Pueblos indígenas, pobreza y desarrollo humano en América Latina: 1994-2004 
Población indígena Entre un 25% y un 48% de los hogares peruanos pueden ser considerados indígenas. El límite inferior corresponde a los hogares en los cuales el jefe de hogar y/o su pareja utilizan una lengua indígena (quechua, aymara o una lengua de la zona del Amazonas) de manera más frecuente que castellano. El límite superior corresponde a todos los hogares peruanos en los que el jefe de hogar y/o su esposa tienen padres o abuelos que hayan tenido una lengua materna indígena. Pobreza En el período 1994-2000 la pobreza entre los hogares indígenas aumentó levemente de 62,3% a 62,8%, mientras que en los hogares no indígenas aumentó de 40,1% a 43% durante el mismo período. La extrema pobreza disminuyó levemente de 28,6% a 22,2% entre los hogares indígenas y de 10,9% a 9,5% entre los hogares no indígenas. Del total de los hogares pobres, 43% son indígenas. Del total de los hogares en extrema pobreza, 52% son indígenas. (Capítulo 7: Cuadros 2 y 3). La brecha en los niveles de pobreza entre la población indígena y no indígena disminuyó levemente, sin embargo, esto se debe al incremento en la tasa de pobreza de la población no indígena más que a una disminución en la tasa de pobreza de los hogares indígenas. Desigualdad Aunque se ha presentado un lento pero positivo cambio en el porcentaje de la población indígena en los distintos quintiles de consumo nacional entre 1994 y 2001, más del 55% de las personas en el decil más bajo son indígenas, mientras que tan sólo un 10% en el decil más alto lo es. (Capítulo 7: Cuadro 8). Ingreso y empleo Tanto los miembros de los hogares indígenas como no indígenas trabajan principalmente en el sector informal. A pesar de las similitudes, la población indígena empleada gana en promedio sólo la mitad de lo que la población no indígena empleada gana. Sin embargo, vale la pena notar que gran parte de la población indígena vive en las áreas rurales donde los ingresos (y precios) son considerablemente inferiores a los presentes en las áreas urbanas. La población indígena recibe un pago menor por trabajos en el sector formal en comparación a la población no indígena, ocurriendo exactamente lo opuesto en el sector informal en el que la población indígena obtiene un ingreso mayor. Diferencias salariales En promedio, los miembros de hogares no indígenas ganan prácticamente el doble que los hogares indígenas. La descomposición de la brecha muestra que un 49% se debe a diferencias de activos (bienes, propiedades) entre indígenas y no indígenas, mientras que el 51% remanente se debe a diferencias en las remuneraciones recibidas por ambos grupos. Retornos de la educación Los retornos de la educación varían muy poco entre la población indígena y no indígena (10,8% y 10,6%). Entre los indígenas, los hombres obtienen claramente mayores retornos que las mujeres (13,5% y 9,9%), mientras que este diferencial de género desaparece en la población no indígena (11,9% para los hombres y 12,1% para las mujeres). Los mayores retornos a la escolaridad aparecen en las áreas rurales, donde la población indígena presenta los mayores retornos (8,2% para los hogares indígenas en comparación a 7,5% para los hogares no indígenas). (Capítulo 7: Cuadro 17). Educación Los hogares indígenas experimentan menos avances educativos que los hogares no indígenas. La cantidad de años promedio de escolaridad para los indígenas adultos es de 6,4 años mientras que para la población no indígena es de 8,7 años. Los hombres indígenas jefes de hogar tienen casi 2,5 años menos de educación que los hombres no indígenas jefes de hogar, mientras que las mujeres indígenas jefes de hogar tienen 4,6 años menos de educación que sus contrapartes no indígenas. (Capítulo 7: Cuadro 19). Salud El acceso a la cobertura de salud es extremadamente bajo tanto para la población indígena como para la no indígena. De hecho, 55% de los ciudadanos peruanos no tiene ningún tipo cobertura. Cerca de un 42% de todos los peruanos cuenta con una cobertura de salud pública. Sólo 1,1% y 2,8% de la población indígena y no indígena, respectivamente, tiene acceso a cobertura de salud privada. (Capítulo 7: Cuadro 20). Acceso a servicios Sólo un 53% de los hogares indígenas tiene acceso a agua potable y 30% a instalaciones de alcantarillado, lo cual se compara con 66% y 53% de los hogares no indígenas, respectivamente. Más aun, 27% de los hogares no indígenas tiene teléfono en comparación al 11% de los indígenas. Los niveles de acceso de la población indígena a los programas sociales es similar o inferior al nivel de acceso de tiene la población no indígena. En parte, esto se debe al hecho de que la población indígena se encuentra concentrada en áreas rurales, donde existe un menor acceso a servicios en general. |