EL VIH/SIDA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE En 2006, casi 1,7 millones de personas vivían con VIH/SIDA en América Latina y el Caribe, dos tercios de las cuales habitan los cuatro países más grandes: Brasil, México, Colombia y Argentina. Solo el año pasado se contagiaron con VIH aproximadamente 140.000 personas y unas 60.000 murieron a causa del SIDA. En los últimos 20 años, el SIDA ha cobrado un total de 600.000 víctimas en la región. Las últimas estimaciones de ONUSIDA publicadas en noviembre de 2006 indican que la frecuencia del VIH es mayor en los países más pequeños de América Central: apenas algo menos de 1% en El Salvador, Guatemala y Panamá, 1,5% en Honduras y 2,5% en Belice en 2005.
El impacto del VIH/SIDA es especialmente pronunciado en el Caribe, donde la tasa de prevalencia del virus en la población adulta es la más alta fuera de la región de África al sur del Sahara. En el Caribe, un total de 250.000 personas viven con VIH/SIDA, incluidas 27.000personas recientemente infectadas en el año 2006.
En el Caribe, el VIH/SIDA es una de las principales causas de muerte en adultos de entre 15 y 44 años de edad. En 2005, esta región fue la única en el mundo donde el número total de personas que viven con VIH no ha continuado aumentando. El diagnóstico de nuevos casos de VIH en mujeres embarazadas disminuyó en Barbados, Bahamas y Bermuda. En Haití, el país del Caribe con la tasa de prevalencia más alta de VIH/SIDA en la población adulta (3,8%), este flagelo disminuyó en las zonas urbanas de 9,4% en 1993 a 3,7% en el período 2003-2004 y se redujo a la mitad en las mujeres embarazadas. Con excepción de Cuba, Bahamas y Barbados, donde existe un alto acceso a la terapia antirretroviral, el tratamiento es dispar y menos de 20% de las personas que lo necesitan tienen acceso a él.
¿Qué está alimentando esta epidemia en los países de América Latina y el Caribe? El virus del VIH se transmite principalmente al tener relaciones sexuales sin protección (tanto en relaciones heterosexuales como homosexuales) y al usar drogas inyectables. Los factores que contribuyen a la propagación del VIH/SIDA son, entre otros: - Factores sociales: incluyen la pobreza y las relaciones desiguales entre los géneros, donde las mujeres dependen económicamente de los hombres y tienen menos oportunidades de negociar y tener relaciones sexuales seguras, así como la actividad sexual precoz entre los jóvenes.
- Inestabilidad política y económica conducente a la migración y movilidad de las personas, lo que deriva en la separación de las familias y el establecimiento de nuevas relaciones que facilitan la transmisión del virus. Tales crisis tienen como resultado el empobrecimiento de las personas, quienes se ven obligadas a recurrir a mecanismos para sobrellevar la situación que las exponen a la infección. Otra consecuencia de la inestabilidad es la disminución de los recursos disponibles para ejecutar programas contra el VIH/SIDA.
- Estigma y discriminación son realidades que enfrentan las personas que viven con VIH/SIDA —homosexuales, trabajadoras sexuales, consumidores de drogas inyectables y demás grupos de riesgo. Estas actitudes alimentan la epidemia al mantenerla oculta.
- La falta de capacidad de ejecución debilita la efectividad de los programas diseñados para prevenir el contagio del VIH o brindar tratamiento a quienes viven con la enfermedad. La alta rotación de recursos humanos, exacerbado por las crisis políticas y económicas y la epidemia misma, debilita aún más la capacidad de los países de reaccionar ante la epidemia.
LA RESPUESTA DEL BANCO MUNDIAL AL VIH/SIDA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
El Banco Mundial está trabajando hombro a hombro con los gobiernos de la región, la sociedad civil, los donantes y otras organizaciones internacionales para proporcionar los recursos financieros y la asistencia técnica que son esenciales para impedir la propagación del VIH/SIDA y entregar tratamiento y atención de salud a las personas infectadas y afectadas por el VIH y el SIDA. La cartera activa total del Banco para controlar el VIH/SIDA en América Latina y el Caribe es de aproximadamente US$247,1 millones.
La participación de organizaciones de la sociedad civil en la lucha contra la epidemia es un pilar fundamental de todos los proyectos financiados por el Banco, debido a su probada eficiencia en el trabajo con grupos vulnerables y de alto riesgo, quienes suelen ser difíciles de atender a través de las instituciones públicas tradicionales. En Brasil, el Banco ha proporcionado un total de US$425 millones a través de tres proyectos para el control del VIH/SIDA, los cuales han contribuido a la descentralización de los programas y a su integración a la atención de salud primaria. Veintiséis estados y el distritito federal, junto con 419 municipios, desarrollaron planes de acción con metas incluidas que cubren 96% de los casos de SIDA. El proyecto más reciente está cubriendo los recursos necesarios de casi la mitad de todos los subproyectos de la sociedad civil financiados por el programa de acción nacional (700 de un total de 1.500) a fin de trabajar con los grupos vulnerables a nivel de la comunidad. El proyecto aumentará la distribución de preservativos de 700 millones en 2005 a 1.000 millones en 2006. Se está trabajando para desarrollar tecnologías que permitan una acción más eficiente y descentralizada contra la epidemia. También se están ejecutando subproyectos para el desarrollo de una vacuna, microbicidas y equipos de diagnóstico.
En respuesta a la grave crisis económica que afectó a Argentina en 2002, un total de US$88 millones pertenecientes a diversos préstamos fueron reasignados a la compra de medicamentos antirretrovirales, lo que permitió al gobierno continuar entregando tratamiento con antirretrovirales a aproximadamente 17.000 personas infectadas con VIH durante ese año.
Los proyectos del sector de la salud financiados por el Banco Mundial en México (US$300 millones), Venezuela (US$30,3 millones), Honduras (US$31,41 millones), El Salvador (US$142,6 millones) y Guatemala (US$ 49 millones) entregan apoyo a la lucha contra el VIH/SIDA. Se está preparando un proyecto de salud para Argentina que también respalda intervenciones para iniciativas contra el VIH/SIDA.
Una donación de US$8 millones está respaldando un programa regional de VIH/SIDA en seis países (El Salvador, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá) de América Central. El apoyo contempla el establecimiento de un sistema de laboratorios regionales de VIH/SIDA, estudios epidemiológicos e intervenciones para prevenir el contagio de VIH entre la población móvil.
En 2001, el Banco aprobó un programa multinacional contra el VIH/SIDA de US$155 millones que pretende financiar programas de prevención y control de la epidemia en el Caribe. Hasta la fecha, se ha comprometido un total de US$117,65 millones en asistencia a nueve países del Caribe :República Dominicana (2001), Jamaica (2002), Granada (2002), Saint Kitts y Nevis(2003), Trinidad y Tobago (2003), la Asociación Pancaribeña contra el VIH/SIDA (2004), Guyana (2004), Santa Lucía (2004), y San Vicente y las Granadinas (2004). Esta iniciativa ha permitido que los países fortalezcan sus esfuerzos de prevención, proporcionen tratamiento y atención a las personas que viven con VIH/SIDA y mitiguen los efectos de la enfermedad, al tiempo que fortalecen su capacidad institucional para manejar la epidemia.
En marzo de 2003 se aprobó una donación de US$2,9 millones a Haití para situaciones posteriores a un conflicto, destinada a ayudar a prevenir y controlar enfermedades contagiosas tales como el VIH. La donación está en ejecución gracias al respaldo de la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud.
Más allá del horizonte de la asistencia financiera, el Banco Mundial ha contribuido con trabajos analíticos destinados a mejorar el entendimiento de la enfermedad en la región. Algunos de los informes preparados por el Banco Mundial son: Protección de los niños afectados por SIDA en el Caribe: Recomendaciones para la reforma legal en San Vicente y las Granadinas, Guyana, Santa. Lucía y Granada. (en preparación, 2006). Optimización de la asignación de recursos en las intervenciones de prevención del VIH en Argentina. (2006) Optimización de la asignación de recursos en las intervenciones de prevención del VIH en México, Panamá y Honduras. (2002) VIH/SIDA en la región del Caribe: análisis de múltiples organizaciones (2005)
Estos estudios han servido de guía para que los países determinen las prioridades a la hora de abordar la epidemia en sus programas contra el VIH/SIDA.
El Banco también respalda iniciativas y conferencias regionales y subregionales relacionadas con el VIH/SIDA. El personal del Banco participó en la Conferencia alto nivel de Champions for Change que abordó el tema del estigma y la discriminación en Saint Kitts (noviembre de 2004); la quinta reunión anual de la Asociación Pancaribeña contra el VIH/SIDA y la Conferencia Regional Latinoamericana sobre VIH/SIDA (CONCASIDA), ambas celebradas en octubre de 2005; la Consulta del Caribe sobre Acceso Universal a Prevención, Tratamiento, Atención y Servicios de apoyo para el VIH/SIDA en Jamaica en 2006; la Consulta del sistema de las Naciones Unidas sobre cómo abordar el VIH/SIDA y el trabajo sexual, Ginebra, 2006; y la Consulta Mundial sobre VIH y trabajo sexual en Brasil en 2006. El Banco también participa en otras reuniones regionales de coordinación de los asociados.
La lucha contra la epidemia ha dado buenos resultados en América Latina y el Caribe: En Brasil, el número de nuevos casos de VIH/SIDA notificados cada año se ha estancado y pese a predicciones que indicaban que Brasil tendría 1,2 millones de personas viviendo con VIH/SIDA en 2000, hoy el número se calcula en 600.000. Por otra parte, la mortalidad y las hospitalizaciones causadas por el SIDA han disminuido significativamente. En Barbados, el diagnóstico de nuevos casos de VIH en mujeres embarazadas disminuyó a la mitad entre 1999 y 2003 y el acceso a terapias antirretrovirales ha reducido a la mitad la mortalidad por SIDA durante el mismo período. Se observan tendencias similares en Bahamas y Bermudas. La epidemia en Haití (la más grave en el Caribe) muestra señales de reducir su ritmo de contagio, con marcada disminución en las zonas urbanas, donde el VIH descendió de 9,4% en 1993 a 3,7% en el período 2003-2004. En Cuba, la epidemia continúa con los niveles más bajos del Caribe. En general, el Caribe es la única región del mundo donde no ha aumentado el número total de personas que viven con VIH.
A pesar de estos resultados alentadores, el acceso a prevención y tratamiento es aún reducido en muchos países de América Latina y el Caribe, los cuales necesitan destinar esfuerzos sostenidos e intensos para lograr enfoques integrales que garanticen la prevención eficaz para reducir el número de nuevas infecciones, así como tratamiento y atención universales para personas que viven con VIH/SIDA.
Actualizado en abril de 2007
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