Reseña regional: África

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Última actualización: abril de 2008

      Año 2006  
  Población, total (millones)    781,8
  Crecimiento demográfico (anual %)    2,5  
  Superficie (km2) (miles)    24.270,0  
  Esperanza de vida al nacer, total (años)    50,5  
  Tasa de mortalidad infantil (por cada 1.000 nacidos vivos)    94,2  
  Tasa de alfabetización, mujeres jóvenes  
  (% de las mujeres entre 15 y 24 años)  
  64,3  
  INB (US$ corrientes) (mil millones)    670,0  
  INB per cápita, método Atlas (US$ corrientes)    828,7  
  Prevalencia del VIH, total
  (% de la población entre 15 y 49 años)  
  5,8  

 

Reseña regional

Foto Arne Hoel: Flores de exportación

Hay una nueva sensación grata respecto de África. El continente experimenta su mayor crecimiento económico desde los años setenta. Este año, 15 países africanos iniciaron su segundo decenio con una sólida tasa anual de crecimiento económico de 5,3%, superior a la de muchas economías industrializadas. El alza mundial de precios en los productos básicos ha generado gran interés en los sectores del petróleo, el gas y la minería de África.

A pesar de los avances, son muchos los desafíos que aún se deben vencer. Por ejemplo, los titulares que hablan sobre guerra, hambruna, enfermedades y miseria tienden a sobreponerse al reconocimiento que merecen los 13 países africanos que han alcanzado un nivel de ingreso mediano y las otras cinco naciones que están en camino de llegar a ese umbral. A pesar del acertado desempeño económico, el fuerte alza de precios que han experimentado los productos básicos y las tendencias positivas en la tasa de matrícula escolar, la salud, la educación y los sectores sociales, África al sur del Sahara sigue siendo la única región con pocas posibilidades de alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio (ODM) de aquí a 2015.

Los africanos confían en que transitan por el camino del cambio. Una encuesta realizada en Etiopía, Ghana, Cote d’Ivoire, Kenya, Malí, Nigeria, Senegal, Sudáfrica, Tanzanía y Uganda reveló que la mayoría de los africanos considera que está mejor ahora que hace cinco años. Según la misma encuesta, los africanos son las personas más optimistas del mundo y confían en que el mañana les traerá prosperidad. Consideran que la pobreza, aun cuando es generalizada, representa sólo un obstáculo temporal en el próspero futuro del continente.

En un continente tan diverso como África, el avance ha sido desigual y los traspiés son inevitables. La quinta edición anual de “Doing Business 2008”, que clasifica a 178 economías según su facilidad para hacer negocios sobre la base de 10 indicadores de regulación comercial, concluyó que África cayó del tercer al quinto lugar en la clasificación regional relacionada con el ritmo de las reformas y fue superado por las regiones de Asia meridional, Oriente Medio y Norte de África. A nivel de países, Ghana (por segundo año consecutivo) y Kenya clasificaron entre los 10 máximos países reformadores del mundo. No obstante, los avances logrados en Kenya podrían sufrir retrocesos a causa de la violencia surgida luego del proceso electoral. Isla Mauricio encabeza la lista de los países africanos más propicios para hacer negocios y también clasifica en primer lugar en el Índice Ibrahim, evaluación desarrollada por la Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard para la Mo Ibrahim Foundation. Este hecho confirma que existe una estrecha relación entre negocios y buen gobierno.

Un informe del Banco Mundial (Governance Matters 2007: Worldwide Governance Indicators 1996-2006) que mide la calidad del gobierno en 212 países concluyó que las naciones africanas mostraron las mejoras más evidentes y adoptaron las medidas más decididas para reducir la corrupción en los últimos 10 años.

La AIF mantiene su capacidad para entregar donaciones y créditos sin intereses

Todos los temores respecto de la décimo quinta reposición de recursos de la Asociación Internacional de Fomento (AIF15), entidad del Banco Mundial que proporciona financiamiento en términos concesionarios, demostraron ser infundados el pasado mes de diciembre cuando los países ricos se comprometieron a contribuir una cifra récord de US$25.100 millones en apoyo de la AIF. Esta cifra garantiza que la AIF15 podrá desembolsar en total US$41.600 millones. Este monto representa un aumento de US$9.500 millones respecto de la reposición anterior (AIF14) que entregó US$32.100 millones.

Foto Arne Hoel: Trabajadores de una fábrica El Grupo del Banco Mundial aportó por primera vez la cifra récord de US$3.500 millones para la AIF, cifra financiada por partes iguales por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), entidad del Banco para el sector privado. La transferencia de fondos a la AIF refleja un fuerte impulso destinado a potenciar la fortaleza financiera de todo el Grupo del Banco Mundial en pro de su programa global de lucha contra la pobreza y los esfuerzos para lograr una globalización inclusiva y sostenible.

La exitosa reposición de la AIF15 deja en evidencia que la capacidad de la institución para continuar proporcionando donaciones y créditos sin intereses a los países más pobres del mundo, 39 de los cuales se encuentran en África, no se ve afectada por el aumento del alivio de la deuda en los últimos años. Se esperaba que los donantes entregaran financiamiento adicional cercano a los US$2.900 millones a fin de asegurar la reposición de los flujos crediticios que se perdieron a causa de la Iniciativa multilateral de alivio de la deuda (MDRI, por sus siglas en inglés). A través de dicha iniciativa, en los próximos 40 años se anularán US$37.000 millones de la deuda, la mayor parte de la cual pertenece a países africanos. Esto beneficiará a los países que demuestren una gestión financiera confiable y un fuerte compromiso con la lucha contra la pobreza.

En 2007, el Grupo del Banco Mundial aprobó la mayor simplificación y reducción de intereses y comisiones sobre los préstamos en nueve años para los 79 países de ingreso bajo y mediano con capacidad crediticia que son clientes y accionistas del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF). Esta medida disminuyó los costos de los préstamos a los niveles vigentes antes del aumento de precios en 1998.

Además, el Banco Mundial prosigue con su campaña para mejorar tanto la cantidad como la calidad de la ayuda, aunque es poco probable que la asistencia para el desarrollo aumente con la rapidez suficiente requerida para enfrentar los enormes desafíos. Hoy, más de 314 millones de africanos, prácticamente el doble que en 1981, viven con menos de US$1 diarios. De los países africanos, 34 se encuentran entre los 48 países más pobres del mundo y 24 figuran entre las 32 naciones con peores calificaciones en el Índice de desarrollo humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Más de tres millones de africanos mueren anualmente a causa del VIH/SIDA y el paludismo.

Banco Mundial, líder en financiamiento para el desarrollo de África

Foto Arne Hoel: Contenedores en el puerto El Grupo del Banco Mundial se mantiene como el principal financista de proyectos de desarrollo en África. En el ejercicio económico de 2007, comprometió la cifra récord de US$5.700 millones en recursos de la AIF para los países de África al sur del Sahara. El monto incluye US$1.000 millones más que en el ejercicio económico de 2006 y permitió que el Grupo del Banco mantuviera su sitial de mayor proveedor de asistencia para el desarrollo en la región. En el ejercicio económico de 2006, el financiamiento de la AIF de US$1.200 millones en donaciones y US$4.000 millones en créditos ya representaba la duplicación de la ayuda en comparación con el ejercicio de 2000. Además, la IFC otorgó financiamiento por US$1.380 millones por cuenta propia y movilizó otros US$261 millones en financiamiento a través de la formación de sindicatos financieros.

Un factor importante en este mayor compromiso del Banco es la expansión de la inversión en infraestructura, en particular en generación de electricidad, tan necesaria para mantener el crecimiento vigoroso de las economías de alto desempeño y para elevar la productividad en los países de crecimiento lento. En el ejercicio económico de 2007, el Banco comprometió la entrega de US$2.400 millones en recursos de la AIF para proyectos de infraestructura, de los cuales US$660 millones eran créditos para los sectores de energía y minería y US$870 millones, para el sector del transporte.

En 2005, el Banco Mundial puso en marcha su Plan de acción para África dedicado a lograr resultados en el desarrollo de sectores clave como buen gobierno, disminución del déficit en infraestructura, formación de estados capaces y garantía de que los beneficios del desarrollo se compartan de manera más equitativa. El Plan de acción para África considera que la integración regional es uno de los principales pilares de la prosperidad en un continente con 15 economías mediterráneas y un producto interno bruto igual al de Bélgica. En el ejercicio económico de 2007, los proyectos regionales ascendieron a la cifra récord de US$707 millones. Debido a que ayudan a integrar las economías pequeñas y fragmentadas de África, estos proyectos son cruciales para crear un espacio económico mayor para los países de la región y a su vez crear vínculos vitales, en especial para los países mediterráneos económicamente vulnerables. El Fondo catalizador del crecimiento de África, de reciente creación, acordó brindar apoyo a cinco proyectos con desembolsos estimados de US$148 millones para abordar limitaciones específicas que podrían frenar el desarrollo de los países o impedir el avance en pro de los ODM. El Plan de acción para África promueve el aumento de las asociaciones público-privadas y las estrategias de financiamiento innovadoras que intenten resolver los problemas más persistentes que obstaculizan el desarrollo de África.

Solución creativa para antiguos desafíos de desarrollo

Con el fin de facilitar su labor en las zonas afectadas por conflictos, en marzo de 2007 el Grupo del Banco Mundial puso en marcha una nueva política de respuesta rápida según la cual el Banco Mundial puede entregar asistencia en forma rápida a naciones que se recuperan de un conflicto o que se ven gravemente afectadas por alguno. La política se aplica a los países que emergen de un retroceso económico y social adverso e importante asociado con crisis naturales o causadas por el hombre. El Banco reafirmó su colaboración con la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (NEPAD, por sus siglas en inglés) para alcanzar la paz y la estabilidad, ambos elementos indispensables para acelerar el crecimiento, atraer la inversión y aumentar las exportaciones. Mantuvo además su compromiso de luchar por aumentar la transparencia y reducir el comercio ilegal de productos básicos como petróleo, gas, diamantes, madera y otros recursos preciados que alimentan los conflictos.

El Banco Mundial y la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito acordaron dar vida a una nueva Iniciativa para la recuperación de activos robados (STAR, por sus siglas en inglés) a fin de garantizar que el flujo transfronterizo de ingresos ilícitos provenientes de actos de corrupción y delitos de empresas sea interceptado por los países ricos y devuelto a los pobres. La iniciativa STAR ayuda asimismo a recuperar dinero oculto en cuentas bancarias internacionales. El plan sigue una investigación reciente que detectó flujos internacionales masivos de fondos ilícitos, cuyo valor se calcula en más de US$1 billón al año. Según cálculos del Banco Mundial, cada año se pierde el 25% del PIB de África o US$148.000 millones en manos de la corrupción. La fuga de capital desde África representa hasta 7,6% del PIB del continente entre 1991 y 2004, según datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, que advirtió que África había sufrido la fuga de unos US$400.000 millones desde 1970, cifra muy superior a la carga de la deuda que mantiene el continente y que se calcula asciende a aproximadamente US$215.000 millones.

El Grupo del Banco Mundial ha advertido sobre los llamados fondos buitres que abusan de los pobres y anulan los beneficios que deja la iniciativa de alivio de la carga de la deuda. A finales de 2005, más de un tercio de los países que reciben este alivio enfrentaron litigios con al menos 38 acreedores litigantes que representan a estos fondos buitres. Se calcula que los fallos adjudicados en 26 de los casos suman US$1.000 millones y quedan juicios pendientes.

A través de un Fondo para reducir las emisiones de carbono mediante la protección de los bosques, de US$250 millones, el Banco Mundial continuará fomentando más inversiones de organismos de sectores público y privado y gobiernos de países en desarrollo para detener la deforestación a cambio de acceso a créditos de emisión de carbono. Los bosques quedaron fuera del Protocolo de Kyoto, aunque la deforestación, en especial en los trópicos, contribuye a cerca de 20% de las emisiones globales de carbono generadas por el hombre.

Prioridad número uno: Infraestructura

VIH/SIDA y el paludismo La significativa alza repentina en los precios de productos básicos como el cobre y el oro ayudaron a varias naciones africanas ricas en minerales a protegerse de los precios récord del petróleo, mientras que la mayor cantidad de reservas de divisas y la disminución de la carga de la deuda permitieron absorber la carga generada por los altos precios del petróleo.

Una de las principales amenazas que imponen los elevados precios del crudo en África se relaciona con los proyectos de infraestructura, incluido muchos proyectos de energía térmica en curso diseñados bajo el supuesto de que el precio del petróleo se mantendría en alrededor de US$25 el barril.

Consciente del desafío, el Banco Mundial lanzó un plan para proporcionar iluminación económica, más limpia y segura a 250 millones de personas en África al sur del Sahara que no cuentan con acceso a electricidad. El proyecto está diseñado para reemplazar fuentes costosas y poco eficientes de iluminación basadas en combustible, como lámparas a keroseno, que además contaminan y tienen el peligro de causar incendios. La iniciativa ampliará el uso de sistemas de iluminación pequeños basados en baterías o energía solar. Entre el 5 y el 8 de mayo de 2008, se celebrará en Ghana una importante conferencia sobre la iniciativa “Luz para África”.

Coordinación, armonización, reducción de los costos de transacción

El Banco brinda su apoyo a la implementación de la Declaración de París en África, declaración que reconoce que los gobiernos deben diseñar sus propias prioridades para el desarrollo y que sus asociados internacionales deben aumentar y entregar flujos financieros confiables y orientados hacia los resultados, pero a menor costo. Ese enfoque requiere que los donantes trabajen en asociación coordinada para reducir la rivalidad y evitar la duplicación inútil de los esfuerzos. En forma paralela, el Grupo del Banco Mundial llama a los donantes a incrementar la ayuda para el desarrollo en el exterior a 0,7% de su PIB, objetivo que fue acordado en la Cumbre de Monterrey.

Una de las áreas en las que el trabajo en equipo ha tomado otra dimensión es en el esfuerzo por alcanzar los ODM. El Banco Mundial, junto con otros donantes como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Banco Africano de Desarrollo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional, forma parte del MDG Africa Steering Group creado por Ban Ki-moon, Secretario General de Naciones Unidas, con el objetivo de poner renovada atención en la consecución de los ODM de aquí a 2015.

Actualizado en abril de 2008

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