Innovaciones en el envió de remesas en comunidades remotas de Sierra Leona

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FREETOWN, 19 de noviembre de 2008. Cuando uno habla de remesas en el contexto actual, se refiere principalmente a cómo los integrantes más pudientes de las diásporas envían dinero a sus países de origen a través de bancos y oficinas de envío tradicionales. Pero las remesas también se producen dentro de los países: principalmente, las personas que viven en la ciudad y están en una mejor situación económica envían dinero a sus parientes más pobres en poblados remotos y de bajos recursos. Tal es el caso de Sierra Leona, un pequeño país ubicado en África occidental, que en los últimos dos decenios ha integrado el grupo de naciones con peor desempeño en materia de desarrollo humano de todo el mundo.

Debido a que muchos de los que reciben dinero viven en aldeas apartadas y de difícil acceso por vía terrestre, las transferencias a estas personas constituyen en un verdadero desafío. Confiar los fondos a los viajeros suele ser riesgoso y no garantiza que el dinero llegue a sus destinatarios. La falta de servicios formales de transferencias a estas aldeas ha llevado a los sierraleoneses que viven en ciudades a inventar una manera ingeniosa de enviar dinero ante la ausencia de intermediarios idóneos, como bancos o casas de envío.

Joshua Sondai, que actualmente reside en Freetown, la capital de Sierra Leona, proviene de Bonthe, una isla desolada y empobrecida que está separada del territorio continental por el océano Atlántico. Bonthe está aislada del resto del país debido a la falta de accesos viales, lo cual obstaculiza en gran medida la llegada de bienes y servicios. Por lo tanto, su situación plantea un desafío particular para las remesas y otras formas de asistencia.

Joshua se gana la vida como vendedor por temporadas en una empresa de Freetown. Cuando obtiene un poco de dinero extra, envía a su hogar, como mínimo, el equivalente de US$20 para la subsistencia de su madre, que está envejeciendo, y para que el hijo de su hermana continúe yendo a la escuela. El sueldo medio en Sierra Leona para los trabajadores no calificados es de US$60 al mes.

Entonces, ¿cómo hace para transferir dinero si es tan difícil llegar a Bonthe y hay pocos viajeros confiables que pueden llevar y entregar con seguridad los fondos a su madre?

“Lo que hago es comprar una tarjeta de carga de US$20 para un teléfono celular Zain (anteriormente, Celtel)”, explica Joshua. “Después uso mi celular con la tarjeta SIM (chip) de Zain para llamar a uno de los operadores de telefonía celular de Bonthe. Le digo al operador que estoy enviando US$20 en crédito a su teléfono, más otros US$2 en crédito correspondientes al 10% de cargo de envío de remesas convenido”.

Según cuenta Joshua, el operador recibe el crédito y le entrega a su madre el efectivo en moneda local equivalente a US$20 (es decir, 60.000 leones).

“Una vez finalizada la operación, mi madre usa el teléfono del operador para llamarme y confirmarme que recibió el dinero. Así de simple”, dice Joshua.

Al no existir bancos o casas de envío establecidos, las empresas de telefonía celular de Bonthe han asumido el papel de agentes de envío de dinero.

Existen unos 100 operadores de teléfonos celulares Zain en el distrito de Bonthe que participan en el negocio de las remesas de dinero. Según ellos, transfieren un promedio de US$5.000 mensuales a los residentes del distrito. Este innovador modelo de transferencia de dinero ha estado en funcionamiento durante cuatro años, desde que terminó la guerra civil en 2004, pero es una práctica poco común en el resto de Sierra Leona.

Si bien es posible que algunos habitantes de la ciudad utilicen este método para enviar dinero a sus familias que viven en zonas rurales remotas, actualmente no existen estimaciones sobre la cantidad real de dinero que cambia de mano mediante este sistema.

Ya que es poco probable que bancos comerciales ––como el Rokel Bank–– o, incluso, bancos comunitarios abran sucursales en aldeas distantes como Bonthe en un futuro cercano, los operadores de telefonía celular seguramente continuarán ocupando el lugar de intermediarios de envío de remesas por algún tiempo.




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