En África “la pobreza tiene cara de mujer”

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  • La crisis económica mundial tendrá un gran impacto sobre la población femenina
  • Las niñas sufrirán más que los varones en áreas como educación y mortalidad infantil
  • Se deberá contemplar la difícil coyuntura de la mujer en todas las estrategias de desarrollo económico

15 de mayo de 2009— La crisis económica mundial reducirá drásticamente el salario individual de las mujeres africanas, así como los presupuestos que de que disponen para administrar sus hogares, con consecuencias especialmente perjudiciales para las niñas, explicó Obiageli Ezekwesili, vicepresidenta del Banco Mundial para la región de África, en una conferencia reciente sobre el impacto de la crisis económica mundial en las mujeres de África.

“La pobreza tiene cara de mujer, y la crisis económica mundial tendrá un impacto importante sobre las mujeres, a medida que crece la cantidad de mujeres que pierden su empleo y se ven obligadas a arreglárselas con ingresos familiares que se reducen permanentemente”, detalló Ezekwesili el 8 de mayo pasado en la conferencia “Women and the Changing Global Outlook”, organizada por la Embajada de Gran Bretaña en Washington, y la National Geographic Society.

“La pobreza tiene rostro femenino", agregó, mientras comenzaba a describir el retrato de la típica joven africana que vive en la pobreza.

“Tiene 18 años y medio. Vive en una zona rural. Abandonó la escuela. Es soltera, pero está a punto de casarse o de que la entreguen en matrimonio a un hombre que prácticamente le duplica la edad. De aquí a otros 20 años ya habrá tenido seis o siete hijos”, describió Ezekwesili, citando datos de la última edición de la publicación anual del Banco Mundial, Indicadores de Desarrollo en África (IDA).

La crisis mundial y su impacto en las mujeres y niñas

Lo más probable es que la crisis económica mundial afecte a las mujeres africanas en dos frentes, explicó Ezekwesili. Primero, va a detener la acumulación de capital de la población femenina y, segundo, va a reducir drásticamente el ingreso individual de las mujeres, así como los presupuestos de que disponen para administrar sus hogares. Y ello tendría consecuencias perjudiciales, especialmente en las hijas mujeres.

Dado que la educación de los varones está más resguardada de las crisis, es más probable que los padres retiren de la escuela a una niña y no a un niño cuando se dificulta la concurrencia a clase. En ese sentido, la vicepresidenta del Banco Mundial citó las conclusiones de una investigación sobre la disminución de los ingresos de los hogares en Uganda, y la caída en los ingresos provenientes de la agricultura en Madagascar, donde las niñas fueron las primeras en ser retiradas de las escuelas.

El Banco Mundial advirtió que es probable que mueran otros 700.000 niños africanos antes de que cumplan el primer año, como consecuencia de la crisis. Pero las niñas se verán especialmente afectadas. Las investigaciones han demostrado que "las niñas tienen cinco veces más probabilidades de sufrir las repercusiones del aumento en la tasa de mortalidad infantil que los niños".

A diferencia de lo que ocurre en los países ricos como Estados Unidos, donde la mayor tendencia a la pérdida de empleos se dio en los hombres en comparación con las mujeres, la crisis en África está dejando a la mujer con aún menos opciones en materia laboral. En varias industrias orientadas a la exportación, como por ejemplo, la industria del corte de flores en Etiopía, Kenya y Uganda, y la industria textil en Kenya y Lesotho, son las mujeres —y no los hombres— de África quienes sufren la pérdida de empleo debido a la crisis.

La disminución de las remesas y las restricciones a los préstamos para las microfinanzas son factores que constriñen todavía más los fondos de que disponen las mujeres para administrar sus hogares.

Iniciativas de desarrollo específicas de género

Los participantes de la conferencia lograron un consenso en cuanto a que las estrategias de desarrollo y reducción de la pobreza que no estén dirigidas a las niñas y mujeres tendrán escasas o nulas posibilidades de prosperar en África.

Ezekwesili resaltó la iniciativa Gender Entrepreneurship Markets lanzada por el brazo del sector privado del Banco, la Corporación Financiera Internacional (IFC, por su sigla en inglés), para mejorar el acceso de la mujer a las finanzas y derribar las barreras de género que existen en el mundo empresarial. Dicha iniciativa de US$50 millones ha beneficiado a más de 1.500 mujeres en 18 países de África al sur del Sahara, y recibirá el aporte de un programa de préstamos de US$120 millones que la IFC recientemente firmó con EcoBank para favorecer a las mujeres empresarias de cinco países.

Asimismo, el Banco adoptó un Plan de Acción de Género y lanzó una Iniciativa para las niñas adolescentes, de US$11 millones y tres años de duración, que tiene como objetivo capacitar, orientar, potenciar y facilitar la transición laboral de las mujeres africanas jóvenes en Liberia, sur de Sudán y Rwanda. Por su parte, hay 83 proyectos que cuentan con financiación del Banco, por un total de US$4.400 millones, que poseen componentes de potenciación económica para el sector femenino, la mayoría de ellos en agricultura (33), educación (34), infraestructura (11), y desarrollo del sector privado (5).

Los demás oradores de la conferencia abordaron temas similares:

En representación del embajador británico en Washington, Sir Nigel Sheinwald, el jefe adjunto de la misión, Dominick Chilcott, resaltó el vínculo entre la potenciación de la mujer y el desarrollo. El camino al desarrollo sustentable solamente se puede lograr si se construye sobre la base de una agenda que incluya al tema de género, afirmó.

“Debemos aprovechar las oportunidades que surgen en la crisis para innovar e invertir en la mujer, ya sea mediante propuestas para crear mejores programas sociales, encontrar formas de integrar a la mujer a la población económicamente activa, o reducir la discriminación en los mercados financieros”, expresó Chilcott, citando la opinión de Sheinwald.

En un mensaje que se transmitió por video, Sarah Brown, esposa del primer ministro británico Gordon Brown, habló sobre la necesidad de que los líderes mundiales aborden las “diversas injusticias que persisten” contra la mujer.

Por su parte, Melanne Verveer, embajadora designada por el presidente estadounidense Barack Obama para la oficina de Asuntos internacionales de la mujer, que depende del Departamento de Estado, instó a los organismos de desarrollo a "pensar en términos de la mujer".

“No se puede combatir la pobreza sin antes colocar a la mujer en el centro de las estrategias de desarrollo”, destacó.

“No alcanza con contentarse con la igualdad de la mujer; también se trata de lograr una economía inteligente”, agregó, parafraseando al Banco Mundial. Verveer señaló que las mujeres eran clave en el sector de seguridad alimentaria y agricultura, miembros esenciales en la defensa de los derechos del niño y protagonistas indispensables en la prestación de servicios de asistencia médica, y sin embargo continuaban siendo objeto de discriminación en los círculos de poder de las salas de directorio, y en las esferas más altas de los escalafones empresariales.

Las mujeres al timón

La capacitación de la mujer en materia empresarial constituye una de las claves para descubrir el genio creativo de las mujeres africanas”, detalló Remi Duyile, gerenta de programas de Gender Entrepreneurship Markets, que alienta a las mujeres a seguir ese camino, pese a las diversas dificultades y el acceso limitado al crédito. “El éxito es un viaje”, explicó. “Jamás deberá ser nuestra meta”.

Regina Amadi, ex subdirectora general de la Organización Internacional del Trabajo, instó a los líderes del mundo a ocuparse de lo que dio en llamar "la dimensión social de la globalización", y llamó a las mujeres del mundo a regresar a la "movilización de los viejos tiempos", para asegurarnos de que esta década se convierta en “un momento de ‘uhuru’ (convocatoria) en pos de la igualdad de género”.

Por su parte, la baronesa Valerie Amos, ex presidenta de la Cámara de los Lores británica, sugirió que la escasa participación de la mujer en el manejo de los temas financieros a nivel mundial era una de las razones de la actual crisis internacional. Incluso citó una fuente no identificada que sostenía que el mundo podría haber evitado la actual crisis, de haber tenido una mayor cantidad de mujeres al timón de los asuntos financieros.

“Alguien dijo que la crisis se podría haber evitado si, en vez Lehman Brothers (el último de los grandes bancos que quebró previo al derrumbe de los mercados bursátiles internacionales), hubiéramos tenido a Lehwoman Sisters”, concluyó Amos.




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