El país y las necesarias previsiones

Carlos Silva-Jaúregui, economista del BM:

"Hoy Bolivia está mejor preparada para encarar la crisis"

silva

Carlos Silva-Jaúregui y Oscar Avalle, representante residente del Banco Mundial (BM) en Bolivia, conversaron con "La Razón". Avalle confirmó que el organismo dispone de $us 180 millones para créditos concesionales, que se podrán utilizar en los próximos dos años. Según dijo, el dinero está destinado a apoyar a Bolivia en la lucha contra la pobreza extrema.
“Lo más importante es que el BM es un instrumento de apoyo que viene a transmitir conocimientos y experiencias, no es una entidad que llega con un maletín con soluciones preparadas, porque eso no funciona, estamos para ver dónde apoyar”, subrayó.

Entrevista

Señor Silva, uno de los objetivos del BM es apoyar a los gobiernos a luchar contra la pobreza. ¿Cómo está Bolivia?
Bolivia es un país como muchos de América Latina que tiene un nivel de pobreza importante que se ha estado atacando y se hacen avances año con año. En el mundo hay regiones donde la pobreza dura más que en otros. Latinoamérica es una de estas regiones donde se tiene duraciones más altas, pero se hacen grandes esfuerzos, y parte de esto es lo que estamos haciendo. Hemos venido para apoyar a generar un programa que se enfoque a reducir la pobreza extrema en Bolivia.

Se habla de tiempos difíciles por la crisis mundial. ¿Cómo está Bolivia para enfrentarla?
Bolivia, como muchos países de Latinoamérica, ha pasado por un período de bonanza que no se veía hace mucho tiempo. Han logrado importantes tasas de crecimiento con posiciones económicas robustas y se han beneficiado de los altos precios del petroleo y la minería. Actualmente, el mundo se encuentra en un proceso de cambio, no sabemos hasta dónde llegará, afecta a unos más que a otros, pero todos serán afectados de alguna manera. Pero la parte buena en todo el proceso es que países como Bolivia y otros de Latinoamérica están más preparados para enfrentar la crisis de lo que estaban o estuvieron en la crisis de los 80.


¿Cómo afectará la crisis global en términos de apoyo y cooperación a Bolivia?
Normalmente nuestros términos no se ven afectados en lo que hace a costos de financiamiento o en las áreas de cooperación en las que estamos involucrados.
Lo importante es destacar que el Banco responde a las demandas de sus clientes, cada país y miembros del Banco, que es como una confederación, es dueño y reaccionamos en función de las demandas, los gobiernos priorizan los apoyos y los sectores.


¿Qué información viene a transmitir o compartir y cómo se aplicarían?
Hay experiencias de aplicación de programas interesantes en Latinoamérica como en otras regiones del mundo, que han tenido resultados impresionantes términos del volumen y velocidad en que se ha reducido la pobreza. Bolivia puede aprender buenas lecciones de estas experiencias, pero éstas tienen que ser adaptadas a las necesidades y características del país. Lo que nosotros traemos es experiencia y queremos trabajar con el Gobierno para tratar de ver cuáles pueden ser utilizadas en Bolivia.

Entrevista con "La Prensa"

El economista jefe del Banco Mundial para los países andinos, Carlos Silva, anuncia que Bolivia no es inmune a la crisis financiera internacional y que ningún blindaje es total. Fruto de ello, la crisis ya se manifiesta con la caída de remesas y de los precios de los minerales, el petróleo y el gas.

¿Cómo evalúa el Banco Mundial la crisis mundial y qué efectos tendrá en la región? El Banco Mundial y otros organismos multilaterales ven con preocupación la crisis porque tiene magnitudes muy grandes, es muy especial. Se inicia en Estados Unidos y se ha expandido a todas partes del mundo. Puede crecer más de lo que es ahora y afectará a los países de distinta manera. Es difícil pensar que algún país se va a librar de una crisis de esta magnitud.

En Bolivia, el Gobierno maneja la hipótesis de que, al no estar integrada Bolivia al mercado financiero mundial, no sentirá aún los efectos. Eso tiene algo de realidad, pero habrá países de Latinoamérica que van a ser afectados más por estar más conectados financieramente, pero otros serán afectados por la segunda ola de la crisis.

¿Cómo se manifiestan la primera ola y la segunda ola? La primera ola se manifiesta con la crisis en la banca y mercado hipotecario en Estados Unidos y afecta al sistema financiero americano e internacional. A partir de eso se dan efectos en el sector real de la economía porque faltará el crédito y eso va a generar que en Estados Unidos, Europa y países asiáticos no existan los recursos necesarios para que las economías funcionen con normalidad. La gente que va a ir al banco a pedir prestado para pagar la nómina de empleados va a tener dificultades. Ya se nota esto en la producción industrial de Estados Unidos, que cayó en septiembre con una de las tasas más altas de los últimos 40 años. Los bancos centrales europeos dicen que el crecimiento se reducirá.

¿Qué pasa en América Latina? ¿Ya hay efectos en la economía real?  Ya se sienten los efectos, por ejemplo, en las remesas, que se han desacelerado en países que dependen de ellas, y en otros van a caer. Vamos a ver efectos en el sector exportador. Además hay volatilidad en las bolsas de valores y en el tipo de cambio de Brasil y México. Estamos empezando a ver las primeras señales y en los siguientes seis a doce meses conforme la crisis se acentúe en el sector real vamos a ver más señales en la región. El crecimiento económico se reducirá, Latinoamérica sale de un proceso exitoso que empezó en 2002 y duró hasta ahora, en el que los países han mantenido estabilidad macroeconómica. Esto porque los términos de intercambio fueron favorables y hoy varios países están en mejor posición que en los 80, pero la crisis tiene una magnitud suficientemente grande como para pensar que a pesar de ello no vamos a tener efectos.

¿Las elevadas reservas internacionales, el superávit fiscal ayudan pero no son un blindaje total? Nunca va a haber un blindaje total en crisis de esta magnitud. Bolivia, como todos los países, va a ser afectada. Habrá reducción del crecimiento y posiciones fiscales y de balanza de pagos menos sólidas.

¿La caída de precios de materias primas es otro signo del golpe a la economía real?  Eso es una parte importante, la bonanza entre 2002 y parte de 2008 se debió a que los términos de intercambio eran favorables por los precios altos de minerales y petróleo, pero han caído.

¿Qué pasará con el precio internacional del petróleo?  El precio llegó a su nivel máximo en julio y cayó estrepitosamente y es difícil pensar que vamos a volver a precios de 147 dólares.

Bolivia que depende de sus minerales y el gas, ¿qué puede hacer?  El efecto se sentirá por el precio y no por el volumen. Lo que tiene que hacer Bolivia es entender las condiciones actuales y ajustar sus políticas para que no haya un desbalance en sus cuentas fiscales. Lo que sí está claro es que la época de bonanza acabó y la crisis hará que las condiciones no sean tan favorables.




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