
Resumen del libro: Las tasas de pobreza de Bolivia siguen siendo similares a las de principios de los años 90. La distribución de ingresos en el país es una de las más inequitativas de América Latina. ¿Por qué la sociedad boliviana es tan pobre y tan injusta? Porque el crecimiento se concentró sólo en la extracción de recursos naturales, porque la productividad es baja y porque los pobres no tienen las oportunidades para aprovechar los tiempos buenos de la economía. La oficina del Banco Mundial (BM) en Bolivia ha elegido la onceava Feria Internacional del Libro para lanzar al público su primera colección de documentos sobre la realidad boliviana. Uno de dichos ejemplares titula “Crecer beneficiando a los más Pobres”, un trabajo más conocido en otro ámbitos como “Evaluación de la Pobreza en Bolivia” (PA, por sus siglas en inglés). Se trata de un documento que habitualmente produce el BM y que sale ahora publicado por primera vez. En el pasado, el texto era compartido sólo con las autoridades del Poder Ejecutivo, y hoy busca ser parte del debate nacional. Este año, la publicación se pregunta cómo crecer beneficiando a los más pobres. Para responder a esta duda, parte del hecho de que Bolivia enfrenta altos y persistentes niveles de pobreza y desigualdad. En 2002, el 65 por ciento de la población nacional vivía en pobreza y, de este volumen, cerca del 40 por ciento lo hacía en extrema pobreza. Si bien hubo una reducción de pobreza a mediados de los 90, las tasas de pobreza continúan cerca del nivel alcanzado a principios de los 90. Además, la distribución de ingresos en Bolivia está entre las más desiguales de América latina. Este libro sugiere tres razones principales para entender los altos y continuos niveles de pobreza y desigualdad: • Primero, el crecimiento de los años 90 se concentró en exportaciones basadas en recursos naturales que, como se sabe, tienen una demanda relativamente baja por trabajo y empleos. • Segundo, la baja productividad de las empresas, particularmente en el sector informal intensivo en trabajo, ha limitado el crecimiento del empleo y de los salarios. Este es el resultado de las regulaciones pesadas para los negocios y de un mercado de trabajo que desalienta la innovación y la participación plena de las compañías más pequeñas en la economía formal, aumentando y mejorando su productividad. • Tercero, los pobres tienen oportunidades inadecuadas para mejorar su capital humano, a pesar del progreso reciente vivido en el acceso a la educación básica. Esto da lugar a una baja productividad del trabajo y un acceso restringido a los trabajos mejor remunerados.
La principal lección de política en este caso es que el crecimiento económico de base ancha, sostenido en el largo plazo, es una condición fundamental y necesaria para reducir la pobreza y la desigualdad. Sin embargo, ello necesita ser apoyado por políticas para mejorar productividad de trabajo y crear más empleo. Esto se puede lograr a través de: • La remoción de los obstáculos para la modernización y crecimiento de las empresas, promoviendo su integración de Bolivia en la economía mundial. • La modernización de la regulación laboral y de negocios, y un marco e incentivos para que las empresas participen y permanezcan en el sector formal, especialmente las empresas pequeñas y medianas. • El fortalecimiento del capital humano y la protección social para que los pobres puedan aumentar su productividad y capacidad para comercializar su trabajo.
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