Banco Mundial: Programas de desarrollo en la primera infancia (DPI) otorgan soluciones efectivas en función del costo en América Latina

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WASHINGTON, 21 de abril de 2009—Los Programas de desarrollo en la primera infancia (DPI) constituyen una manera eficaz en función de los costos de reducir la pobreza y la desigualdad en América Latina y el Caribe a mediano y largo plazo, en un momento en que la crisis financiera mundial continúa  complicando a las economías de la región. Así lo aconsejó hoy el Banco Mundial a los encargados de formular políticas.

             En un nuevo informe regional publicado en preparación de las Reuniones de primavera anuales del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional se advierte que la cobertura de los servicios de DPI en América Latina continúa siendo baja debido a que los programas existentes llegan solamente a una pequeña parte de los posibles beneficiarios, en particular entre los niños más pequeños.

             El nuevo informe titulado The Promise of Early Childhood Development in Latin America and the Caribbean: Issues and Policy Options to Realize It (La promesa del desarrollo en la primera infancia en América Latina y el Caribe: temas y alternativas de políticas para cumplirla) indica que más de 20% de la población de la región es pobre y que la proporción de niños pobres supera el 40% en algunos países. La región es una de las más desiguales del mundo, después de África al sur del Sahara, en cuanto a medidas de inequidad relativas a distribución de ingresos, influencia política, participación y casi todos los resultados en salud y educación.

             “Desde hace mucho que está probado que invertir en la gente es rentable”, indicó Pamela Cox, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe. Además, agregó que “un alto porcentaje de los niños de hogares pobres no logran su potencial de desarrollo total, lo cual estanca sus progresos físicos, cognitivos y socio emocionales”.

             Además, el informe indica que en la región, al igual que en todas partes, la pobreza y la desigualdad comienzan al momento de nacer y que los niños que nacen en el seno de familias pobres están más propensos a que sus padres tengan bajos niveles de educación, empleos de mala calidad, salarios reducidos y menos acceso a servicios públicos como agua y saneamiento, salud y educación.

Los programas de DPI son efectivos en función de los costos a la hora de ser aplicados por los gobiernos

Los datos empíricos que aporta el nuevo informe demuestran que las intervenciones en la primera infancia son eficientes en términos económicos y tienen mayor rentabilidad que las inversiones que se hacen con posterioridad en jóvenes desfavorecidos. Además, indica que la eficiencia del gasto público podría mejorar si los recursos se destinaran hacia los jóvenes. De hecho, al actual ritmo del gasto, la tasa de retorno de las inversiones realizadas en los jóvenes es alta mientras que aquella de los mayores es baja.

“Aunque los programas de DPI atañen a poblaciones bien definidas y son inversiones con retornos comprobados, sólo recientemente los países de América Latina están avanzando hacia un enfoque holístico a la hora de ponerlos en marcha”, indica Evangeline Javier, directora regional de desarrollo humano del Banco Mundial, al tiempo que agrega que: “Solamente algunos países se encuentran en proceso de formular una política nacional de DPI. La mayoría de los programas que encontramos en la región provienen de esfuerzos independientes que varían en escala, servicios ofrecidos y forma de prestación”.

En Estados Unidos, un estudio de beneficios en función de los costos realizado por el Programa Perry Preschool registró un retorno social de más de US$17 por cada US$1 invertido en el proyecto. Asimismo, un análisis similar realizado por el Programa del Chicago Child Parent Center indicó que cada elemento del programa tuvo beneficios económicos superiores a los costos. Con un costo promedio por niño de US$6.730 durante 1,5 años de participación, el programa preescolar generó un retorno total para la sociedad de US$47.759 por participante.

Otros análisis del mismo tipo realizados en algunos programas de países en desarrollo revelaron mayores ventajas. En Brasil, la relación entre costo y beneficio se calculó en 2 y la tasa de rentabilidad entre 12% y 15%, mientras que en Bolivia la relación fue de entre 2,4 y 3,2. Además, una evaluación reciente de los resultados de escolaridad, que analiza el impacto de la expansión de la educación preescolar en Uruguay, calcula que las tasas de retorno llegan incluso al 14% y que la relación entre costo y beneficio es superior a 2,2.

 

Recomendaciones en materia de políticas públicas

 

El nuevo informe revela tres consecuencias importantes en lo que respecta a las políticas: 

 

  • En igualdad de condiciones, la rentabilidad de la inversión en la primera infancia será más alta que el retorno de inversiones realizadas con posterioridad, simplemente porque los beneficiarios tienen más tiempo para cosechar los beneficios obtenidos de estos recursos. 
  • Las inversiones en capital humano tienen complementariedades dinámicas, de tal manera que a mejores resultados del desarrollo en la primera infancia, más altos serán los logros educacionales, mejores las consecuencias en salud y también en el mercado laboral.
  • Aunque las políticas de educación son importantes, lo que sucede en las escuelas no es suficiente para igualar las oportunidades y disminuir la desigualdad.

 

Es trascendental invertir tempranamente en los niños y sus familias, ya que el entorno familiar también juega un rol importante en el desarrollo de habilidades cognitivas y no-cognitivas.

 Asegurar que todas las personas tengan igualdad de oportunidades para desarrollar todo su potencial y llevar una vida plena es vital para el progreso económico y social”, indicó Emiliana Vegas, economista principal en educación del Banco Mundial y autora del informe. Además agregó, “en América Latina, la desigualdad de oportunidades explica una parte enorme de la desigualdad económica real: entre 20% y 50%”.

 

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