MADRID, 13 de mayo de 2010 - En un mundo ideal, género, color, lugar de nacimiento e ingreso familiar, son sólo circunstancias neutras que no influyen de manera determinante sobre el futuro de los individuos. En la vida real, estos factores forman una pesada cadena de condicionantes que marca el derrotero de las gentes de América Latina y tienen influencia determinante en el nivel de acceso a servicios básicos como educación, sanidad o electricidad, que son las llaves de la oportunidad.La región latinoamericana tiene la mira puesta en ese mundo ideal y ha gravitado ligeramente hacia él en los últimos años pero aún tiene mucho que avanzar para alcanzarlo, según señala el estudio Ãndice de Oportunidad Humana (IOH) 2010, que mide justamente cuánto se ha progresado en la universalización del acceso a servicios básicos que garanticen la nivelación de oportunidades para sus habitantes y, por ende, sus posibilidades de tener una vida productiva.
El reporte ‘¿Qué oportunidades tienen nuestros hijos? Informe sobre la oportunidad humana en América Latina y el Caribe 2010’ , que se presentó por primera vez a una audiencia europea en una ceremonia en la Casa de América, Madrid, señala que el mensaje que surge es uno de “cauta esperanza†en vista de que “América Latina y el Caribe han avanzado en abrirles a todos la puerta al desarrollo, pero todavÃa tienen mucho camino por recorrerâ€. También advierte que, pese a este progreso, la región aún mantiene una brecha con los paÃses ricos, especialmente Europa y Norteamérica.
“Al compararnos con los paÃses ricos una diferencia que vemos es que aun cuando los paÃses de América Latina que han dado más oportunidad que ningún otro a sus ciudadanos, aun están muy por detrás de los peores casos entre los paÃses ricosâ€, señala Marcelo Giugale, Director de Programas para la Reducción de la Pobreza del Banco Mundial, quien presentó el informe en un evento que contó con la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y la directora del Departamento de Finanzas Internacionales del Ministerio de EconomÃa de España, MarÃa Jesús Fernández.
Lenta mejora de oportunidades De acuerdo al estudio, que entra a su segunda edición este año, el Ãndice de oportunidad humana regional ha crecido en los últimos 15 años a un ritmo de un punto porcentual por año, con lo cual la universalización de los servicios básicos podrÃa tardar hasta una generación –es decir, 24 años- en llegar a todos los latinoamericanos, lo que “es insuficienteâ€, según los autores del trabajo.
No obstante, el informe muestra cierto optimismo al observar que todos los paÃses de América Latina y el Caribe mejoraron su Ãndice de oportunidad humana en los últimos tres lustros, con Chile, Uruguay, México, Costa Rica y Venezuela mostrando promedios superiores a los 85 puntos –de un total de 100. México fue el paÃs que creció más aceleradamente en el Ãndice, mientras que Chile tuvo el desempeño más alto con un IOH de 95 y Honduras el más bajo con 51.
Algunos paÃses han ampliado significativamente el acceso a ciertos servicios, pero otros no. Jamaica, por ejemplo, tiene el IOH más alto en educación, pero una posición promedio en cuanto a vivienda. El informe estima que Brasil y México podrán universalizar el acceso a los servicios de agua, electricidad y saneamiento en la próxima década.
El IOH mide la provisión de servicios básicos y qué tan equitativamente se distribuyen en una en una escala de cero a 100, donde el extremo superior significa que los paÃses han logrado cobertura universal. Para fines del estudio se examinó el acceso a agua potable, electricidad y saneamiento, la asistencia escolar y la terminación a tiempo del sexto grado educativo, servicios que los expertos consideran indispensables para que los miembros de una sociedad puedan llevar una vida productiva. Los datos son representativos de más de 200 millones de niños y niñas en 19 paÃses durante los últimos 15 años.
Por otro lado, el reporte afirma que América Latina también muestra desventajas en contraste con los paÃses industrializados, con quienes se les compara por primera vez en este tipo de estudio.
La investigación toma en cuenta los resultados de las pruebas estandarizadas del Programa Internacional de Evaluación del Estudiante de la OCDE e información demográfica relevante para construir un IOH educativo para los niños y niñas de 15 años en el mundo. De esta forma se mide qué tan importantes son las circunstancias personales de esos niños en sus habilidades de lectura, matemáticas y ciencia, y aun con mejores puntajes, Chile y Uruguay, se encuentran por debajo de los paÃses con los puntajes más bajos de Europa y América del Norte.
"En lo que respecta a la calidad de la educación, todos los paÃses latinoamericanos se ubican por debajo de los niveles de los paÃses europeos y de América del Norte. En cuanto a la oportunidad de tener acceso a una vivienda libre de hacinamiento, sólo tres paÃses de la región –Costa Rica, Chile y Brasil- están por encima de la media europea, mientras que el resto se ubica cinco o más puntos detrás", afirma el documento.
De acuedo a la investigación, “esta brecha no se debe únicamente a que los paÃses avanzados proveen más servicios educativos, sino también a la forma relativamente injusta en que se distribuyen estos servicios en América Latina y el Caribe En el contexto latinoamericano, cuanta más rica sea la familia, mejores resultados en las pruebas de sus hijosâ€.
Un llamado a la acción gubernamental Por fortuna, es mucho lo que los gobiernos de la región pueden hacer por mejorar los Ãndices de oportunidad para sus ciudadanos, y acelerar la universalización de los servicios básicos, según señala Giugale.
“Con esta herramienta se abre una nueva realidad para la polÃtica pública de brindar oportunidades para el individuo en cada etapa de su vidaâ€, dijo Giugale. El economista señaló como ejemplo las acciones que puede tomar el estado desde el momento en que el niño nace, como asegurar que reciba estÃmulos infantiles tempranos, durante la adolescencia, donde hay muchos riesgos, y hasta en la adultez donde el simple otorgamiento de un tÃtulo de vivienda puede abrir oportunidades de crédito a los individuos, según dijo.
“Esta es una nueva forma, más prometedora, de hacer polÃtica social, que se enfoca menos en lograr la igualdad, sino en darle a todos las mismas chancesâ€, anotó.
La ex presidenta chilena Bachelet coincidió en la importancia del Ãndice de Oportunidad Humana para avanzar el desarrollo en la región.
“Es una herramienta muy útil para los lÃderes de la región en la medida que genera una serie de datos esenciales para poder focalizar las polÃticas y programas sociales hacia aquellos sectores que más la necesitan y asà permitir igualar el nivel de oportunidadesâ€, sostuvo Bachelet, quien durante su gobierno logró mejorar significativamente los indicadores sociales de su paÃs.
La segunda edición del estudio, construye sobre los resultados del IOH 2008 y también evalúa las oportunidades humanas dentro de 15 paÃses, al analizar regiones, estados y ciudades, incluyendo 165 gobiernos sub nacionales en regiones, estados y ciudades. El documento destaca que existe una brecha significativa entre las capitales y el resto del paÃs, la cual es más fuerte en la infraestructura básica que en la educación. Pero en los últimos 13 años, dicha brecha se estrechó, pues siete de las diez mejoras más grandes se registraron en áreas fuera de las capitales.
Marcelo Giugale, Director Reducción de Pobreza