Contactos: Ana Maria Villaquiran (593-2) 222-0204 avillaquiran@worldbank.org Christopher Neal (202) 473-7229 Cneal1@worldbank.org WASHINGTON, a 28 de mayo de 2003 — El Directorio del Grupo del Banco Mundial analizó ayer la nueva Estrategia de Asistencia para Ecuador que contempla préstamos por un valor de US$1.050 millones durante el período de cuatro años hasta el 2007, en apoyo a la estrategia de desarrollo del gobierno de ese país. Asimismo, el Directorio aprobó dos préstamos, cada uno de US$50 millones, destinados al desarrollo humano y a la consolidación fiscal y el crecimiento de la competitividad, respectivamente. “Esta estrategia tiene lugar en un momento crucial para Ecuador”, señaló Marcelo Giugale, Director del Banco Mundial para Ecuador, Perú, Bolivia y Venezuela. “El gobierno encabezado por el presidente Gutiérrez está plenamente comprometido con la lucha contra la pobreza, cuenta con una marcada presencia indígena y reconoce que se requiere transparencia y equilibrio macroeconómico. Todo esto exige una mayor colaboración con Ecuador, como se hace evidente en la nueva estrategia”. Esta primera Estrategia de Asistencia al Ecuador desde 1993 tiene tres objetivos generales: (i) consolidar el entorno macroeconómico y sentar las bases para un crecimiento económico diversificado y sostenible, (ii) incrementar las oportunidades de los pobres y su acceso a los recursos económicos y, al mismo tiempo, resguardarlos de los efectos ocasionados por la reforma estructural y (iii) ayudar a las autoridades a construir un gobierno responsable y eficiente. La nueva Estrategia de Asistencia al País (EAP) surge en momentos de una leve recuperación económica después de un prolongado estancamiento del país. El crecimiento económico real per cápita fue negativo en la década de los ochenta y nulo entre los años 1990-99, pero la desigualdad fue en aumento. El porcentaje de la población del país que vive en condiciones de pobreza aumentó de un 34 por ciento en 1995 a un 56 por ciento en 1999, con un índice de pobreza que alcanzó un 77 por ciento entre la población rural. El país sufrió una crisis económica en 1999, seguida de una recuperación del crecimiento del PIB en el transcurso de los últimos dos años. Sin embargo, la recuperación es vulnerable en varios frentes, incluida la volatilidad de precios del petróleo y las bananas, los dos productos de exportación más importantes de Ecuador. El presidente Gutiérrez fue elegido en noviembre del 2002 con el apoyo del pueblo indígena, los campesinos y las organizaciones sindicales. De inmediato puso en marcha un Diálogo Nacional para promover acuerdos en torno a una estrategia de crecimiento a mediano plazo centrada en estimular el crecimiento económico a través de una mayor capacidad competitiva, reducción de la pobreza y la exclusión y lucha contra la corrupción. Además, ha implementado medidas para consolidar el saldo fiscal del Gobierno e inició un programa de reforma de las leyes arancelarias, tributarias y laborales, de modo de mejorar la capacidad de la economía para resistir las crisis. El Gobierno también está elaborando planes para mejorar la cobertura y calidad de los servicios de salud y educación y para intensificar la focalización de la asistencia social y así asegurar que los beneficios del gasto social adicional lleguen a los pobres. De aquí al año 2007, las metas específicas del Gobierno incluyen reducir la proporción de la población que vive en condiciones de pobreza en un 25 por ciento y de aumentar el gasto en programas sociales de un 7,7 por ciento del PIB a un 12,5 por ciento del PIB. Para apoyar la gestión del Gobierno de Ecuador a fin de que alcance estos objetivos, el Grupo del Banco Mundial, que incluye el Instituto del Banco Mundial, la Corporación Financiera Internacional (CFI) y el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (OMGI), tiene planificado proporcionar asistencia técnica y formación de capacidades por parte de especialistas, así como un programa ampliado de financiamiento. Si bien la meta más importante es luchar contra la pobreza promoviendo las oportunidades económicas, en la EAP se constata que las iniciativas anti-pobreza en las ciudades requieren un enfoque diferente que el de los programas destinados a las áreas rurales. En un escenario urbano, donde vive el 60 por ciento de la población, las familias pobres se ven enfrentadas a vecindarios sobrepoblados, delincuencia y desempleo. En el sector rural de Ecuador, en cambio, los problemas principales se centran en las necesidades básicas no satisfechas. A modo de ejemplo, un tercio de los hogares rurales no tiene acceso a servicios de agua potable o electricidad. Esto significa que las soluciones se deben adaptar a cada caso específico. Por este motivo, el Banco propone desarrollar un proyecto urbano para socorrer a los vecindarios urbanos de bajo ingreso en sus principales necesidades y así reducir su pobreza. Al mismo tiempo, en las áreas rurales en que el principal sostén económico es la agricultura, los problemas incluyen la baja productividad, la poca diversificación de los cultivos, una alta vulnerabilidad frente a los desastres naturales, un control de calidad insuficiente y la irregularidad en los títulos de propiedad. La estrategia de asistencia del Banco prevé un proyecto de productividad y desarrollo sostenible en las áreas rurales para abordar estos y otros problemas en el sector. Si bien el Banco da su apoyo a una amplia gama de proyectos que responden directamente a las necesidades de las comunidades más pobres, también presta su apoyo a medidas destinadas a lograr un crecimiento económico generalizado y la generación de empleos. Esto incluye la creación de un entorno propicio que estimule una fuerte inversión de parte de los empresarios ecuatorianos y extranjeros. Teniendo esto en mente, la estrategia del Banco prevé respaldar la implementación de la estrategia de disciplina fiscal y consolidación macroeconómica de Ecuador. Esto incluirá el apoyo a la reforma tributaria, con el objeto de mejorar la recaudación y administración de los impuestos y de equilibrar en forma más equitativa la carga que soportan los contribuyentes de ingresos bajos y medios respecto de los trabajadores de altos ingresos, pero asegurando al mismo tiempo los flujos de ingresos necesarios para que el gobierno pueda reducir el tamaño de la deuda pública. Por otra parte, en la EAP también se constata la importancia de fortalecer la transparencia y responsabilidad de las finanzas públicas, incrementar la eficiencia en la prestación de los servicios públicos e invertir en las personas entregándoles una mejor educación, salud y capacitación. Todos estos aspectos serán importantes para asegurar que se estimulen las empresas competitivas y se crean empleos no sólo en el importante sector del petróleo, sino también en una amplia gama de áreas productivas en que Ecuador puede competir exitosamente en el mercado mundial globalizado. En la preparación de la EAP, el personal del Banco se basó en los análisis del programa que realizó con el Gobierno y también en los puntos de vistas que recogió durante los meses de enero y febrero en las consultas realizadas a más de 300 representantes de la sociedad civil en nueve ciudades del país. Entre estos participantes se contaron alcaldes, funcionarios de otros gobiernos locales y representantes de organizaciones de los pueblos indígenas y afro-ecuatorianos, comunidades rurales y urbanas, sindicatos, grupos de mujeres, académicos, trabajadores de ONG, miembros del clero de las iglesias católica y evangélica y miembros del mundo de los negocios que se desempeñan en el rubro del comercio, la agricultura, la industria pesquera, el turismo y la pequeña industria. “La EAP hace hincapié en varias áreas identificadas como prioridades en las consultas, entre otras la educación, la salud, la producción rural, la reducción de la pobreza urbana, los servicios financieros para los pobres y el manejo de los recursos naturales”, dijo McDonald Benjamín, gerente del programa del Banco Mundial en Ecuador. “Esta consulta nos permitió escuchar directamente a los representantes de un amplio espectro de la sociedad ecuatoriana, entre otros de comunidades frecuentemente marginadas, a fin de comprender mejor su realidad y, como esperamos, ayudarlos en su labor de crear las oportunidades para construir un futuro mejor”. La CFI apoyará las iniciativas para fortalecer el sector privado de Ecuador a través de inversiones y servicios de asesoría y también apoyará la promoción de la inversión extranjera, el fortalecimiento del sector exportador y el respaldo a la micro, pequeña y mediana empresa. En todos sus programas, los esfuerzos de la CFI se centrarán en el empleo y en un mejor acceso a créditos y capacitación técnica. Además del análisis de la EAP, el Directorio del Banco aprobó dos préstamos para Ecuador que reflejan el énfasis paralelo de la estrategia de asistencia en la lucha contra la pobreza y el crecimiento económico. El primer Préstamo de Reforma Programática para el Desarrollo Humano de US$50 millones prestará apoyo al programa del Gobierno para entregar servicios de atención de salud a más de 750.000 madres, complementos alimentarios para aproximadamente el 76 por ciento de los niños en etapa de educación primaria del país y seguridad para los ingresos de casi 4,5 millones de pobres y ancianos. Este préstamo cubrirá la primera fase del programa de desarrollo humano. En la segunda y tercera fase, el personal del Banco Mundial ayudará a planificar los procedimientos para orientar en forma eficiente la ayuda hacia los sectores de la población que la necesitan y a elaborar estándares para evaluar la eficiencia de los proyectos de ayuda. El Préstamo para fines de ajuste de la consolidación fiscal y el crecimiento competitivo, también de US$50 millones, apoya la gestión global del gobierno para reducir la pobreza. Facilitará la reforma tributaria, la transparencia presupuestaria, el desarrollo de un sistema de servicio civil a nivel de gobierno y las medidas para hacer que las obligaciones de la deuda pública de Ecuador sean sostenibles, además de incentivar el crecimiento y liberar recursos para los proyectos orientados a luchar contra la pobreza. Cada uno de los nuevos programas crediticios es en dólares y a margen fijo, con un período de gracia de seis años y un vencimiento a 22 años. Si desea obtener más información sobre la labor del Banco Mundial en la región de América Latina y el Caribe, visite: http://www.bancomundial.org/alc Para más información, visite Estrategia de Asistencia para el País (EAP) de Ecuador
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