La rápida respuesta de la región a la crisis de precios de los alimentos

  • Programas de transferencias en efectivo condicionadas
  • Programas de alimentación escolar
  • Asegurarse que los servicios de salud básicos son gratis para las familias más pobres
  • Contribución a pensiones

Los programas de transferencias en efectivo condicionadas (CCT, por sus siglas en inglés) podrían entregar más dinero en efectivo a los hogares pobres y ayudar a compensar el riesgo de desnutrición, ausentismo escolar o renuncia a la atención de salud [1]. La aplicación de programas de generación de ingresos tiene sentido en zonas urbanas, donde es probable que los hogares más afectados cuenten con superávit de mano de obra. Los programas públicos de empleo concentran los fondos disponibles en salarios y pueden ampliarse con rapidez. Los fondos sociales pueden generar empleo e ingresos en comunidades pobres. Muchos países tienen programas municipales que ofrecen transferencias en efectivo o alimentos gratuitos, como los comedores populares.

Muchos programas de alimentación escolar están bien focalizados, pero carecen de suficientes recursos, por lo que la alimentación resulta errática. Ofrecer a todos los niños pobres una comida diaria podría ayudar a compensar el efecto del elevado precio de los alimentos en el presupuesto familiar y, a la par, reducir el riesgo de ausentismo escolar. Para disminuir la desnutrición como resultado de futuras crisis de ingresos, el Banco debe reforzar sus estrategias de nutrición efectivas en las naciones andinas y de América Central. Los objetivos primordiales deberían ser la lucha contra la desnutrición crónica y la intensificación del seguimiento y la consejería nutricionales en los dos primeros años de vida de los niños en comunidades de alto riesgo.

La mejor forma de mantener constante la atención de salud básica durante las crisis de ingresos, es garantizar su gratuidad para los hogares pobres. Los programas de seguros de salud gratuitos destinados a los hogares de los quintiles más pobres, son los más eficaces. De hecho, ya existen en varios países de la región y deberían fortalecerse. Además, es necesario motivar a otros países para que también los apliquen.

La falta de pensiones contributivas sigue siendo un problema importante para los ancianos vulnerables de la región. Se debe incentivar a los países para que establezcan pensiones sociales para la población anciana pobre, el segmento que es más vulnerable al alza del precio de los alimentos.



[1] Aun sin un aumento en los beneficios, los programas de transferencias en efectivo condicionadas reducen el riesgo de que crisis negativas en los ingresos disminuyan la matrícula escolar y la atención regular de salud, ya que las pérdidas de ingreso serían aun mayores si los menores dejan de asistir a la escuela o se suprimen los controles de salud.




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