 | ¿Podemos llegar a afectar realmente la vida de otros a partir de la educación? ¿Será posible disminuir la violencia y los conflictos desde el aula?
Las experiencias que fueron seleccionadas a través de la donación del Fondo de Post-conflicto de manera concursable, y que se reunieron en un evento en Bogotá el 20, 21 y 22 de noviembre de 2006, son ejemplos concretos para la comunidad nacional e internacional, de cómo pasar del reconocimiento de un problema a la acción planificada y a la construcción de tejido social. |
El Banco Mundial, como una de las entidades convocantes en el origen de la Alianza Educación para la construcción de cultura de paz, y como actual miembro activo, ha sido testigo de progresos significativos hacia una cultura de la paz en Colombia. Un indicador importante de progreso es el mayor número de experiencias de cultura de paz que están gestionando su sostenibilidad a través de proyectos que se articulan con los procesos locales de desarrollo. Uno de los efectos terribles de la violencia, es la destrucción de la confianza y la pérdida de la solidaridad. Los gestores de estas iniciativas se enfrentan al doble desafío de poner en marcha su propuesta educativa, y vencer el miedo y la desconfianza que se ha creado en las poblaciones que viven en situaciones de amenaza. A mediano plazo, proyectos que nacieron como respuesta a una temática puntual, contribuyen a restablecer los vínculos necesarios para crear democracia local. Otra señal positiva que se observa en este trabajo de la Alianza, se refiere a la gran cantidad de experiencias de cultura de paz que son iniciativa y gestión de jóvenes en temas como cultura popular local, deporte, arte, liderazgo político y otros. Jóvenes indígenas de Tierradentro (Cauca) en búsqueda de la valorización y construcción de la identidad propia es una experiencia significativa de la participación de los jóvenes en la construcción de cultura de paz donde a través del teatro los jóvenes buscan difundir la historia y las costumbres de su pueblo indígena con el fin de sensibilizar a la juventud sobre su identidad cultural. Una contribución esperada del trabajo con jóvenes, es reemplazar el sentimiento de desesperanza, de no futuro, por un proyecto de vida que se gesta para muchos de ellos, con el hecho de hacer parte de una experiencia de cultura de paz. El reciente informe de desarrollo del Banco Mundial sobre Jóvenes así lo revela. Un ejemplo de esto lo podemos ver claramente en Yuri Alexander Romaña un joven del departamento de Chocó que se ha dedicado a la solidaridad y a enseñarle a su comunidad, familia, compañeros y profesores a no ser insensible frente a las necesidades de otros. Gracias al apoyo de la Corporación Juntos Construyendo Futuro Yuri ha podido fortalecer su liderazgo y aprender herramientas para la movilización juvenil. | Frente a la preocupación sobre las pocas oportunidades que se ofrecen a los jóvenes, y el hecho real de que muchos jóvenes en Colombia ni estudian ni trabajan, la participación en emprendimientos comunitarios es una veta de nuevos vínculos con la comunidad local y confiere un revitalizado sentido de pertenencia. |
La mayoría de experiencias no son visibles en su propio entorno local y mucho menos trascienden a lo nacional. Sin embargo, hay que reconocer que en situaciones de conflicto y violencia, la visibilidad de estas experiencias, no está exenta de riesgos. Muchos gestores se juegan la vida recorriendo poblaciones y escuelas para involucrarlas en proyectos de convivencia. Un efecto importante del trabajo en Alianza, es que poco a poco, se va creando una “protección social” para las personas e instituciones que hacen trabajo a favor de la paz. De esa manera, la “mayor visibilidad” puede transformarse en una especie de reconocimiento y apropiación social. La mayoría de experiencias que ha conocido la Alianza, tienen una escasa base financiera y técnica. La gran acogida que tiene esta experiencia del Fondo de Post conflicto, demuestra la necesidad de integrar el apoyo de recursos económicos, con acompañamiento técnico regular, y frecuente a los lugares mismos donde funcionan las experiencias. Enfrentar la complejidad de manifestaciones tales como el circuito vicioso entre el recrudecimiento de la confrontación armada en Colombia y otras formas de violencia, como la violencia familiar y la violencia escolar, no es posible sin aceptar que entre ellas hay una especie de mutuo reforzamiento. 
Para tener en cuenta: - Una buena parte de las experiencias de cultura de paz, se desarrollan por iniciativa o en el medio de las instituciones escolares. Por esto, se requiere apoyar condiciones para el verdadero ejercicio de la autonomía escolar.
- La acción coordinada de la cooperación internacional, es una contribución importante a los esfuerzos que ya está haciendo el país. Por esa razón, es un reto implementar mecanismos que permitan no sólo una comunidad de visiones, sino una implementación coordinada de los proyectos de apoyo.
Para mayor información sobre la Alianza puede visitar: www.educacionparalapaz.org.co Vea las 24 experiencias Todas las fotos son propiedad de la Alianza |
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