A primera vista, el camino que lleva a Dade-Duvivier, una comunidad en los cerros del sur de HaitÃ, no parece ser nada extraordinario: simple y sin pavimento, parece más una huella que un camino.
Sin embargo, al hablar con los habitantes del poblado, se entiende que este camino es su salvavidas.Â
"La estrategia de desarrollo impulsado por la comunidad permite que las comunidades de Haità determinen sus prioridades", explica John Currelly, representante residente de la Fundación Panamericana de Desarrollo (FUPAD), organismo pionero en la ejecución de los CDD y una de las organizaciones asociadas que brinda apoyo a Dade-Duvivier y a otros subproyectos de CDD en todo el paÃs.
El gobierno de HaitÃ, el Banco Mundial y otros organismos asociados al proyecto están de acuerdo en que la rehabilitación de la infraestructura rural básica, como es el caso de los caminos, es una prioridad en el esfuerzo por mejorar las condiciones de vida del paÃs.Â
"Cuando los caminos rurales no están en buen estado, cortan el acceso que tienen algunas comunidades pobres a los mercados y servicios básicos", señala Garry Charlier, gerente del Banco Mundial para el proyecto. "Mejorar los caminos es fundamental para ayudar a terminar con el aislamiento y la exclusión".
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Bajan los precios del transporte
Carrefour Virgile-Bidouze, un poblado ubicado a unos 80 km de Dade-Duvivier, es otra comunidad que ha escogido invertir en mejorar los caminos con la ayuda de este proyecto.
Para tener acceso a tiendas y mercados y para llegar a la capital de HatÃ, Puerto PrÃncipe, los habitantes del lugar dependen del tramo vial de 12 km de camino rehabilitado.
Algunos habitantes se desplazan a pie, otros en motocicletas y otros en los tÃpicos tap-tap haitianos (camiones pequeños que llevan pasajeros por una determinada tarifa).
"Antes, el camino estaba completamente intransitable y si alguien se enfermaba era imposible transportarlo al hospital, en especial porque tampoco podÃamos costear el precio que exigÃan los conductores [de los tap-tap]", explica Polo Renel, secretario de la asociación local que está a cargo de la ejecución del proyecto de rehabilitación vial.
"Ahora el precio del pasaje en un tap-tap hasta el camino principal ha bajado de unos 100 ó 200 gourdes a sólo 35 gourdes".
Los problemas relacionados con la infraestructura rural son particularmente crÃticas en las regiones montañosas del norte de HaitÃ, donde las comunidades pueden quedar totalmente aisladas si los caminos de acceso no se mantienen en buenas condiciones.
Una solución que encontraron los habitantes del pueblo es la "rehabilitación de puntos especÃficos". Esto significa reparar primero los peores tramos del camino para que la gente al menos pueda llegar a su destino, aun cuando el viaje sea dificultoso.
En la comunidad de Carice, por ejemplo, una asociación local rehabilitó un tramo clave del camino a la entrada al poblado, el que solÃa estar intransitable durante la temporada de lluvias.
"Ahora podemos llevar nuestros productos al pueblo, nuestros hijos pueden ir a la escuela y los camiones pueden llegar aun con lluvia. Los lugareños están felices y orgullosos de lo que hemos logrado".
Este es el segundo de una serie de artÃculos multimedia sobre el proyecto de desarrollo impulsado por la comunidad de HaitÃ. Visite nuestro sitio Web sobre HaitÃ, donde podrá registrarse para recibir actualizaciones quincenales sobre el Caribe (http://www.worldbank.org/ht).