| Declaración del Sr. Abdul-Karim (Bahrein) El Marco Integral de Desarrollo El desarrollo siempre ha sido un proceso complejo y polifacético, determinado por factores polÃticos, económicos, sociales y culturales. En el pasado, se lo abordó en gran medida poniendo el acento en el crecimiento, hasta que las experiencias y enseñanzas recogidas durante los decenios de 1960 y 1970 demostraron que se imponÃa un cambio. Especialmente luego de la crisis de la deuda de 1982, comenzó a hacerse evidente la necesidad de reorientar el concepto y el planteo del desarrollo. En 1981, el Banco Mundial se habÃa adaptado a la evolución de las circunstancias reestructurando sus préstamos para incluir el financiamiento de las reformas de polÃtica y ajuste estructural, como complemento del apoyo que, hacÃa mucho tiempo, prestaba a las inversiones fÃsicas. El aprendizaje mediante la práctica y la experiencia continúa siendo la piedra angular de nuestra búsqueda de una mejor comprensión de la disciplina del desarrollo. La propuesta de un marco integral de desarrollo, formulada por el Sr. Wolfensohn, procura abordar las cuestiones de desarrollo con un enfoque holÃstico, reconociendo cabalmente la complementación de los factores macroeconómicos, estructurales, sociales y humanos. Plantea a los gobiernos y demás participantes en el proceso de desarrollo el desafÃo de trabajar juntos y más eficazmente en pro de la complementación mutua, reduciendo y eliminando duplicaciones dispendiosas. En este sentido, constituye un instrumento de gestión para avanzar en los programas de desarrollo: se espera que todas las partes comprometidas cumplan su función conforme a los elementos concertados y al objetivo de desarrollo del marco. La propuesta se fundamenta en la premisa de que los aspectos macroeconómicos son importantes para el desarrollo, pero no más que los factores estructurales, sociales y humanos. Este reconocimiento exige un enfoque cabal y completo de dos esferas de actividad complementarias y de igual importancia. Esta consideración, por supuesto, no deja margen para discutir qué cara de la moneda tiene mayor valor. Los mandatos y funciones del FMI y del Banco Mundial son igualmente importantes y es necesario que prosiga la estrecha cooperación entre ambas instituciones para lograr coherencia en las polÃticas y complementación en las operaciones. En el ámbito del Marco Integral de Desarrollo (MID) propuesto, será preciso que las dos instituciones exploren nuevas formas de fortalecer la cooperación y mejorar la coordinación a fin de aumentar la eficacia de sus operaciones. La propuesta brinda la posibilidad de mejorar los flujos de información entre todos los participantes en el proceso de desarrollo, con la perspectiva de una cooperación más eficaz para alcanzar las metas a corto y largo plazo de los paÃses en desarrollo. Sin embargo, el horizonte a largo plazo, la labor integradora y las condiciones previas del Marco Integral de Desarrollo plantean considerables dificultades. Estamos dispuestos a respaldar la propuesta, entendiendo que se trata de un experimento en materia de desarrollo que se efectuará a tÃtulo de prueba. Lo consideramos un plan para lograr los objetivos de desarrollo y cooperación que el Banco Mundial puede respaldar, siempre que cuente con el apoyo oficial, la identificación con los programas y el liderazgo de los paÃses solicitantes. Nos interesa particularmente ver hasta qué punto se aprovecha su potencial para ayudar a eliminar la duplicación de tareas entre los distintos participantes en el proceso de desarrollo. Cooperación del Banco Mundial con los bancos regionales de desarrollo En vista de la creciente globalización y los problemas provocados por las crisis económico-financieras, la necesidad de cooperación entre el Banco Mundial y los bancos regionales de desarrollo es cada vez más acuciante. Las limitaciones impuestas por la escasez de recursos imprimen urgencia a la búsqueda de oportunidades de aumentar la eficiencia y eficacia de la asistencia para el desarrollo. Mejorar la cooperación entre los bancos multilaterales de desarrollo, en especial evitando la duplicación innecesaria de tareas, es uno de los medios para alcanzar tales metas. Los bancos multilaterales de desarrollo se embarcaron en esta empresa hace tres años y han logrado considerables avances hasta el presente, aunque en diverso grado, en los ámbitos normativos, operativos e institucionales de los distintos paÃses y regiones. Vemos con beneplácito el progreso realizado hasta ahora. Pero también observamos que esos bancos proseguirán con sus actividades para ampliar, profundizar e intensificar su colaboración, y continuarán luchando contra los obstáculos que todavÃa dificultan una cooperación más sólida y estrecha con autoridades, paÃses e instituciones. La labor en equipo a través de grupos de trabajo puede ser útil para el fortalecimiento de la cooperación con los bancos multilaterales de desarrollo, como quedó confirmado por el notable progreso registrado el año pasado en esferas como la adquisición y la evaluación, entre otras. Sin embargo, creemos que se debe estudiar la creación de un grupo de trabajo con integrantes de esos bancos, que se ocupe del objetivo primordial de reducir la pobreza. El enorme desafÃo de aliviar la pobreza se puede abordar más eficazmente mediante las actividades concertadas y una mayor colaboración de los bancos multilaterales de desarrollo. Por medio del grupo de trabajo, estos bancos contarán con un equipo de expertos y un acervo de experiencia que pueden resultar fundamentales para avanzar en el programa de reducción de la pobreza. Sin embargo, debo subrayar que el ritmo de avance en cualquiera de los campos mencionados requiere una cultura institucional que propicie una atmósfera de cooperación fundada en la reciprocidad, la complementación, la asociación y el entendimiento. El personal de los bancos multilaterales de desarrollo debe readaptarse a esta nueva cultura, para garantizar que brinda asesoramiento con espÃritu de colaboración y trabajo en equipo. Más aún, una mayor voluntad de permitir que un determinado asociado en el proceso de desarrollo encabece un aspecto particular del trabajo analÃtico que no requiera duplicación ni una labor conjunta mejorará la eficiencia de todos los asociados. Asistencia a los paÃses que salen de un conflicto Lamentablemente, un gran número de los paÃses más pobres se ha visto afectado por conflictos violentos. Juzgamos acertado que el Comité para el Desarrollo reconociera la necesidad de prestar un apoyo más efectivo a los paÃses que salen de un conflicto y exhortara a elaborar directrices para guiar la actuación de las instituciones financieras internacionales. Los acontecimientos recientes en los Balcanes han tornado más urgente esta tarea. Tomamos nota de la labor al respecto realizada por el Banco y el Fondo desde nuestra última reunión, en octubre, según se describe en el informe de situación, y esperamos que esté concluida para la próxima reunión del Comité para el Desarrollo. Hacemos hincapié, no obstante, en que la tarea de asistir a los paÃses afectados por un conflicto es compleja y requiere recursos ingentes que exceden la capacidad de las instituciones financieras internacionales. Es por ello que destacamos la necesidad de que la comunidad de donantes internacionales intensifique sus actividades y se mejore la coordinación de la labor de las numerosas organizaciones bilaterales e internacionales intervinientes. Para ser justos, también deberÃamos analizar la posibilidad de incluir en el examen la necesidad de aumentar el apoyo a los paÃses en desarrollo que han sufrido desastres naturales. Declaración del Sr. Abdul-Karim (Bahrein) El Marco Integral de Desarrollo El desarrollo siempre ha sido un proceso complejo y polifacético, determinado por factores polÃticos, económicos, sociales y culturales. En el pasado, se lo abordó en gran medida poniendo el acento en el crecimiento, hasta que las experiencias y enseñanzas recogidas durante los decenios de 1960 y 1970 demostraron que se imponÃa un cambio. Especialmente luego de la crisis de la deuda de 1982, comenzó a hacerse evidente la necesidad de reorientar el concepto y el planteo del desarrollo. En 1981, el Banco Mundial se habÃa adaptado a la evolución de las circunstancias reestructurando sus préstamos para incluir el financiamiento de las reformas de polÃtica y ajuste estructural, como complemento del apoyo que, hacÃa mucho tiempo, prestaba a las inversiones fÃsicas. El aprendizaje mediante la práctica y la experiencia continúa siendo la piedra angular de nuestra búsqueda de una mejor comprensión de la disciplina del desarrollo. La propuesta de un marco integral de desarrollo, formulada por el Sr. Wolfensohn, procura abordar las cuestiones de desarrollo con un enfoque holÃstico, reconociendo cabalmente la complementación de los factores macroeconómicos, estructurales, sociales y humanos. Plantea a los gobiernos y demás participantes en el proceso de desarrollo el desafÃo de trabajar juntos y más eficazmente en pro de la complementación mutua, reduciendo y eliminando duplicaciones dispendiosas. En este sentido, constituye un instrumento de gestión para avanzar en los programas de desarrollo: se espera que todas las partes comprometidas cumplan su función conforme a los elementos concertados y al objetivo de desarrollo del marco. La propuesta se fundamenta en la premisa de que los aspectos macroeconómicos son importantes para el desarrollo, pero no más que los factores estructurales, sociales y humanos. Este reconocimiento exige un enfoque cabal y completo de dos esferas de actividad complementarias y de igual importancia. Esta consideración, por supuesto, no deja margen para discutir qué cara de la moneda tiene mayor valor. Los mandatos y funciones del FMI y del Banco Mundial son igualmente importantes y es necesario que prosiga la estrecha cooperación entre ambas instituciones para lograr coherencia en las polÃticas y complementación en las operaciones. En el ámbito del Marco Integral de Desarrollo (MID) propuesto, será preciso que las dos instituciones exploren nuevas formas de fortalecer la cooperación y mejorar la coordinación a fin de aumentar la eficacia de sus operaciones. La propuesta brinda la posibilidad de mejorar los flujos de información entre todos los participantes en el proceso de desarrollo, con la perspectiva de una cooperación más eficaz para alcanzar las metas a corto y largo plazo de los paÃses en desarrollo. Sin embargo, el horizonte a largo plazo, la labor integradora y las condiciones previas del Marco Integral de Desarrollo plantean considerables dificultades. Estamos dispuestos a respaldar la propuesta, entendiendo que se trata de un experimento en materia de desarrollo que se efectuará a tÃtulo de prueba. Lo consideramos un plan para lograr los objetivos de desarrollo y cooperación que el Banco Mundial puede respaldar, siempre que cuente con el apoyo oficial, la identificación con los programas y el liderazgo de los paÃses solicitantes. Nos interesa particularmente ver hasta qué punto se aprovecha su potencial para ayudar a eliminar la duplicación de tareas entre los distintos participantes en el proceso de desarrollo. Cooperación del Banco Mundial con los bancos regionales de desarrollo En vista de la creciente globalización y los problemas provocados por las crisis económico-financieras, la necesidad de cooperación entre el Banco Mundial y los bancos regionales de desarrollo es cada vez más acuciante. Las limitaciones impuestas por la escasez de recursos imprimen urgencia a la búsqueda de oportunidades de aumentar la eficiencia y eficacia de la asistencia para el desarrollo. Mejorar la cooperación entre los bancos multilaterales de desarrollo, en especial evitando la duplicación innecesaria de tareas, es uno de los medios para alcanzar tales metas. Los bancos multilaterales de desarrollo se embarcaron en esta empresa hace tres años y han logrado considerables avances hasta el presente, aunque en diverso grado, en los ámbitos normativos, operativos e institucionales de los distintos paÃses y regiones. Vemos con beneplácito el progreso realizado hasta ahora. Pero también observamos que esos bancos proseguirán con sus actividades para ampliar, profundizar e intensificar su colaboración, y continuarán luchando contra los obstáculos que todavÃa dificultan una cooperación más sólida y estrecha con autoridades, paÃses e instituciones. La labor en equipo a través de grupos de trabajo puede ser útil para el fortalecimiento de la cooperación con los bancos multilaterales de desarrollo, como quedó confirmado por el notable progreso registrado el año pasado en esferas como la adquisición y la evaluación, entre otras. Sin embargo, creemos que se debe estudiar la creación de un grupo de trabajo con integrantes de esos bancos, que se ocupe del objetivo primordial de reducir la pobreza. El enorme desafÃo de aliviar la pobreza se puede abordar más eficazmente mediante las actividades concertadas y una mayor colaboración de los bancos multilaterales de desarrollo. Por medio del grupo de trabajo, estos bancos contarán con un equipo de expertos y un acervo de experiencia que pueden resultar fundamentales para avanzar en el programa de reducción de la pobreza. Sin embargo, debo subrayar que el ritmo de avance en cualquiera de los campos mencionados requiere una cultura institucional que propicie una atmósfera de cooperación fundada en la reciprocidad, la complementación, la asociación y el entendimiento. El personal de los bancos multilaterales de desarrollo debe readaptarse a esta nueva cultura, para garantizar que brinda asesoramiento con espÃritu de colaboración y trabajo en equipo. Más aún, una mayor voluntad de permitir que un determinado asociado en el proceso de desarrollo encabece un aspecto particular del trabajo analÃtico que no requiera duplicación ni una labor conjunta mejorará la eficiencia de todos los asociados. Asistencia a los paÃses que salen de un conflicto Lamentablemente, un gran número de los paÃses más pobres se ha visto afectado por conflictos violentos. Juzgamos acertado que el Comité para el Desarrollo reconociera la necesidad de prestar un apoyo más efectivo a los paÃses que salen de un conflicto y exhortara a elaborar directrices para guiar la actuación de las instituciones financieras internacionales. Los acontecimientos recientes en los Balcanes han tornado más urgente esta tarea. Tomamos nota de la labor al respecto realizada por el Banco y el Fondo desde nuestra última reunión, en octubre, según se describe en el informe de situación, y esperamos que esté concluida para la próxima reunión del Comité para el Desarrollo. Hacemos hincapié, no obstante, en que la tarea de asistir a los paÃses afectados por un conflicto es compleja y requiere recursos ingentes que exceden la capacidad de las instituciones financieras internacionales. Es por ello que destacamos la necesidad de que la comunidad de donantes internacionales intensifique sus actividades y se mejore la coordinación de la labor de las numerosas organizaciones bilaterales e internacionales intervinientes. Para ser justos, también deberÃamos analizar la posibilidad de incluir en el examen la necesidad de aumentar el apoyo a los paÃses en desarrollo que han sufrido desastres naturales. Declaración del Sr. Abdul-Karim (Bahrein) El Marco Integral de Desarrollo El desarrollo siempre ha sido un proceso complejo y polifacético, determinado por factores polÃticos, económicos, sociales y culturales. En el pasado, se lo abordó en gran medida poniendo el acento en el crecimiento, hasta que las experiencias y enseñanzas recogidas durante los decenios de 1960 y 1970 demostraron que se imponÃa un cambio. Especialmente luego de la crisis de la deuda de 1982, comenzó a hacerse evidente la necesidad de reorientar el concepto y el planteo del desarrollo. En 1981, el Banco Mundial se habÃa adaptado a la evolución de las circunstancias reestructurando sus préstamos para incluir el financiamiento de las reformas de polÃtica y ajuste estructural, como complemento del apoyo que, hacÃa mucho tiempo, prestaba a las inversiones fÃsicas. El aprendizaje mediante la práctica y la experiencia continúa siendo la piedra angular de nuestra búsqueda de una mejor comprensión de la disciplina del desarrollo. La propuesta de un marco integral de desarrollo, formulada por el Sr. Wolfensohn, procura abordar las cuestiones de desarrollo con un enfoque holÃstico, reconociendo cabalmente la complementación de los factores macroeconómicos, estructurales, sociales y humanos. Plantea a los gobiernos y demás participantes en el proceso de desarrollo el desafÃo de trabajar juntos y más eficazmente en pro de la complementación mutua, reduciendo y eliminando duplicaciones dispendiosas. En este sentido, constituye un instrumento de gestión para avanzar en los programas de desarrollo: se espera que todas las partes comprometidas cumplan su función conforme a los elementos concertados y al objetivo de desarrollo del marco. La propuesta se fundamenta en la premisa de que los aspectos macroeconómicos son importantes para el desarrollo, pero no más que los factores estructurales, sociales y humanos. Este reconocimiento exige un enfoque cabal y completo de dos esferas de actividad complementarias y de igual importancia. Esta consideración, por supuesto, no deja margen para discutir qué cara de la moneda tiene mayor valor. Los mandatos y funciones del FMI y del Banco Mundial son igualmente importantes y es necesario que prosiga la estrecha cooperación entre ambas instituciones para lograr coherencia en las polÃticas y complementación en las operaciones. En el ámbito del Marco Integral de Desarrollo (MID) propuesto, será preciso que las dos instituciones exploren nuevas formas de fortalecer la cooperación y mejorar la coordinación a fin de aumentar la eficacia de sus operaciones. La propuesta brinda la posibilidad de mejorar los flujos de información entre todos los participantes en el proceso de desarrollo, con la perspectiva de una cooperación más eficaz para alcanzar las metas a corto y largo plazo de los paÃses en desarrollo. Sin embargo, el horizonte a largo plazo, la labor integradora y las condiciones previas del Marco Integral de Desarrollo plantean considerables dificultades. Estamos dispuestos a respaldar la propuesta, entendiendo que se trata de un experimento en materia de desarrollo que se efectuará a tÃtulo de prueba. Lo consideramos un plan para lograr los objetivos de desarrollo y cooperación que el Banco Mundial puede respaldar, siempre que cuente con el apoyo oficial, la identificación con los programas y el liderazgo de los paÃses solicitantes. Nos interesa particularmente ver hasta qué punto se aprovecha su potencial para ayudar a eliminar la duplicación de tareas entre los distintos participantes en el proceso de desarrollo. Cooperación del Banco Mundial con los bancos regionales de desarrollo En vista de la creciente globalización y los problemas provocados por las crisis económico-financieras, la necesidad de cooperación entre el Banco Mundial y los bancos regionales de desarrollo es cada vez más acuciante. Las limitaciones impuestas por la escasez de recursos imprimen urgencia a la búsqueda de oportunidades de aumentar la eficiencia y eficacia de la asistencia para el desarrollo. Mejorar la cooperación entre los bancos multilaterales de desarrollo, en especial evitando la duplicación innecesaria de tareas, es uno de los medios para alcanzar tales metas. Los bancos multilaterales de desarrollo se embarcaron en esta empresa hace tres años y han logrado considerables avances hasta el presente, aunque en diverso grado, en los ámbitos normativos, operativos e institucionales de los distintos paÃses y regiones. Vemos con beneplácito el progreso realizado hasta ahora. Pero también observamos que esos bancos proseguirán con sus actividades para ampliar, profundizar e intensificar su colaboración, y continuarán luchando contra los obstáculos que todavÃa dificultan una cooperación más sólida y estrecha con autoridades, paÃses e instituciones. La labor en equipo a través de grupos de trabajo puede ser útil para el fortalecimiento de la cooperación con los bancos multilaterales de desarrollo, como quedó confirmado por el notable progreso registrado el año pasado en esferas como la adquisición y la evaluación, entre otras. Sin embargo, creemos que se debe estudiar la creación de un grupo de trabajo con integrantes de esos bancos, que se ocupe del objetivo primordial de reducir la pobreza. El enorme desafÃo de aliviar la pobreza se puede abordar más eficazmente mediante las actividades concertadas y una mayor colaboración de los bancos multilaterales de desarrollo. Por medio del grupo de trabajo, estos bancos contarán con un equipo de expertos y un acervo de experiencia que pueden resultar fundamentales para avanzar en el programa de reducción de la pobreza. Sin embargo, debo subrayar que el ritmo de avance en cualquiera de los campos mencionados requiere una cultura institucional que propicie una atmósfera de cooperación fundada en la reciprocidad, la complementación, la asociación y el entendimiento. El personal de los bancos multilaterales de desarrollo debe readaptarse a esta nueva cultura, para garantizar que brinda asesoramiento con espÃritu de colaboración y trabajo en equipo. Más aún, una mayor voluntad de permitir que un determinado asociado en el proceso de desarrollo encabece un aspecto particular del trabajo analÃtico que no requiera duplicación ni una labor conjunta mejorará la eficiencia de todos los asociados. Asistencia a los paÃses que salen de un conflicto Lamentablemente, un gran número de los paÃses más pobres se ha visto afectado por conflictos violentos. Juzgamos acertado que el Comité para el Desarrollo reconociera la necesidad de prestar un apoyo más efectivo a los paÃses que salen de un conflicto y exhortara a elaborar directrices para guiar la actuación de las instituciones financieras internacionales. Los acontecimientos recientes en los Balcanes han tornado más urgente esta tarea. Tomamos nota de la labor al respecto realizada por el Banco y el Fondo desde nuestra última reunión, en octubre, según se describe en el informe de situación, y esperamos que esté concluida para la próxima reunión del Comité para el Desarrollo. Hacemos hincapié, no obstante, en que la tarea de asistir a los paÃses afectados por un conflicto es compleja y requiere recursos ingentes que exceden la capacidad de las instituciones financieras internacionales. Es por ello que destacamos la necesidad de que la comunidad de donantes internacionales intensifique sus actividades y se mejore la coordinación de la labor de las numerosas organizaciones bilaterales e internacionales intervinientes. Para ser justos, también deberÃamos analizar la posibilidad de incluir en el examen la necesidad de aumentar el apoyo a los paÃses en desarrollo que han sufrido desastres naturales. |