América Latina en 2009: cómo enfrentar los efectos de la crisis mundial

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Pamela Cox
Vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe
Centro Internacional Woodrow Wilson
5 de febrero de 2009

Deseo agradecer al Centro Internacional Woodrow Wilson esta invitación y la oportunidad de abordar diversos temas críticos que están afectando las tendencias del desarrollo en América Latina y el Caribe.

Hoy me centrar√© en los efectos de la crisis mundial en la regi√≥n ‚Äďtanto en la econom√≠a real como en el sector financiero‚Äďy en c√≥mo se desvaneci√≥ la teor√≠a del desacoplamiento, tan popular el a√Īo pasado. Adem√°s, propondr√© de qu√© manera la regi√≥n puede proteger los avances sociales logrados en m√°s de cinco a√Īos de sostenido crecimiento y c√≥mo puede prepararse para su recuperaci√≥n y futuro crecimiento.

Una crisis globalizada golpea a América Latina

Para nadie es novedad que nos encontramos en medio de una grave crisis económica que afecta a todo el mundo. Si leemos las primeras planas de los diarios internacionales, es fácil darse cuenta que no hay un camino claro a seguir para enfrentarla.

¬ŅQu√© dimensi√≥n debe tener el incentivo fiscal? ¬ŅQu√© hacer con los activos t√≥xicos? De hecho, la √ļnica respuesta parece ser aumentar la dependencia en el Estado en formas imposibles de imaginar en el pasado.

Los economistas que buscan respuestas a esta crisis se han remontado a los a√Īos ochenta y setenta y hasta a los a√Īos treinta en busca de orientaci√≥n. Sin embargo, hoy nos enfrentamos a problemas muy diferentes y no sabemos c√≥mo superarlos. Algunos recomiendan que estudiemos el pasado y examinemos la bibliograf√≠a disponible, mientras que otros dicen que es hora de tirar esos libros.

Todas las economías de mundo se han visto afectadas. Las noticias económicas de Estados Unidos a Europa, de China a Brasil, hablan inexorablemente de las dificultades que enfrentan decenas de gobiernos, cientos de mercados, miles de negocios y millones de trabajadores esforzados.

En esta oportunidad, sin embargo, la génesis de la crisis no está en las economías emergentes. Esta vez, América Latina no fue el epicentro desde el cual se propagó el problema hacia los países desarrollados. No obstante, la región se ha visto profundamente afectada y lucha a brazo partido con una demanda mundial que se contrae, exportaciones en franca disminución y menor acceso a flujos de capital.

El fin de un ciclo virtuoso

La crisis ha frenado bruscamente m√°s de cinco a√Īos de crecimiento econ√≥mico sostenido (a un promedio anual de 5%) en Am√©rica Latina, alimentado en parte por pol√≠ticas macroecon√≥micas y fiscales responsables y en parte por el s√ļbito auge en los precios de los productos b√°sicos o commodities.

Antes de iniciarse el ciclo descendente, varios pa√≠ses pudieron, por primera vez en 30 a√Īos, avanzar considerablemente en la reducci√≥n de la pobreza y la desigualdad. En Brasil, Chile, Argentina, El Salvador y Colombia, entre otros, ello se logr√≥ en parte gracias al espacio fiscal brindado por mejores pol√≠ticas macroecon√≥micas. Esta situaci√≥n permiti√≥ enfocar de manera inteligente el gasto social en quienes m√°s lo necesitaban, gener√≥ super√°vit presupuestarios, logr√≥ aumentos nunca antes vistos en las reservas internacionales, un entorno mucho m√°s atractivo para las inversiones y menores tasas inflacionarias.

Sin duda, la regi√≥n parec√≠a finalmente haber ‚Äúdespegado‚ÄĚ de la pista del crecimiento, siguiendo el modelo de los tigres asi√°ticos.
 
Quienes conocen Am√©rica Latina saben que la regi√≥n no ha estado ajena a las contingencias econ√≥micas: ALC se vio afectada por fuertes crisis financieras en los decenios de 1970, 1980, 1990 y durante los a√Īos 2001 y 2002. La gente de la regi√≥n conoce demasiado bien lo que es perder sus ahorros y otros activos; el colapso de los bancos; la dr√°stica ca√≠da de las monedas locales; y la consiguiente pobreza, desempleo y crecimiento negativo.¬†¬†

Pero esta vez, América Latina no se vio afectada de la misma manera y muchos pensaron que había evitado contagiarse con las economías avanzadas.

El desacoplamiento que no ocurrió

Desde agosto de 2007, cuando estalló la crisis de los bonos subprime, hasta mediados de 2008, cuando comenzó a caer el precio de los productos básicos, daba la impresión de que la región sería capaz de sortear relativamente ilesa la crisis mundial. 

Mientras la crisis de los bonos subprime afectaba profundamente a las econom√≠as del mundo industrializado, las perspectivas econ√≥micas de Am√©rica Latina y el Caribe no parec√≠an ser desoladoras. Las monedas se fortalec√≠an, los bancos centrales acumulaban reservas, los niveles de inversi√≥n extranjera directa se manten√≠an inc√≥lumes y las entradas de capital en la cartera aumentaban. Las perspectivas de crecimiento para el a√Īo 2008 se correg√≠an al alza y Per√ļ y Brasil se integraban al club de pa√≠ses cuyos cr√©ditos clasifican como de buena calidad (‚Äúgrado de inversi√≥n‚ÄĚ).

La presencia de este oasis en medio de la crisis se explica por el alza de los precios de los productos básicos, que para algunos economistas era otra burbuja más. Esta alza compensó con creces los efectos negativos de la conmoción financiera y de la desaceleración de la economía en muchos países desarrollados.

En Am√©rica Latina, los ciclos de crecimiento y precio de los productos b√°sicos est√°n fuertemente relacionados. Seg√ļn nuestra investigaci√≥n, m√°s de 90% de la poblaci√≥n de la regi√≥n depende de una forma u otra de las exportaciones de productos b√°sicos.¬†
  
Sin embargo, a mediados de 2008, cuando los precios de estos productos comenzaron a colapsar, la teoría del desacoplamiento se desvaneció. Los precios evolucionaron de manera adversa para América Latina y reforzaron (en lugar de contrarrestar) la tendencia que imponía la desaceleración y la conmoción financiera del resto del mundo. Cuando Lehman Brothers se acogió el 15 de septiembre a la protección de sus acreedores en virtud del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de

Estados Unidos, se desat√≥ una ‚Äútormenta perfecta‚ÄĚ y la regi√≥n entr√≥ de lleno a la espiral descendente que aflig√≠a a la econom√≠a mundial. No hubo dudas acerca de su impacto:

  • Los mercados de valores de la regi√≥n cayeron abruptamente a medida que los inversionistas cambiaron sus prioridades en materia de riesgos.
  • Las monedas se depreciaron (40% en Brasil, casi 30% en Chile).
  • Los precios de los productos b√°sicos se desplomaron y hoy se encuentran en los niveles de enero de 2007 (reducciones de 50% respecto de los precios punta de 2008).
  • Las corrientes de remesas se contrajeron de manera considerable y tuvieron efectos negativos particularmente marcados en M√©xico, Am√©rica Central y el Caribe (una ca√≠da de 6% en el √ļltimo trimestre de 2008).
  • Tanto los hogares como las empresas y los gobiernos comenzaron a sentir los efectos de la contracci√≥n pronunciada del cr√©dito.

Casi todos los países de la región sintieron los efectos, aunque de diferentes formas:

  • M√©xico y Am√©rica Central corren el riesgo de ser los m√°s afectados si la recesi√≥n se prolonga en Estados Unidos, ya que sus relaciones econ√≥micas y comerciales est√°n fuertemente ligadas a la econom√≠a de ese pa√≠s. Es probable que el crecimiento de M√©xico sea negativo en 2009.
  • En Am√©rica del Sur, la explosi√≥n de la burbuja de los productos b√°sicos golpea fuertemente a Brasil; Argentina, que tambi√©n se ve afectada, debi√≥ nacionalizar su sistema de pensiones como una forma de mantener el equilibrio fiscal.
  • Las naciones exportadoras de petr√≥leo, como Venezuela y Ecuador, deber√°n ajustar su gasto a la merma en sus ingresos como resultado de la fuerte ca√≠da en los precios internacionales del crudo (de US$160 a alrededor de US$40 el barril).
  • Los menos afectados ser√°n aquellos pa√≠ses que lograron ahorrar durante los buenos tiempos y aquellos con mercados diversificados y v√≠nculos m√°s fuertes con las econom√≠as asi√°ticas (Chile, Colombia y Per√ļ).
  • En t√©rminos generales, los pa√≠ses mejor posicionados son aquellos con bancos centrales aut√≥nomos, sistemas con metas inflacionarias y procesos fiscales s√≥lidos.
  • En septiembre de 2008, hab√≠a consenso respecto de un crecimiento previsible de 3,7% en 2009 para Am√©rica Latina. En enero de 2009, en cambio, el pron√≥stico de consenso hab√≠a disminuido a un magro 1%, valor que coincide con las correcciones a la baja del crecimiento mundial. ¬°Qu√© diferencia en apenas un trimestre!

2009: Nuevos desafíos, nuevas oportunidades para proteger los avances sociales

Si bien la crisis actual pone de relieve la necesidad de regular mejor los mercados, no hay que olvidar que algunos pa√≠ses de la regi√≥n sobrellevar√°n mejor esta crisis que otros porque aplicaron por a√Īos pol√≠ticas macroecon√≥micas y financieras prudentes, entre √©stas una mayor regulaci√≥n del sector financiero.

Sin embargo, las autoridades a cargo de formular políticas enfrentarán desafíos importantes a la hora de manejar las dificultades a corto plazo generadas por la crisis y mantener al mismo tiempo las condiciones necesarias para asegurar crecimiento a largo plazo.

La actual crisis financiera mundial no debe convertirse en una crisis humana y social. Por este motivo, es imprescindible adoptar medidas oportunas y decididas para salvaguardar los avances sociales conseguidos por Am√©rica Latina y el Caribe durante los √ļltimos a√Īos.

Entonces, ¬ŅQu√© deben hacer los gobiernos en estas circunstancias tan especiales?

  • En primer lugar, la regi√≥n debe aumentar la ayuda bien focalizada en los m√°s vulnerables mediante un paquete de medidas de protecci√≥n social. Este paquete debe velar por el acceso generalizado a servicios de seguro de salud, proteger el gasto p√ļblico en √°mbitos cruciales como nutrici√≥n y vacunaci√≥n y entregar ayuda focalizada adicional en efectivo.
    Muchos pa√≠ses de la regi√≥n cuentan con programas de protecci√≥n social bien focalizados, como Brasil con ‚ÄúBolsa Familia‚ÄĚ y M√©xico con ‚ÄúOportunidades‚ÄĚ. Programas similares existen en El Salvador, Panam√°, Jamaica y Colombia.
    Hoy, estos programas aumentan su cobertura para mitigar algunos de los peores efectos de la desaceleración de la economía que todavía están por llegar. El Banco Mundial apoya activamente los programas sociales focalizados y en la actualidad, entrega más de US$2.000 millones para ejecutar iniciativas de transferencias en efectivo condicionadas en la región. 
     
  • En segundo lugar, los pa√≠ses que disponen de espacio fiscal deben financiar temporalmente cualquier d√©ficit que surja para evitar el recorte del gasto en protecci√≥n social, salud, educaci√≥n e infraestructura vital. Si as√≠ lo permiten los ahorros o el endeudamiento prudente con instituciones multilaterales, ser√≠a pertinente un aumento bien dise√Īado del gasto a fin de cerrar las brechas en materia de capital humano y f√≠sico y al mismo tiempo, ampliar la demanda interna. En efecto, Argentina, Brasil, M√©xico y Chile han puesto en marcha paquetes de incentivos multimillonarios destinados a invertir en infraestructura, proteger el empleo, facilitar los cr√©ditos y propiciar el gasto interno.¬†
     
  • En tercer lugar, los gobiernos pueden marcar la diferencia si avanzan con celeridad hacia pol√≠ticas activas para el mercado laboral con la adopci√≥n de medidas para la creaci√≥n de empleos, por ejemplo, programas p√ļblicos de empleo, iniciativas en apoyo del trabajo por cuenta propia y creaci√≥n de empresas. Junto con programas de readiestramiento y capacitaci√≥n para los desempleados y subsidios al salario y el empleo, estas medidas no s√≥lo tendr√°n un efecto social directo, sino adem√°s contribuir√°n a la recuperaci√≥n econ√≥mica.
     
  • En cuarto lugar, la regi√≥n necesita seguir fortaleciendo las pol√≠ticas a largo plazo que apunten a una recuperaci√≥n definitiva; de lo contrario, se perder√°n los avances conseguido en los √ļltimos a√Īos. Los pa√≠ses mejor capacitados para manejar los peligros suscitados por la crisis, adem√°s de aprovechar sus oportunidades, estar√°n en mejores condiciones para reanudar r√°pidamente el crecimiento y conquistar mayor presencia en los mercados mundiales. Esto significa, por ejemplo, invertir constantemente en facilitar el intercambio comercial y mejorar la calidad de la educaci√≥n y la log√≠stica.¬†
     
  • En quinto lugar, la mayor√≠a de los pa√≠ses de Am√©rica sigue comprometido con el libre comercio y la pr√≥xima Cumbre de las Am√©ricas ser√° una oportunidad excelente para conciliar los intereses comerciales con el objetivo com√ļn de ampliar las relaciones econ√≥micas que son mutuamente beneficiosas para todos los pa√≠ses del hemisferio occidental.
    En efecto, las crisis a menudo se constituyen en buenas oportunidades para que los gobiernos enfrenten a las ‚Äúvacas sagradas‚ÄĚ.¬†
     
  • Por √ļltimo, la efectividad de los gobiernos y las instituciones a la hora de utilizar los escasos recursos disponibles desempe√Īar√° una funci√≥n crucial cuando se trate de capear la tormenta.

Los gobiernos deber√°n aprovechar la actual crisis para revisar sus pol√≠ticas de ‚Äúsubsidios universales‚ÄĚ. Se trata de subsidios que no s√≥lo benefician a los pobres, sino tambi√©n a la clase media y en gran medida, a quienes gozan de una buena situaci√≥n econ√≥mica. ¬ŅPor qu√© motivo deber√≠a el Estado subvencionar el agua y el saneamiento, los servicios de educaci√≥n, la gasolina o la electricidad que consumen quienes tiene los medios para pagarlos?

Si existe voluntad política para ello, la actual crisis puede ayudar a corregir este sistema de subsidios generalizados y dar lugar a ahorros considerables que pueden ser utilizados en programas de protección social focalizados y en estímulos económicos. La región gasta anualmente entre 5% y 10% del PIB en subsidios. Aproximadamente una tercera parte de esta cifra cae en manos de personas que pertenecen al quintil de mayores ingresos de la población. Es una cifra suficiente para triplicar (o más) los programas de transferencias directas destinados a los pobres.

El liderazgo es esencial para promover esta agenda, especialmente en el contexto de un a√Īo muy din√°mico en t√©rminos pol√≠ticos.

En 2009, presenciaremos elecciones presidenciales en Panamá, El Salvador, Chile, Uruguay, Ecuador y Bolivia y contiendas legislativas en Argentina y México. Bolivia está reformando su Constitución después del referendo ganado recientemente por el Presidente Morales y los venezolanos decidirán en dos semanas más si derogan los plazos que rigen el actual mandato presidencial.

Es justamente durante esta crisis y en la definición de las coyunturas políticas que se necesita un fuerte liderazgo para mantener una gestión económica decidida junto al énfasis en la protección de los recientes logros en el plano social a fin de amortiguar las conmociones externas y facilitar la reanudación del crecimiento una vez que haya pasado la tormenta.

Las economías emergentes como parte de la solución

Una crisis mundial requiere una solución de la misma envergadura. Por este motivo, debemos admitir que esta crisis económica de alcance mundial no se solucionará si no se toma en cuenta el punto de vista y las inquietudes de los países en desarrollo.

Las máximas autoridades del grupo de los veinte o G20 acordaron que países de economías emergentes y en desarrollo, como México y Brasil, deben tener su lugar en la mesa junto con los países desarrollados, ya que todos somos parte de la solución. Nosotros apoyamos ese camino y aplaudimos este paso inicial hacia el multilateralismo.

Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, lo acaba de plantear con las siguientes palabras: ‚ÄúLa globalizaci√≥n responsable, con inclusi√≥n y sostenibilidad, debe primar por encima del enriquecimiento de unos pocos‚ÄĚ.

Respuesta del Banco Mundial

¬ŅY qu√© hace el Grupo del Banco Mundial en esta crisis sin precedentes? Estamos intensificando el apoyo financiero en todo el mundo en desarrollo con financiamiento para los pa√≠ses de ingreso mediano (por un total de US$100.000 millones entre 2009 y 2011), donaciones y pr√©stamos en condiciones concesionarias para las naciones de ingreso bajo y pr√©stamos para el sector privado a trav√©s de nuestra entidad para el sector privado, la Corporaci√≥n Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en ingl√©s).¬†

A trav√©s del Banco Internacional de Reconstrucci√≥n y Fomento (BIRF), hemos comprometido nuevos recursos en Am√©rica Latina por la suma de hasta US$13.000 millones para el ejercicio econ√≥mico que finaliza en junio de 2009, cifra que m√°s que duplica nuestro volumen normal de financiamiento. Estos recursos adicionales son fundamentales para mantener los empleos y los avances sociales, reforzar los actuales programas del sector p√ļblico e inyectar liquidez a los pa√≠ses donde sea necesario.

Conclusión

Ha llegado el momento de actuar y el liderazgo responsable es de suma importancia. América Latina será parte de la solución global si ésta apunta a generar un contexto mundial justo que brinde oportunidades a todos.

Conf√≠o en que ese mismo liderazgo decidido que permiti√≥ el fuerte crecimiento y los avances sociales conseguidos en los √ļltimos a√Īos seguir√° manifest√°ndose en estos momentos dif√≠ciles de crisis, en beneficio de millones de latinoamericanos.

Muchas gracias.




 




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