
El agua es un recurso básico y esencial para los ecosistemas, las personas, la producción, el turismo y la navegación y el transporte. Sin embargo, también puede causar daños en la forma de tormentas, inundaciones y socavamientos. Una explotación y gestión efectivas de los recursos hÃdricos es fundamental para el crecimiento sostenible y la lucha contra la pobreza.  La estrategia del Banco Mundial sobre recursos hÃdricos de 2003 plantea un enfoque inclusivo que se basa en los principios del documento de polÃticas para la ordenación de los recursos hÃdricos de 1993 del Banco. Los principios son los siguientes: Integración de las polÃticas sectoriales; Descentralización de la gestión dejándola en manos de las organizaciones a cargo de las cuencas fluviales; Participación de todas las partes interesadas; El agua como bien económico.Â
La estrategia en materia de agua para América Latina y el Caribe se basa en estos principios, aunque adapta metas, objetivos, instrumentos y acciones a las necesidades y realidades especÃficas de la región. Las directivas estratégicas para el sector hÃdrico son: Mejorar la eficiencia de la actual infraestructura hidráulica, la prestación de servicios relacionados con el agua y la calidad del agua mediante inversiones y asistencia técnica; Formular polÃticas bien concebidas para la ordenación de los recursos hÃdricos y crear instituciones públicas transparentes para el sector mediante la entrega de apoyo técnico detallado; Aumentar el apoyo para la planificación y la gestión integral de los recursos hÃdricos a nivel de cuencas fluviales y acuÃferos; Integrar la variabilidad y el cambio en las condiciones climáticas a los procesos de planificación y ordenación de los recursos hÃdricos y en los sectores que utilizan más agua, en especial el riego.
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