Muchos gobiernos en la región de América Latina y el Caribe (LAC) han logrado una mayor comprensión del valor del monitoreo y la evaluación (M&E) para ayudar, tanto a los gobiernos como a los donantes, a determinar con mayor precisión cuáles inversiones e intervenciones públicas funcionan bien, cuáles no y las razones para ello. El monitoreo y la evaluación del desempeño de programas e instituciones públicas ayuda a aumentar la eficacia de éstas, proporcionando una mayor rendición de cuentas y transparencia en la utilización de fondos públicos, suministrando información al proceso presupuestario y a la asignación de los recursos públicos, asà como evaluando la eficacia de dichos programas e instituciones en el logro de sus objetivos finales, tales como el aumento del nivel de bienestar, la reducción de la pobreza y el aumento de la igualdad de oportunidades.
Para promover aún más la institucionalización de los sistemas de M&E, el Banco Mundial, conjuntamente con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), organizó una conferencia regional del 6 al 7 de junio de 2005 para analizar ya aprender de los procesos ya en marcha en varios paÃses.. Los participantes representaban a los ministerios de finanzas y ministerios sectoriales de once paÃses, asà como expertos de la comunidad académica, organismos donantes bilaterales, empresas consultoras y diversos sectores de las instituciones anfitrionas. Durante la conferencia se compartieron las experiencias de cinco paÃses, a saber, Chile, Colombia, México, Brasil y Perú, que sirvieron como materia prima para determinar las lecciones aprendidas como parte de los procesos de institucionalización de sistemas de monitoreo y evaluación. La conferencia también sirvió para dar los primeros pasos de una red informal compuesta por funcionarios públicos y profesionales de M&E, que permitirá que tales experiencias nacionales se intercambien de una manera mucho más amplia y sistemática en toda la región de LAC. Fue evidente a partir de las experiencias presentadas por los paÃses que no hay un "modelo" único de sistema de M&E. Algunos paÃses hacen hincapié en un sistema basado en indicadores de desempeño, mientras que otros se centran en llevar a cabo evaluaciones (revisiones de programas o evaluaciones de impacto rigurosas). Si bien algunos paÃses han creado un enfoque que abarca la totalidad del gobierno y es controlado por los ministerios de finanzas o de planificación, otros están más centrados en los sistemas sectoriales de M&E. No obstante, la experiencia intercambiada entre estos paÃses ha conducido a cierta sabidurÃa colectiva acerca del desarrollo de sistemas sólidos de M&E, y estas lecciones se esbozan en estas notas. Una caracterÃstica clave de la mayorÃa de los sistemas que están ahora en diferentes etapas de implementación en LAC, es que los esfuerzos para institucionalizar el M&E son dirigidos por el paÃs, en lugar de ser dirigidos por los donantes. Durante la conferencia de junio del 2005 se hizo evidente que un número creciente de paÃses de LAC está iniciando esfuerzos para fortalecer y sistematizar sus funciones de M&E. Los funcionarios de alto nivel de los once paÃses representados en la conferencia encontraron sumamente valioso el compartir sus experiencias nacionales al institucionalizar el M&E. Se quedaron asombrados del gran progreso logrado en varios paÃses de LAC en este campo. Como consecuencia del interés en tener mecanismos que permitan intercambiar experiencias y conocimiento de manera más sistemática, durante la conferencia se propuso crear una red regional formada por las partes clave interesadas en el tema, para centrarse en la institucionalización del M&E y para facilitar el aprendizaje "de Sur a Sur" en toda la región. Se propuso que la red, que será la primera de su clase en el mundo en desarrollo, fuese abierta y flexible, permitiera integrar a los tomadores de decisiones, profesionales, expertos dentro y fuera del gobierno; funcionarios de alto nivel de los ministerios sectoriales, ministerios de finanzas y departamentos de planificación; parlamentarios y sus asesores; estudiosos; consultores y expertos; organizaciones multilaterales y donantes bilaterales interesados. Se discutió la posibilidad que las actividades de la red incluyan un espacio de discusión virtual, capacitación conjunta en M&E, viajes de estudios a los paÃses vecinos y conferencias de seguimiento regionales y subregionales, entre otras. Quizás el mayor valor añadido de la red propuesta sea la creación de un foro para el diálogo entre los gerentes de sistemas de M&E, y entre estos y los profesionales de M&E, de la misma manera en que fue diseñada la conferencia, para permitirles compartir sus propias experiencias nacionales y proporcionarles una experiencia adicional tanto regional como mundial. El Banco Mundial y el BID actuarán sólo como mediadores, para asà preservar y asegurar el sentido de propiedad de los paÃses. Esperamos trabajar juntos para mejorar aún más los sistemas de M&E en la región de América Latina y el Caribe. | | |