecimiento económico mundial ha disminuido considerablemente, el comercio internacional se ha contraÃdo, el precio de los productos básicos continúa descendiendo y el flujo del capital privado internacional hacia los paÃses en desarrollo se ha revertido. En estas circunstancias, la transferencia de recursos a estos paÃses producirá un efecto profundo y generalizado, al estimular el mercado y prevenir la deflación mundial. Al prestar asistencia a los paÃses en crisis, el Banco Mundial y otras instituciones financieras internacionales deben esforzarse por comprender plenamente y satisfacer las diversas necesidades financieras de los paÃses en desarrollo en las circunstancias actuales. Estas instituciones no deben conceder préstamos para ajuste estructural y en apoyo de reformas de polÃticas, en detrimento de los préstamos convencionales, en particular para infraestructura y otras áreas productivas. Desde que comenzó la crisis, se redujo el acceso de los paÃses en desarrollo a los mercados financieros internacionales. En tales circunstancias, el Banco debe redoblar sus esfuerzos para disminuir el costo de los préstamos y otorgar financiamiento en condiciones muy favorables a los paÃses en desarrollo, que incluya ventajas comparativas tales como vencimientos relativamente más largos y volúmenes estables. Continúa disminuyendo la asistencia oficial para el desarrollo (AOD), sobre todo los fondos en condiciones concesionarias, a pesar de la mejor situación fiscal de los paÃses industrializados más importantes, que se han beneficiado de los precios relativamente bajos de los productos básicos, en particular del petróleo. Los principales paÃses desarrollados deben hacer esfuerzos concretos para aumentar la AOD, según lo dicte su obligación moral y la necesidad de revitalizar la economÃa mundial y ayudar a los paÃses en desarrollo a mantener equilibrada su balanza de pagos. Respaldamos aquellas iniciativas para los paÃses pobres muy endeudados (PPME) en las cuales la reducción de la deuda esté estrechamente asociada al alivio de la pobreza. Al seleccionar los programas de reducción de la deuda, se deben procurar los medios para asegurar que tales programas efectivamente reduzcan la carga de la deuda de los PPME y aporten asimismo recursos suficientes. En general, la asistencia adicional para el desarrollo es condición previa para una mayor reducción de la deuda. Acogemos con agrado la voluntad polÃtica, manifestada hace poco por varios paÃses desarrollados, de reducir la deuda y esperamos que su compromiso se convierta en realidad cuanto antes. Respaldamos las actividades de ambas instituciones para prestar asistencia a los paÃses que sufren las consecuencias de un conflicto; al respecto, las dos instituciones deben observar estrictamente la Carta de las Naciones Unidas y las resoluciones pertinentes. Instamos a los miembros de la comunidad internacional a que, además de proveer asistencia financiera a través de las instituciones financieras internacionales, concierten esfuerzos para resolver los conflictos, cualquiera sea su naturaleza, aplicando medidas polÃticas en lugar de la fuerza. Ello es esencial para lograr un ambiente pacÃfico y propicio para el crecimiento mundial. Marco Integral de Desarrollo Suscribimos el concepto de desarrollo integral y destacamos sus efectos beneficiosos para la buena gestión, el ajuste estructural, el desarrollo social y cultural y el crecimiento económico. Al mismo tiempo, creemos que el mejoramiento de la producción de bienes materiales es la base sobre la que se asienta toda civilización humana. La experiencia de China y otros paÃses en cuestiones de desarrollo demuestra que: 1) La transformación social es de gran importancia para el crecimiento económico sostenible, mientras que éste es la base del desarrollo social. 2) Las reformas estructurales no sustituyen al desarrollo económico ni viceversa; antes bien, se complementan. El crecimiento económico es indispensable para poner en marcha las reformas sin tropiezos, y en el curso de las reformas se deben abordar temas relacionados con crecimiento económico, como la reducción de la pobreza, la protección ambiental y la modernización de la infraestructura. 3) En vista de la diversidad de historias, culturas y niveles de desarrollo de los paÃses, tanto los contenidos como los enfoques de los programas integrales de desarrollo deben ser necesariamente diferentes y, sin lugar a dudas, ni el diseño ni la aplicación de cada programa pueden ceñirse a un formato único. Los paÃses deben liderar la ejecución de estrategias de desarrollo integral. El Marco Integral de Desarrollo (MID) propuesto por el Banco debe estar encaminado a ayudar a los paÃses solicitantes a implementar sus propias estrategias de crecimiento. En el pasado, el Banco logró promover satisfactoriamente el desarrollo integral a través de la asistencia financiera y técnica en esferas tales como la educación, la salud, el desarrollo urbano, la protección ambiental y el fortalecimiento de la capacidad institucional. El Banco debe seguir contribuyendo al desarrollo integral con actividades de esta Ãndole. Debe ajustarse estrictamente a su mandato y aplicar el Marco Integral de Desarrollo de acuerdo con sus ventajas comparativas y capacidad. Habida cuenta de la diversidad de circunstancias de los distintos paÃses y las limitaciones de su capacidad institucional en este respecto, el Banco debe aplicar el concepto a tÃtulo de prueba y analizar la experiencia antes de considerar si es aconsejable o no incorporarlo a sus actividades habituales. Principios y prácticas recomendadas en materia de polÃtica social En la "Declaración de Copenhague", adoptada en la Cumbre Mundial para el Desarrollo Social, de las Naciones Unidas, se estipulan los principios básicos para fomentar el progreso social en todos los paÃses. China respalda estos principios y, en la práctica, los ha venido aplicando a lo largo de los años, ajustándose a su situación real. Somos partidarios de que las Naciones Unidas coordinen la ejecución de estos principios y creemos que el Banco y otras instituciones multilaterales deben participar observando la división del trabajo y las ventajas comparativas respectivas, sin asumir responsabilidades ajenas. Al establecer los principios y las prácticas recomendados en el ámbito del desarrollo social se deben respetar las peculiaridades de cada paÃs. Si bien es cierto que la globalización económica ha avanzado con rapidez, la realidad del mundo es que los niveles de crecimiento económico varÃan de un paÃs a otro, en los distintos paÃses hay una rica diversidad de tradiciones culturales e históricas y en el mercado mundial existen restricciones a la movilidad de los factores de producción, especialmente de la fuerza de trabajo. Además, no se dispone de un programa de transferencia fiscal a nivel mundial. Como consecuencia, las diferencias en el desarrollo social y las polÃticas que rigen este campo son inevitables, incluso en las normas de trabajo. Cabe reconocer que el progreso social está limitado por el desarrollo económico. Por ende, en los paÃses en desarrollo el crecimiento social no se puede lograr a través de "normas" impuestas desde afuera; antes bien, sólo se puede concretar mediante el desarrollo económico en conjunción con la aplicación de polÃticas sociales formuladas respetando las circunstancias individuales de cada paÃs. Aumento de la eficacia del Comité para el Desarrollo, el Comité Provisional y otros foros internacionales Con miras a incrementar la eficacia de las conversaciones sobre "arquitectura financiera global", es preciso mejorar las modalidades de los foros internacionales pertinentes, de manera tal de asegurar la plena participación de los paÃses en desarrollo. Dicha arquitectura financiera global debe reflejar los intereses comunes, particularmente de los paÃses en desarrollo, en el crecimiento económico mundial. Debe tener en cuenta las necesidades especiales de los paÃses en desarrollo con diferentes niveles de crecimiento y ponerlas en pie de igualdad durante el proceso de globalización de la economÃa. Respaldamos la labor del Comité para el Desarrollo y el Comité Provisional encaminada a lograr una mejor coordinación respetando la división del trabajo preestablecida, y confiamos en que ambos Comités, en cumplimiento de su papel constructivo, promoverán la participación efectiva de los paÃses en desarrollo en el proceso de creación de normas mundiales. Declaración de JIN Liqun, Viceministro de Finanzas (China) La economÃa mundial ha sufrido serios reveses desde que se desató la crisis financiera hace más de un año. Sus perspectivas dependerán, en gran parte, de las decisiones y medidas en materia de polÃticas que adopten todos los paÃses, en particular los principales paÃses desarrollados. El desarrollo y la estructura económica mundial están Ãntimamente interrelacionados. ConfÃo en que nuestras reuniones nos permitirán comprender mejor la problemática del desarrollo y contribuirán a que la comunidad internacional tome las medidas apropiadas para conducir a la economÃa mundial hacia un futuro más prometedor. Transferencia de recursos a los paÃses en desarrollo El Comité para el Desarrollo se creó con el propósito de promover la transferencia de recursos a los paÃses en desarrollo, tema prioritario en la esfera del desarrollo. En la actualidad, se ven indicios de recuperación en algunas economÃas de Asia oriental afectadas por la crisis y el mercado financiero internacional se está estabilizando. No obstante, el ritmo del crecimiento económico mundial ha disminuido considerablemente, el comercio internacional se ha contraÃdo, el precio de los productos básicos continúa descendiendo y el flujo del capital privado internacional hacia los paÃses en desarrollo se ha revertido. En estas circunstancias, la transferencia de recursos a estos paÃses producirá un efecto profundo y generalizado, al estimular el mercado y prevenir la deflación mundial. Al prestar asistencia a los paÃses en crisis, el Banco Mundial y otras instituciones financieras internacionales deben esforzarse por comprender plenamente y satisfacer las diversas necesidades financieras de los paÃses en desarrollo en las circunstancias actuales. Estas instituciones no deben conceder préstamos para ajuste estructural y en apoyo de reformas de polÃticas, en detrimento de los préstamos convencionales, en particular para infraestructura y otras áreas productivas. Desde que comenzó la crisis, se redujo el acceso de los paÃses en desarrollo a los mercados financieros internacionales. En tales circunstancias, el Banco debe redoblar sus esfuerzos para disminuir el costo de los préstamos y otorgar financiamiento en condiciones muy favorables a los paÃses en desarrollo, que incluya ventajas comparativas tales como vencimientos relativamente más largos y volúmenes estables. Continúa disminuyendo la asistencia oficial para el desarrollo (AOD), sobre todo los fondos en condiciones concesionarias, a pesar de la mejor situación fiscal de los paÃses industrializados más importantes, que se han beneficiado de los precios relativamente bajos de los productos básicos, en particular del petróleo. Los principales paÃses desarrollados deben hacer esfuerzos concretos para aumentar la AOD, según lo dicte su obligación moral y la necesidad de revitalizar la economÃa mundial y ayudar a los paÃses en desarrollo a mantener equilibrada su balanza de pagos. Respaldamos aquellas iniciativas para los paÃses pobres muy endeudados (PPME) en las cuales la reducción de la deuda esté estrechamente asociada al alivio de la pobreza. Al seleccionar los programas de reducción de la deuda, se deben procurar los medios para asegurar que tales programas efectivamente reduzcan la carga de la deuda de los PPME y aporten asimismo recursos suficientes. En general, la asistencia adicional para el desarrollo es condición previa para una mayor reducción de la deuda. Acogemos con agrado la voluntad polÃtica, manifestada hace poco por varios paÃses desarrollados, de reducir la deuda y esperamos que su compromiso se convierta en realidad cuanto antes. Respaldamos las actividades de ambas instituciones para prestar asistencia a los paÃses que sufren las consecuencias de un conflicto; al respecto, las dos instituciones deben observar estrictamente la Carta de las Naciones Unidas y las resoluciones pertinentes. Instamos a los miembros de la comunidad internacional a que, además de proveer asistencia financiera a través de las instituciones financieras internacionales, concierten esfuerzos para resolver los conflictos, cualquiera sea su naturaleza, aplicando medidas polÃticas en lugar de la fuerza. Ello es esencial para lograr un ambiente pacÃfico y propicio para el crecimiento mundial. Marco Integral de Desarrollo Suscribimos el concepto de desarrollo integral y destacamos sus efectos beneficiosos para la buena gestión, el ajuste estructural, el desarrollo social y cultural y el crecimiento económico. Al mismo tiempo, creemos que el mejoramiento de la producción de bienes materiales es la base sobre la que se asienta toda civilización humana. La experiencia de China y otros paÃses en cuestiones de desarrollo demuestra que: 1) La transformación social es de gran importancia para el crecimiento económico sostenible, mientras que éste es la base del desarrollo social. 2) Las reformas estructurales no sustituyen al desarrollo económico ni viceversa; antes bien, se complementan. El crecimiento económico es indispensable para poner en marcha las reformas sin tropiezos, y en el curso de las reformas se deben abordar temas relacionados con crecimiento económico, como la reducción de la pobreza, la protección ambiental y la modernización de la infraestructura. 3) En vista de la diversidad de historias, culturas y niveles de desarrollo de los paÃses, tanto los contenidos como los enfoques de los programas integrales de desarrollo deben ser necesariamente diferentes y, sin lugar a dudas, ni el diseño ni la aplicación de cada programa pueden ceñirse a un formato único. Los paÃses deben liderar la ejecución de estrategias de desarrollo integral. El Marco Integral de Desarrollo (MID) propuesto por el Banco debe estar encaminado a ayudar a los paÃses solicitantes a implementar sus propias estrategias de crecimiento. En el pasado, el Banco logró promover satisfactoriamente el desarrollo integral a través de la asistencia financiera y técnica en esferas tales como la educación, la salud, el desarrollo urbano, la protección ambiental y el fortalecimiento de la capacidad institucional. El Banco debe seguir contribuyendo al desarrollo integral con actividades de esta Ãndole. Debe ajustarse estrictamente a su mandato y aplicar el Marco Integral de Desarrollo de acuerdo con sus ventajas comparativas y capacidad. Habida cuenta de la diversidad de circunstancias de los distintos paÃses y las limitaciones de su capacidad institucional en este respecto, el Banco debe aplicar el concepto a tÃtulo de prueba y analizar la experiencia antes de considerar si es aconsejable o no incorporarlo a sus actividades habituales. Principios y prácticas recomendadas en materia de polÃtica social En la "Declaración de Copenhague", adoptada en la Cumbre Mundial para el Desarrollo Social, de las Naciones Unidas, se estipulan los principios básicos para fomentar el progreso social en todos los paÃses. China respalda estos principios y, en la práctica, los ha venido aplicando a lo largo de los años, ajustándose a su situación real. Somos partidarios de que las Naciones Unidas coordinen la ejecución de estos principios y creemos que el Banco y otras instituciones multilaterales deben participar observando la división del trabajo y las ventajas comparativas respectivas, sin asumir responsabilidades ajenas. Al establecer los principios y las prácticas recomendados en el ámbito del desarrollo social se deben respetar las peculiaridades de cada paÃs. Si bien es cierto que la globalización económica ha avanzado con rapidez, la realidad del mundo es que los niveles de crecimiento económico varÃan de un paÃs a otro, en los distintos paÃses hay una rica diversidad de tradiciones culturales e históricas y en el mercado mundial existen restricciones a la movilidad de los factores de producción, especialmente de la fuerza de trabajo. Además, no se dispone de un programa de transferencia fiscal a nivel mundial. Como consecuencia, las diferencias en el desarrollo social y las polÃticas que rigen este campo son inevitables, incluso en las normas de trabajo. Cabe reconocer que el progreso social está limitado por el desarrollo económico. Por ende, en los paÃses en desarrollo el crecimiento social no se puede lograr a través de "normas" impuestas desde afuera; antes bien, sólo se puede concretar mediante el desarrollo económico en conjunción con la aplicación de polÃticas sociales formuladas respetando las circunstancias individuales de cada paÃs. Aumento de la eficacia del Comité para el Desarrollo, el Comité Provisional y otros foros internacionales Con miras a incrementar la eficacia de las conversaciones sobre "arquitectura financiera global", es preciso mejorar las modalidades de los foros internacionales pertinentes, de manera tal de asegurar la plena participación de los paÃses en desarrollo. Dicha arquitectura financiera global debe reflejar los intereses comunes, particularmente de los paÃses en desarrollo, en el crecimiento económico mundial. Debe tener en cuenta las necesidades especiales de los paÃses en desarrollo con diferentes niveles de crecimiento y ponerlas en pie de igualdad durante el proceso de globalización de la economÃa. Respaldamos la labor del Comité para el Desarrollo y el Comité Provisional encaminada a lograr una mejor coordinación respetando la división del trabajo preestablecida, y confiamos en que ambos Comités, en cumplimiento de su papel constructivo, promoverán la participación efectiva de los paÃses en desarrollo en el proceso de creación de normas mundiales. |