Guatemala - Datos destacados

Pueblos indígenas, pobreza y desarrollo humano en América Latina: 1994-2004

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Población indígena
Cerca de un 39% de los guatemaltecos se identifican como indígenas. Entre los años 1989 y 2000, la población indígena de Guatemala envejeció y aumentó además su probabilidad de vivir en zonas urbanas.

Pobreza
Las tasas de pobreza y extrema pobreza cayeron tanto para los indígenas como para los “ladinos†(no indígenas), no obstante, la población indígena no está alcanzando a los ladinos. El nivel de pobreza de la población indígena cayó en un 14% entre 1989 y 2000 llegando a 74%, mientras que para los ladinos el nivel de pobreza cayó en un 25% llegando a 38%. El nivel de extrema pobreza para la población indígena cayó en un 29% alcanzando 24,3%, mientras que para los ladinos cayó en un 34% llegando a 6,5%. (Capítulo 5: Cuadro 3).

Entre la población indígena, los Mam son los más pobres, sin que haya una clara razón especifica para ello. Cerca de un 72% de los Q’eqchi’ son extremadamente pobres, mientras que 65% de los Mam y 37% de los K’iche y Kaqchikel  también lo son.

Ingreso y empleo
Una porción similar de la población indígena y ladina participan en la fuerza laboral. Casi 22% de los ladinos y 15% de los indígenas se encuentran subempleados. La población indígena es un 18% más propensa que los ladinos a trabajar en el sector informal, pero esta brecha disminuyó de 27% en 1989 a 18% en 2000. Es mucho más probable que la población indígena –tanto en zonas rurales como urbanas- trabaje en el sector agrícola, pesquero y ganadero, aún cuando entre los años 1989 y 2000 la población laboral indígena en el sector agrícola cayó más rápido que la población ladina.

Diferencias salariales
El diferencial de ingresos entre indígenas y ladinos debido a diferencias en activos (recursos, bienes) oscila entre 71% y  83% para las mujeres y entre 58% y 64% para los hombres. Las diferencias en activos pueden explicar 80% del diferencial de ingresos entre las mujeres y 63% entre los hombres. El diferencial remanente es atribuible a factores inexplicados tales como calidad de la educación, años de desempleo y discriminación. (Capítulo 5: Cuadro 12).

Retornos de la educación
Para todos los grupos, un año adicional de educación es asociado con un incremento de 13% en los ingresos. Los retornos más altos los presentan las mujeres indígenas con un 14% y los más bajos los hombres indígenas con un 11%. Es destacable los retornos particularmente altos de las mujeres indígenas dado su bajo promedio de escolaridad (2,6 años) en 2000. (Capítulo 5: Cuadro 15).

Educación
Los guatemaltecos indígenas entre 15 y 31 años presentan un promedio de 3,5 años de escolaridad mientras que los ladinos presentan 6,3 años. En 2000, solo 53% de la población indígena entre 15 y 64 años podía leer y escribir en español comparado con un 82% de los ladinos. La demanda y calidad de la educación escolar parecen ser razones significantes del por qué los indígenas guatemaltecos presentan menos años de escolaridad. Cerca de un 44% de la población indígena desertan en el primer año de escuela, en comparación a un 31% de la población ladina. Además la población indígena demuestra menores puntajes en las pruebas de matemáticas y español. A pesar de que investigaciones han demostrado que la educación bilingüe es costo-efectiva para enseñar a los estudiantes indígenas, menos de un tercio de los guatemaltecos indígenas están matriculados en clases bilingües. (Capítulo 5: Cuadros 20 y 22).

Trabajo infantil
Los trabajadores infantiles son predominantemente del sexo masculino, rurales, sin educación e indígenas, quienes trabajan en el sector informal y que, usualmente, no reciben remuneración por su trabajo. Entre 1989 y 2000, la proporción de niños trabajadores sin educación cayó un 48% hasta llegar a 23%, mientras que para los ladinos cayó en un 38% llegando a 10%. Es menos probable que los niños indígenas asistan al colegio, pero de aquellos que asisten, una gran parte también trabaja. (Capítulo 5: Cuadro 17).

Salud
El uso de los servicios de salud es menos frecuente entre la población indígena, aunque esta diferencia parece tener origen en el contexto indígena-Ladino. Solo 5% de los guatemaltecos indígenas tiene cobertura de salud en comparación al 18% de los ladinos. Cerca de un 27% de las mujeres indígenas embarazadas no recibe atención prenatal en comparación al 18% de las mujeres ladinas embarazadas. Solo 15% de las mujeres indígenas dan a luz en hospitales mientras que 51% de las mujeres ladinas lo hace. Cerca de un 32% de las mujeres indígenas declara tener conocimiento de algún método anticonceptivo y solo 12% utiliza alguna forma de anticoncepción, en comparación al 71% y 57% de las mujeres ladinas, respectivamente. (Capítulo 5: Cuadro 34).

Acceso a servicios
La población indígena guatemalteca se mantiene con un bajo nivel de acceso a los servicios públicos, sin embargo, la desigualdad en acceso entre indígenas y ladinos ha disminuido en el período 1989-2000. El acceso en las áreas rurales es mucho peor que en las áreas urbanas. Así por ejemplo, en las áreas rurales, solo un 50% de la población indígena y un 62% de los ladinos tiene acceso a electricidad en comparación a un 89% y 97% en las áreas urbanas, respectivamente. (Capítulo 5: Cuadro 39).