La situación de la juventud es uno de los temas centrales del debate sobre desarrollo para el Ecuador, un país donde la juventud representa la cuarta parte de la población. Son 3´356.563 (censo 2001) los ecuatorianos que atraviesan la transición hacia la vida adulta, entre los 15 y 29 años de edad. Entre los jóvenes, 1´977.580 son pobres (56.4% viven en zonas rurales). El 46% de jóvenes es mujer, de las cuales el 74,5%, es decir 787.288 es madre. Identificar los desafíos, vulnerabilidades, potencialidades y perspectivas de la nueva generación es una tarea crecientemente importante para el Banco Mundial en el Ecuador, señala Pilar Larreamendi, especialista en temas de sociedad civil. La doctora Larreamendi indica que para favorecer los procesos de inclusión juvenil en las agendas de desarrollo, el programa del Banco en Ecuador ha propiciado desde hace una década una serie de iniciativas innovadoras. El primer diagnóstico situacional de la juventud (2004), una iniciativa pionera, contribuyó con la visibilidad del tema, y la reflexión se ha propagado entre los diversos actores del sector social de forma creciente. El Informe de Desarrollo Mundial titulado Desarrollo y la Nueva Generación i del Banco Mundial reportó sobre los temas excencias en el ámbito de la juventud en el desarrollo desde una perspectiva global. El marco de este estudio exhaustivo motívó retomar la reflexión desde el país. | | 
| | El estudio, Ecuador Desarrollo y la Nueva Generación analiza la situación actual de las juventudes del país. |
El nuevo estudio, Ecuador Desarrollo y la Nueva Generación contempló revisión y análisis de información cuantitativa y cualitativa así como fuentes secundarias. El estudio incluyó a tres grupos erarios, adolescentes entre 15-18 años, jóvenes entre 19 - 24 anos, y jóvenes de 25- 29 años. Entre las organizaciones que colaboraron en las entrevistas está el Sistema Integrado de Indicadores Sociales del Ecuador (SIISE), la Dirección Nacional de Juventud, el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), Sendas, Fundación Esquel, el Programa del Muchacho Trabajador y Participación Ciudadana. Este estudio, liderado por Yolanda Velasco, brinda una mirada actual en temas de pobreza, educación, empleo, participación ciudadana y nuevos desafíos en el ámbito de las juventudes del Ecuador. Educación Hogares empobrecidos aumentaron los índices de deserción del sistema educativo y temprana incorporación al mercado laboral mayormente informal. A partir de los 20 años existe una alta propensión a abandonar los estudios superiores; la presión laboral, los recursos financieros para el estudio, así como el tiempo se reducen con la edad. La deserción es superior en las áreas rurales. | | Las personas comprendidas entre 15 y 29 años representa el 27.6% de la población total del país. De este valor, el 14.08%son mujeres y el 13.54% hombres. | | |
Entre los datos el estudio revela que pese al incremento en el acceso a educación, el 26% de la población joven no ha terminado la educación primaria, el 69% la educación secundaria y apenas 8 de cada cien jóvenes que ingresan a la universidad obtienen un título universitario. En los niveles de educación primaria, básica y secundaria existe un mayor número de jóvenes con acceso a educación formal, en comparación con poblaciones mayores de treinta años. Uno de los avances dentro del sistema educativo, ha sido la posibilidad de tener mayor acceso a procesos de educación formal en las nuevas generaciones y la reducción del analfabetismo. La tasa de matriculación en los niveles superiores ha mantenido un crecimiento sostenido desde 1990, debido en parte a la proliferación de institutos técnicos y carreras intermedias. Las mujeres jóvenes son las que logran tener en mayor medida un título universitario. El 29% de los jóvenes entre 15 y 19 años completa el ciclo básico Los jóvenes entre 15 y 19 años con primaria completa son el 73.6% con niveles del 64.8% para el área rural. El 31.1% completa la secundaria en zonas urbanas y para zonas rurales tan solo el 14.6%. Solo el 8.3% pudo terminar la instrucción universitaria y obtener el título respectivo
Trabajo Los jóvenes de antemano, están en franca desventaja con los otros grupos de adultos, para competir por empleo. La edad y la experiencia son sentidas por los jóvenes como uno de los obstáculos más difíciles de vencer para obtener un primer trabajo. Los jóvenes indígenas y afroecuatorianos son los más afectados. | | La situación de estudios y trabajo se verifica en los flujos migratorios de la población joven. Uno de cada dos personas es un emigrante joven entre 19 y 24 años, el 54,10% de la población. La migración campo – ciudad en los jóvenes es de 14.62%. Las razones son trabajo 58.8% y estudios 13.1%. | | |
Tres indicadores forman parte de los temas más vulnerables que afectan a los jóvenes en términos laborales: la afiliación a la seguridad social, el salario promedio . y las horas de trabajo promedio De acuerdo con la EUED (dic. 2005), mientras 4% es la tasa de desempleo para los mayores de 30 años, en la juventud es 11.5%, es decir afecta a 248.853 jóvenes. En el caso de las mujeres este indicador alcanza el valor de 16.8% Casi todos los jóvenes pasan un periodo largo de su vida sin tener seguro social para su salud. Una de la consecuencia de contratos laborales precarios es no tener cobertura de seguro de salud. La mayoría de jóvenes posee contratos temporales verbales 32.1% y contratos temporales escritos solo para el 10.3%. Contratos con nombramiento son disponibles para el 2.2%. El salario promedio mensual de una persona mayor de 30 años es de 335,2 dólares, mientras que para los jóvenes equivale a 190.2 dólares. En zonas rurales este valor desciende a 128.2 dólares. Los jóvenes que trabajan sin recibir remuneración son el 16.4%. En las zonas rurales de cada 100 personas, 31 no reciben salario. La edad es un factor que permite mejorar el ingreso; el paso del grupo de 18 a 23 años al de 24 a 29 años casi duplica el salario percibido por el trabajo. Persisten diferencias entre hombres y mujeres, las cuales se incrementan a medida que avanza la edad productiva. Los hombres jóvenes aumentan su participación económica conforme aumenta su edad y dejan de estudiar para trabajar. Las mujeres dejan sus trabajos y estudios para atender demandas vinculadas con obligaciones de sus hogares.
Refrescar el debate El estudio Ecuador Desarrollo y la Nueva Generación tien el fin de motivar reflexiones para contribuir con la generación de políticas públicas para la juventud del país. El contenido se está discutiendo en jornadas de diálogo con diversos actores relacionados al tema. | |  | | Representantes del sector juvenil discutieron los contenidos del nuevo informe durante el evento convocado por el Banco Mundial . | Un primer diálogo motivó la construcción de conocimientos comunes en torno al estudio, con la participación de representantes del sector juvenil. Para Yolanda Velasco, la autora del estudio, esta jornada no pretendió alcanzar un consenso, sino el compertir perceciones (luces y sombras), plantear ideas y argumentos, seguido por una formulación de conclusiones.Luces El grupo identificó avances significativos frente a épocas pasadas en cuanto a la visibilidad e importancia de los temas juveniles en la discusión de política pública, el apoyo creciente del gobierno, la presencia de un eje rector proactivo y procesos nuevos favorables a la participación. Sombras Se señalaron como desafíos la necesidad de articulación entre sectores, coordinación interinstitucional y discontinuidad en procesos con programas de apoyo a jóvenes desarticulados de un Plan de Estado, la inestabilidad en instituciones tales como la Dirección Nacional de Juventud y una Ley de Juventud de difícil aplicación por su carencia de reglamentos. Qué hacer al respecto Entre las conclusiones sobre la situación de los jóvenes ecuatorianos se señaló la precaria inserción laboral, exclusión del mercado de trabajo junto con problemas de acceso a servicios de educación y salud. Se suma la falta de espacios para la participación juvenil, en la definición de política publica. Existen prácticas discriminatorias en el mercado laboral, particularmente en contra de jóvenes mujeres, indígenas, afrodescendendientes, discapacitados, pobres y de minorías sexuales. Los jóvenes provenientes de hogares pobres tienen menos oportunidades. Numerosas recomendaciones para enfrentar los desafíos de la juventud incluyen vincular la oferta y demanda entre educación y mercado laboral, programas de uso de nuevas tecnologías, esquemas flexibles del sistema educativo para favorecer permanencia, criterios de equidad de género y etnia en el salario y educación sobre sexualidad.
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