¿Cómo se puede ayudar?

  • Control del precio de los alimentos en mercados fiscales seleccionados o en todos los mercados, programas de alimentación escolar 
  • Programas de transferencias condicionadas de dinero en efectivo
  • Flexibilización de las restricciones a las importaciones mediante la reducción de los aranceles y la distensión de las barreras no arancelarias al comercio; o bien, compras fiscales de alimentos en el extranjero para venderlos en el país a precios controlados
  • Acuerdos bilaterales sobre importaciones de alimentos o cereales y reducción del impuesto al valor agregado para alimentos o cereales

Las intervenciones en materia de políticas alimentarias pertenecen a dos categorías generales: enfrentar la crisis y remediarla. Las estrategias orientadas a enfrentar la crisis, aunque se centran en el hogar, tienen repercusiones más amplias y pueden ser una buena alternativa de respuesta inmediata. Las estrategias orientadas a remediar la crisis se concentran en responder al nivel de la oferta y suelen ser mejores como respuesta de mediano a largo plazo. Algunas de las alternativas de ambas categorías son mejores que otras.

Los países de América Latina y el Caribe se han centrado principalmente en estrategias que permiten a los propios consumidores enfrentar la crisis (cuadro 8). Estas políticas apuntan a que los consumidores accedan a productos alimentarios básicos: aumentan el ingreso real de los pobres y, por este medio, su consumo de productos básicos, y adicionalmente aíslan a los consumidores de la inestabilidad en el precio de los alimentos. Los subsidios a los alimentos son esenciales en este esquema. Las cifras demuestran que, en la medida en que aumenta el ingreso corriente de las personas pobres, también aumenta la proporción que gastan en alimentos y la cantidad de alimentos que consumen.

Cuadro 8. Políticas utilizadas en la región de América Latina y el Caribe Cuadro 8. Políticas utilizadas en la región de América Latina y el Caribe