 | Presentaciones del seminario |  |
San Salvador, 27 de junio de 2007 — Este día se llevó a cabo el seminario sobre el Análisis Ambiental de El Salvador: mejorando la gestión ambiental para abordar la liberalización comercial y la expansión de la infraestructura; el cual fue presentado por Juan Carlos Belausteguigoitia, autor y Economista Ambiental Senior del Banco Mundial. El evento también se desarrolló con los comentarios de Walter Jokisch, ex Ministro de Medio Ambiente y consultor; y Juan Francisco Facetti, Consultor Coordinador Evaluación Ambiental Estratégica FOMILENIO. El estudio surge ante la necesidad del Banco Mundial de evaluar si las políticas apoyadas por nuestras operaciones tendrán un impacto significativo sobre el ambiente y los recursos naturales del país. En caso de darse impactos significativos, se deberá evaluar la capacidad del país para mitigar los efectos adversos y potenciar los efectos positivos Desarrollado en colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), el análisis ambiental involucró un proceso de consultas a ministerios, centros de investigación, organizaciones no gubernamentales, entre otros, quienes proveyeron valiosa información que ayudó a definir los resultados y recomendaciones del estudio. El objetivo del Análisis Ambiental de País (CEA, por sus siglas en inglés) consiste en analizar la eficiencia y efectividad de la política medio ambiental y marco institucional de El Salvador para abordar los asuntos ambientales actuales y futuros, enfatizando especialmente aquellos que surgen de la liberalización del comercio y las inversiones en infraestructura. El CEA identifica las brechas de política e institucionales y provee recomendaciones políticamente factibles y costo efectivas. arriba
Principales Aspectos del Análisis Ambiental de El Salvador
Aún cuando se espera que el DR-CAFTA traiga consigo nuevas posibilidades para la inversión y el comercio, el tratado elevará el nivel de escrutinio y monitoreo de los socios comerciales de El Salvador en cuanto a la observación de las leyes ambientales. El estudio “Análisis Ambiental de El Salvador: mejorando la gestión ambiental para abordar la liberalización comercial y la expansión de la infraestructura” presentado por el Dr. Juan Carlos Belausteguigoitia, Economista Ambiental Senior del Banco Mundial, concluye que los bajos niveles de cumplimiento de las leyes ambientales vendrían a sumar una fricción innecesaria además de elevar los riesgos de invertir en el país. Desde finales de los 90, El Salvador ha logrado un progreso significativo en el establecimiento de una infraestructura legal e institucional sólida para la protección del medio ambiente. Los asuntos ambientales han cobrado importancia dados los impactos de los desastres naturales y la degradación ambiental, y gracias a los esfuerzos del gobierno por abordarlos en años recientes. Así mismo, ha desarrollado un número de políticas ambientales a nivel nacional sobre temas específicos, que han ayudado a elevar el perfil de los asuntos ambientales dentro del debate nacional y de la administración pública, y que a su vez han proporcionado un sentido de rendición de cuentas. A pesar de estos importantes avances, el estudio establece que luego de la firma del DR-CAFTA, el país necesita agilizar la consolidación de los aspectos organizacionales ambientales e identifica ajustes y mejoras institucionales de corto plazo, los cuales requieren únicamente de una mejor implementación de la Ley de Medio Ambiente (LMA). Posiblemente, el desafío más importante para mejorar la gestión ambiental en El Salvador es hacer que las instituciones sean más eficientes y efectivas en la implementación del marco institucional. La aplicación de los reglamentos ambientales es uno de los aspectos más sensibles del marco de gestión ambiental bajo el entorno DR-CAFTA. El estudio considera que El Salvador ha realizado un paso importante con la creación de la Inspectoría en el año 2005, la cual se encargaría de inspeccionar el cumplimiento de las leyes ambientales. En términos del marco institucional, El Salvador necesita reglamentos mejor detallados, un proceso de licenciamiento más efectivo, responsabilidades y rendición de cuentas menos gravosas para el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) y las unidades ambientales en las instituciones públicas, y una mayor capacidad de coordinación por parte del Consejo Ejecutivo del Medio Ambiente (CEMA). Por otra parte, el país debe mejorar la efectividad y eficiencia de su sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA). Al igual que otros países de la región, El Salvador ha dependido casi exclusivamente de las EIA como principal herramienta para desarrollar su capacidad de gestión ambiental, sin que existan normas básicas para determinar los requisitos aplicables en cada caso. Muchas actividades—algunas de las cuales poseen impactos estandarizados y predecibles—son necesarias para preparar una EIA, y consecuentemente el proceso se ha convertido en el cuello de botella de los proyectos. El nuevo contexto del DR-CAFTA y el muy ambicioso programa de infraestructura indican que se requiere de un esfuerzo urgente. El estudio recomienda hacer más eficiente el proceso para las EIA bajo un enfoque puntual que incorpore el uso de Evaluaciones Ambientales Estratégicas (EAEs) para desarrollar este instrumento como un complemento del proceso EIA. Otro punto a considerar es un mejor apoyo a la toma de decisiones ambientales y al monitoreo mediante la mejora del Sistema de Información Ambiental (SIA) y la participación pública. El estudio revela que aún no se ha establecido un sistema para la recolección de datos sobre calidad ambiental de manera periódica y en un formato consistente con otros sistemas de base de datos nacionales, regionales o internacionales. Sobre lo último, se recomienda revitalizar el Sistema para disponer de información ambiental relevante para una mejor toma de decisiones, implementación de políticas ambientales y el monitoreo del desempeño para las partes interesadas y el público en general. El estudio identifica la necesidad de un marco de gestión de los recursos hídricos para la gestión sostenible del agua, ya que este tema es uno de los problemas de recursos naturales más urgentes que enfrenta el país. Dada la falta de una política nacional sobre el manejo de los recursos hídricos y su desarrollo, las autoridades se han estado enfocando en los usuarios del sector, particularmente en el riego y el abastecimiento del agua. Aunque los mandatos de varias entidades –tales como la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA), la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL), y el MARN- otorgan responsabilidades específicas a estas instituciones con respecto al suministro y calidad del agua, no dejan claro quien tiene la responsabilidad de supervisar el manejo sostenible de los recursos hídricos. arriba
Conclusiones y recomendaciones del estudio Entre las recomendaciones principales del estudio pueden mencionarse: Mejorar la coordinación de Políticas Ambientales y el funcionamiento del Sistema Nacional de Gestión Ambiental (SINAMA) y el Consejo Nacional del Medio Ambiente (CONAMA); Definir las prioridades nacionales para la protección del medio ambiente, estableciendo metas cuantitativas para cada prioridad y otorgándoles un presupuesto adecuado para su logro; Mejorar la efectividad y eficiencia del sistema de Evaluaciones de Impacto Ambiental; d) Fomentar el cumplimiento de los reglamentos ambientales mediante el fortalecimiento de las capacidades de inspección y aplicación; Mejorar el apoyo a la toma de decisiones ambientales y al monitoreo mediante la mejora del Sistema de Información Ambiental (SIA) y participación pública; Mejorar el marco legal para fomentar una gestión sostenible del agua y consolidar la gestión hídrica bajo la responsabilidad del MARN
Última fecha de actualización: 27 de junio del año 2007 Realizado por: Karla Ma. Villanueva arriba |