Cerrando la brecha en educación y tecnología

El reporte




  




Capítulo 1 - Introducción y resumen
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El principal estudio de investigación anual efectuado por el departamento de América Latina y el Caribe del Banco Mundial señala que el invertir en educación, abrirse a nuevas tecnologías a través del comercio exterior y la inversión, y alentar la investigación y el desarrollo dentro del sector privado constituyen la clave para explotar el potencial de la tecnología y acelerar así el crecimento económico en la región.

El informe apela a los gobiernos de la región a adoptar medidas urgentes ante el déficit en el área de destrezas y tecnología y, por ende, a aumentar su productividad -- algo primordial para mejorar las perspectivas de crecimiento.

Aunque entre 1950 y 2000 el ingreso per cápita anual en la región se duplicó de US$3.000 a US$6.200, en los países desarrollados este promedio se triplicó de $7.300 a $23.000. El número de pobres en América Latina y el Caribe asciende en la actualidad a cerca de 169 millones.

Este fenómeno de ir a la zaga en el crecimiento del ingreso se debe, según el informe, a una "brecha de la productividad", la cual a su vez se debe a la incapacidad de América Latina y el Caribe de seguir el paso en la adopción de nuevas tecnologías en sus procesos productivos y a la lenta actualización de las destrezas.

Para cerrar esta brecha no basta con la simple importación de la última tecnología, sino que hay que conseguir que el nivel educativo y de destrezas de la población sea adecuado para explotar todo su potencial productivo. Porque tecnología y destreza se complementan estrechamente, resulta conveniente realizar estas inversiones de modo sincronizado. El estudio del Banco recomienda que los países construyan estos niveles de modo rápido, secuencial y coordinado. Además, identifica tres etapas progresivas en la evolución tecnológica de un país y señala que las políticas debieran ser diseñadas para abordar los desafíos específicos que se presenten en cada etapa:

▪ Etapa de ADOPCIÓN, donde existen bajos niveles de trabajos especializados y competencia de mercados, y pocas instituciones vinculadas al tema de la innovación -- Énfasis en la educación primaria y secundaria, con una política de apertura comercial. En esta etapa se encuentran Haití, Guyana, Paraguay, Bolivia, Guatemala, Honduras, Ecuador y Nicaragua.

▪ Etapa de ADAPTACIÓN, donde necesitan destrezas más especializadas --Entrega de incentivos a proveedores privados de educación avanzada, así como mantener la inversión pública en las escuelas primarias y secundarias; promover la inversión extranjera directa, fortalecer el sector de tecnología de la información y comunicación, implementar políticas confiables de protección de patentes, establecer un financiamiento competitivo para la investigación y desarrollo en el sector privado y mejores vínculos entre las universidades, los institutos de investigación y las empresas. En este grupo se encuentran Brasil, Colombia, Costa Rica, Perú, El Salvador, Panamá y Venezuela.

▪ Etapa de CREACIÓN, para países que han adaptado las tecnologías existentes y han estado vendiendo sus productos a un costo menor que el de sus competidores, pero que ven debilitarse los márgenes a medida que se incorporan otros mercados de bajos ingresos -- Continuar la ampliación de su educación superior, mantener la apertura al comercio y la inversión extranjera, fortalecer los incentivos tributarios para la investigación y desarrollo del sector privado e integrar de una mejor manera sus sistemas nacionales de innovación. Aquí se incluyen Chile, México y , en cierta medida, Uruguay y Argentina.

Para concluir, el informe sostiene que muchos países en América Latina y el Caribe han mejorado sus sistemas educaciones y su gestión del riesgo social a niveles donde hoy están en condiciones de cosechar las recompensas ligadas al fortalecimiento de vínculos comerciales y tecnológicos más sólidos con aquellos países más cercanos a las fronteras tecnológicas mundiales.

Madrid, 10 de octubre de 2002



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