Para la construcción de un único indicador que pueda facilitar la medición de las oportunidades en cada paÃs, los cinco indicadores de oportunidad para la niñez fueron resumidos en un solo Ãndice de Oportunidades Humanas (tabla 1). Los resultados indican que para las cinco oportunidades tomadas en cuenta, Argentina, Chile, Costa Rica, Uruguay y Venezuela están más cerca de la universalidad. Guatemala, Honduras y Nicaragua son los más alejados de esa meta, debido tanto a la baja cobertura como a la distribución desigual de oportunidades.
Los mayores avances en el Ãndice de Oportunidades Humanas se observaron en Paraguay y Perú (ambos con 1.4 puntos porcentuales promedio anual), Brasil (1.3 puntos porcentuales promedio anual) y El Salvador, Guatemala y México (todos con 1.2 puntos porcentuales por año) (gráfico 1). Sin embargo, los avances por cada una de las oportunidades fueron diferentes en cada paÃs. AsÃ, Brasil, Colombia y El Salvador registraron los incrementos más rápidos en educación, mientras que Costa Rica, Guatemala, Paraguay y Perú en las oportunidades relacionadas a condiciones de vivienda. 
Se puede mejorar el Ãndice de Oportunidades Humanas a través de avances en la cobertura promedio y/o reduciendo la desigualdad en la distribución de las oportunidades existentes. Es decir, un aumento en el Ãndice se logra ampliando cobertura, pero con un patrón que privilegie a grupos especÃficos inicialmente desfavorecidos. El análisis muestra que dos tercios de las mejoras en el Ãndice de Oportunidades Humanas se deben a un incremento en la oferta global de oportunidades disponibles, y un tercio a la reducción de la desigualdad en la distribución de las oportunidades disponibles. Sin embargo, esta tendencia varÃa según el paÃs y las oportunidades básicas. En los paÃses latinoamericanos, la desigualdad de ingresos y de oportunidades revelan historias distintas pero estrechamente relacionadas. Algunos paÃses, como Costa Rica y Uruguay, muestran una desigualdad de ingresos relativamente baja y un nivel de oportunidades relativamente alto para sus niños, según medido por el Ãndice de Oportunidades Humanas (tabla 2). Algunos paÃses con una alta desigualdad de ingresos hoy en dÃa, como Brasil y Chile, podrÃan ser menos desiguales en el futuro debido a que el nivel de oportunidades básicas está mejorando como resultado de polÃticas gubernamentales proactivas de largo plazo. Al menos, el piso estará más parejo, y las desigualdades estarán menos vinculadas a diferencias injustamente originadas desde la niñez. Otros paÃses, como Bolivia y Honduras, podrÃan estar atrapados en una situación de elevada desigualdad de ingresos entre los adultos hoy y bajo nivel de oportunidades para sus niños, indicando la necesidad de polÃticas de equidad de oportunidades más eficaces. Mientras que estos ejemplos pueden ilustrar las diferencias en la región, es importante recalcar que todos los paÃses enfrentan desafÃos individuales muy particulares y que las polÃticas y acciones necesarias para proveer de oportunidades básicas a todos los niños varÃan. 
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