Ministros y altos funcionarios del Banco Mundial abordan escenarios económicos y alza de precios de alimentos

Washington DC, 12 de abril de 2008 – Ministros de finanzas y directores de bancos centrales de América Latina y el Caribe se reunieron este fin de semana con altos funcionarios del Banco Mundial para abordar, entre otros temas, el probable impacto regional de la situación económica en Estados Unidos y el aumento de los precios de los alimentos que aqueja a varios países de la región.

Pamela Cox, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, y Juan José Dabou, director del Banco Mundial para América Latina, Oriente Medio y Asia Oriental.
Pamela Cox, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, y Juan José Dabou, director del Banco Mundial para América Latina, Oriente Medio y Asia Oriental.
“Los países de América Latina y el Caribe están mejor posicionados que en el pasado para capear la tormenta, pero no la pasaremos sin mojarnos”, advirtió Juan José Daboub, director gerente del Banco Mundial con responsabilidad para América Latina, Medio Oriente y el Este Asiático.

Varios países de América Central y el Caribe se encuentran en una situación más frágil en cuanto a los precios de los alimentos básicos y los combustibles ya que son importadores netos de dichos productos. En cambio varios países sudamericanos se han beneficiado con el aumento de los precios de las materias primas agrícolas y energéticas.

El ministro de economía de Argentina, Martín Lousteau, apoyó la propuesta de que el Banco Mundial ofrezca nuevas líneas de financiamiento y servicios de consultoría para ayudar a los países a hacer frente al problema alimentario, que afecta principalmente a los sectores más pobres de la población.

Altos funcionarios gubernamentales y del Banco Mundial durante la sesión.
Altos funcionarios gubernamentales y del Banco Mundial durante la sesión.
“El Banco tiene un rol importante en apoyar medidas de emergencia y en ayudar a los países a aumentar la producción agrícola y la competitividad en ese sector”, dijo Lousteau en su declaración ante el Comité para el Desarrollo.

Por su parte, los países de América Central han sido particularmente afectados por las alzas de energía y  los precios de los alimentos. En el Caribe el fenómeno ha generado violentas protestas en Haití, el país más pobre de la región, situación que culminó con el despido del primer ministro Jacques Eduouard Alexis el sábado.

En Haití, el precio de productos como arroz, maíz, legumbres, aceite de cocina y otros alimentos han aumentado considerablemente en los últimos meses. Por lo mismo, el Banco Mundial anunció una donación por US$10 millones al país para ayudar al gobierno a responder a la creciente carestía de los alimentos entre las familias pobres.

Por su parte, Augusto de la Torre, Economista Jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, advirtió que ya se  percibe una caída en las remesas que envían los inmigrantes latinoamericanos desde Estados Unidos a sus países de origen. Una recesión en Estados Unidos podría desembocar en una caída promedio de hasta un 20% en los ingresos que perciben los hogares de la región que reciben remesas.

Augusto de la Torre, economista jefe para la región de América Latina y el Caribe del Banco Mundial.
Augusto de la Torre, economista jefe para la región de América Latina y el Caribe del Banco Mundial.
La otra cara de la crisis: Una oportunidad para la región
De la Torre explico que América Latina tiene, por los fundamentos de desempeño económico y los altos precios de las materias primas, una “ventana de oportunidad” para evitar los tradicionales ciclos de crecimiento/recesión en la región.

Para ello, será necesario aprovechar las circunstancias para mejorar la productividad y el valor agregado de la producción agrícola en aquellos países con claras ventajas comparativas y, al mismo, tiempo establecer políticas de asistencia focalizadas en la transferencia de recursos a los grupos más vulnerables en los países afectados por los altos precios de los alimentos.
 
Para incrementar la competitividad es crítico también reducir los costos logísticos que en la región, representan un tercio de cada dólar exportado, lo que representa un costo tres veces mayor que el que se registra en los países desarrollados.
 
Pamela Cox, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe subrayó que “el Banco Mundial está comprometido con el destino de América Latina y el Caribe y en esta coyuntura pone a disposición de los países una gama de servicios analíticos, asistencia técnica, así como también una serie de innovadores mecanismos financieros, desde líneas de crédito, pasando por empréstitos para políticas de desarrollo hasta ‘swaps’ y donaciones para los países más pobres de la región”.




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