10 de mayo de 2007—“La violencia es terrible en esta parte de la ciudad. Estos tipos se dedican a sembrar la guerra. Se pasan el día disparando balazos al aire y molestando a la gente. Andan por ahí vagabundeando, a veces golpean las puertas de las casas y matan a la gente. Ya no lo soportamos más. Esto pasa día y noche, nos estamos volviendo locos. Ya no lo soportamos más. ¡¡¡PISTOLEROS, PAREN DE UNA VEZ POR TODAS!!!”
Esas son las palabras de Nickesha Lindo, alumna de quinto grado de la escuela primaria Jones Town de Kingston, en Jamaica.
Nickesha es una de los 50 alumnos de su escuela que participó en el concurso de afiches sobre el tema “Cómo afecta la violencia mi vida cotidiana”.
El concurso fue organizado para el Banco Mundial por el Fondo de inversión social de Jamaicai (JSIF), organismo encargado de la ejecución del Proyecto de servicios básicos para los pobres de las zonas urbanas de Jamaicai, que busca elevar la calidad de vida de estas zonas, en particular, mediante mejoras en la seguridad pública. Jones Town es una de las 12 comunidades urbanas marginadas afectadas por la violencia que se benefician con este proyecto.
Jamaica no es el único país que sufre las consecuencias de la violencia en los barrios marginados. Los gritos de auxilio de estos niños se repiten en muchas otras partes del Caribe y alrededor del mundo, tanto en países ricos como pobres. Los problemas no surgen a raíz de las condiciones propias de los países. Como lo muestra con toda claridad un nuevo informe sobre la delincuencia y la violencia en el Caribe, publicado por el Banco Mundial y la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (ONUDD), el tráfico de estupefacientes –y el problema conexo de las armas– son la causa principal de las altas tasas de homicidios y agresiones en el Caribe.
Los seis ganadores de la competición de pósters junto con el personal de la escuela Jones Town Primary School i del Banco Mundial, que ayudaron en la organización.
¿Y por qué un concurso? Bernice van Bronkhorst, especialista en desarrollo urbano y miembro del equipo a cargo del proyecto para las zonas urbanas pobres de Jamaica, tuvo la idea del concurso de afiches hace cuatro meses mientras buscaba ilustraciones con sus colegas para el informe conjunto del Banco Mundial y de la ONUDD.
“Pensamos que el concurso sería una buena forma de obtener una portada atractiva y original para el libro, además de darle a los niños de Jones Town la oportunidad de expresar lo que sienten frente a la violencia que viven día a día”, comentó Bernice. “El concurso de afiches fue un fuerte estímulo para la autoestima de estos niños”.
Lo que representan los afiches Muchos de los afiches muestran a hombres jóvenes matándose entre sí o asesinando a transeúntes inocentes. El dibujo de Samantha Hall de 12 años, llamado “Bala perdida”, muestra a dos pistoleros y a una niña parada entre ambos con sus bolsas de compra. Uno de los pistoleros grita, “¡Pequeña, apártate!”, pero ya es demasiado tarde, la bala alcanza a la niña que cae al suelo bañada en sangre.
El afiche de Alecia Allen, alumna de primer grado, muestra el efecto en cadena que produce la violencia: un niño grita “No me mates, tengo que ayudar a mi madre”, pero el pistolero igual le dispara, la madre llora porque mataron a su único hijo varón y la hermana llora porque perdió a su hermano mayor.
Todos los niños que participaron recibieron un regalo.
Premios para los ganadores La ceremonia de entrega de premios del concurso se realizó el 18 de abril en la escuela primaria Jones Town, a pesar de un episodio de violencia que había ocurrido el día anterior en el área.
Abhas Jha, jefe del grupo del Banco Mundial a cargo del proyecto para las zonas urbanas pobres en Jamaica, quedó impresionado por la calma de los niños a pesar de la difícil situación en que la viven.
“Debido a la violencia, muchos de estos niños han perdido a un hermano, al padre o a un tío”, explica. “Pero cuando los miramos, nos damos cuenta de que sus padres tienen las mismas aspiraciones para ellos que nosotros tenemos para nuestros hijos”.
Fueron muchas las personas que participaron en la organización del concurso, entre ellos, el director de la escuela primaria Jones Town, el consejero escolar y el consejero social del JSIF de la zona. El Banco Mundial suministró papeles, lápices y crayones para que los niños hicieran los afiches. Los alumnos fueron divididos en dos categorías –grados 1 a 3 (6 a 9 años) y grados 4 a 6 (10 a 12 años). Los ganadores del primer, segundo y tercer premio recibieron 75, 50 y 25 dólares, respectivamente, y los demás niños recibieron un obsequio por su participación.
Los afiches se exhiben en la escuela y se mostrará una selección de los mismos en la Conferencia “20/20 Vision” sobre el Caribe que se realizará en junio de 2007, con el copatrocinio del Banco Mundial.
Informe sobre el crimen y la violencia en el Caribe El informe conjunto del Banco Mundial y la ONUDD titulado “Delincuencia, violencia y desarrollo: tendencias, costos y opciones de políticas públicas en el Caribe”, muestra en su portada dos de los afiches más coloridos de los niños Brandon Leray, de 12 años, Keyshawn Williams, de nueve años, e incluye la obra concursante de Nickesha Lindo en la contratapa interior.
El informe revela que los altos índices de delincuencia y violencia que se registran en los países del Caribe están socavando el crecimiento económico, amenazando el bienestar humano e impidiendo el desarrollo social (Vea la nota de prensa para más información).