El desencanto ante la globalización está creciendo en América Latina y el Caribe. Los beneficios de la globalización no son compartidos por todos y las distorsiones se sienten de manera aguda. El comercio se está expandiendo, pero aún existen barreras importantes para las exportaciones latinoamericanas, particularmente en la agricultura. Si la globalización quiere ser incluyente y generar progreso económico y social, tres cambios fundamentales son necesarios: En primer lugar todos los países necesitan ser capaces de aprovechar al máximo las oportunidades de la globalización, al abrir sus mercados a los mejores productos, ideas y tecnologías internacionales. En segundo término, los países deben invertir en educación e infraestructura para potenciar los beneficios de largo plazo. La comunidad internacional tiene que apoyar este esfuerzo. En tercer lugar, deben existir políticas para ayudar a quienes sufren los efectos negativos de la globalización, como la pérdida de empleo resultado de una competencia mas intensa. Se trata de que nadie quede relegado. Durante las dos últimas décadas, América Latina ha dado pasos trascendentes en su integración con la economía global. En 1980, el total de las exportaciones a los países desarrollados en 1980 fue 9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) regional, mientras que ahora es 16 por ciento del PIB. En el mismo periodo, otros países en desarrollo han emergido como mercados mayores: las importaciones mundiales de productos de China se triplicaron entre 1990 y 2004, y el comercio Sur-Sur ahora equivale al 25 por ciento de las exportaciones de los países en desarrollo. Las importaciones también han crecido de 9 a 18 por ciento en el mismo periodo, permitiendo a los consumidores acceder a un rango más amplio de productos de consumo y a las empresas a mejores insumos y tecnología para competir exitosamente. Pero la región esta preparada para avanzar aun más. Aprovechando las oportunidades de la globalización En las últimas décadas, se han incrementado las oportunidades para la región en la economía global. Las cadenas globales de producción, la reducción en los costos de transporte y de las comunicaciones, y las fuentes globales de servicios han abierto nuevas oportunidades para que los países en la región aprovechen el comercio para generar prosperidad y reducir la brecha social. En materia de apertura tanto a la inversión extranjera como al comercio, la región ha recorrido un largo camino, pero aún existe espacio para remover barreras que facilitarían las iniciativas de asociación a las cadenas de producción globales. Por otro lado, América Latina enfrenta barreras comerciales a sus exportaciones comerciales agrícolas, un sector altamente competitivo. Las mas claras, se evidencian en los altos niveles de aranceles y los subsidios a los bienes agrícolas en los mercados de los países más desarrollados Mientras que la protección a los bienes manufacturados se ha reducido internacionalmente, se mantiene al exorbitante nivel de unos 300 mil millones de dólares al año, en el sector agrícola del mundo desarrollado, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Así las cosas, la región ha jugado un papel prominente en las negociaciones de la Ronda Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC) impulsando la reducción de los subsidios, principalmente en Estados Unidos y de los aranceles agrícolas en la Unión Europea. Una exitosa conclusión de esta ronda de negociaciones comerciales, con el objetivo de nivelar el terreno de juego en el sector agrícola es crucial para la región. Invertir en el futuro La única manera de garantizar un aumento continuo de los salarios reales en el largo plazo, así como la creación de una clase media más fuerte, es a través de incrementos de la productividad Para ello es clave el acceso al conocimiento global e incrementar la capacidad de aprendizaje a nivel nacional para facilitar la adopción de nuevas tecnologías y prácticas de negocios, y así generar productos y servicios con un mayor valor agregado. Al tiempo que se eleva la calidad de la educación de la fuerza laboral, universidades, centros de investigación, sector privado y el Estado deberán continuar cooperando para mejorar la calidad de las exportaciones e introducir nuevas. Contemporáneamente, la infraestructura y los sistemas de logística necesitan un impulso. Los costos de logística de la región son tres veces más caros que en la OCDE o Singapur, mientras que los costos para mover bienes a los puertos son casi el doble. Más allá de las inversiones en infraestructura, mejorar el desempeño del comercio requiere de servicios de logística más eficientes, mejor regulación e instituciones de comercio, como las aduanas, que sean mas transparentes y que rindan cuentas. La comunidad internacional debe jugar un importante apoyando financiera y técnicamente los esfuerzos de la región para mejorar su competitividad. Beneficios para todos Mientras que el incremento del comercio internacional se asocia frecuentemente con altas tasas de crecimiento y, en los casos de Chile, México y Brasil, entre otros, con una tendencia sostenida en la reducción de la pobreza, lo cierto es que no todos se han beneficiado. Los cambios tecnológicos y la apertura comercial han generado mayores ingresos relativos para los trabajadores calificados en comparación con las de los que no lo son. El reto es que los beneficios incluyan a todos. Se trata de que todos los ciudadanos tengan la oportunidad de adaptarse a las nuevas reglas, a través de más capacitación, mejor educación básica y mejores redes de seguridad social que protejan a los trabajadores de los cambios inevitables que ocurren cuando los mercados se integran. Esto es un eje central de una agenda comercial orientada al desarrollo. Los desafíos a enfrentar no son menores, pero las oportunidades de la región para mejorar los estándares de vida de su gente son enormes. El Banco Mundial está comprometido en fortalecer su alianza con Perú y con todos los países en la región para traer un futuro de prosperidad y equidad social mas cerca a la realidad actual. |