Reseña temática

POBREZA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

De los 510 millones de habitantes de la región de América Latina y el Caribe (ALC), casi 175 millones o 36% viven en condiciones de pobreza.

Uno de los desafíos más importantes en la lucha contra la pobreza es reducir la
enorme desigualdad de esta región. Por ejemplo, en Brasil el 20% más pobre de la población percibe apenas el 2,6% de los ingresos totales, en comparación con el 5,2% en Estados Unidos, el 7,5% en Corea y el 8,2% en Alemania.

Respecto del desarrollo, a mayor desigualdad la sociedad destina menos recursos a los grupos más necesitados y por ende, la pobreza aumenta. Además, cuando los niveles de desigualdad son altos desde un comienzo, los grupos más pobres obtienen una menor proporción del crecimiento global.
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LA POBREZA Y LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO DEL MILENIO

En septiembre de 2000, los jefes de estado de 189 países miembros de las Naciones Unidades reafirmaron su compromiso de luchar contra la pobreza en el mundo mediante la adopción de
ocho metas para el nuevo milenio. En su rol como institución dedicada a combatir la pobreza, el Banco Mundial y otras organizaciones para el desarrollo están trabajando en conjunto para hacer frente al desafío de las Metas de Desarrollo del Milenio. Uno de los objetivos más importantes es el de reducir la proporción de pobres extremos (personas que viven con menos de US$1 al día) en la región a 10,5 millones antes del año 2015, de una cifra de 21 millones en 1990.
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EL ESTUDIO DE LA POBREZA

Para que los programas de reducción de la pobreza sean eficaces, es necesario emprender análisis innovadores que profundicen en los obstáculos específicos que enfrentan los pobres en la región de ALC. Algunos ejemplos del trabajo analítico realizado por el Banco Mundial en el último tiempo incluyen
estudios sobre pobreza a nivel de país y región y recursos para las autoridades a cargo de formular políticas como la herramienta de simulación SimSip (Simulación de indicadores sociales y pobreza). En el último tiempo se usaron simulaciones de Simsip para evaluar la viabilidad de lograr las Metas de Desarrollo del Milenio en América Latina.

Otros instrumentos, como las entrevistas domiciliarias, pueden servir para determinar el lugar donde se presenta la pobreza y con ello mejorar la eficacia de los programas sociales. Sin embargo, si este instrumento no se aplica correctamente, los datos resultantes pueden obstaculizar la prestación de asistencia social. Para mejorar la precisión de los datos relativos a la pobreza que utilizan tanto los países prestatarios como los donantes, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (
CEPAL), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, financian conjuntamente el programa de asistencia técnica MECOVI, destinado a fortalecer la capacidad institucional de los departamentos de estadísticas en la región de ALC para llevar a cabo encuestas domiciliaras.

Más allá de simplemente cuantificar la pobreza, el Banco también destina recursos a comprender mejor las condiciones en que viven los pobres. Con ese objetivo, el Banco publicó recientemente un estudio de varios tomos basado en más de 60.000 entrevistas a familias e individuos pobres en 60 países del mundo. Este documento, titulado
La voz de los pobres, registra las aspiraciones y esfuerzos que hacen los pobres por dignificar su vida.
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LA POBREZA
EN AMÉRICA LATINA
Y EL CARIBE en cifras
  • 36% de los habitantes de la región viven por debajo de la línea de pobreza (alrededor de 175 millones de personas, datos de 1998)
  • 15% de la población vive en la extrema pobreza
  • 58% de todos los pobres viven en áreas urbanas
  • 53% de la población rural es pobre
  • 59% de los pobres extremos viven en áreas rurales


LA ESTRATEGIA DEL BANCO MUNDIAL PARA LA REDUCCIÓN DE LA POBREZA - Del análisis a la acción

Los resultados del trabajo analítico del Banco, entre ellos los
Informes del Desarrollo Mundial, siguen dando forma a la lucha del Banco contra la pobreza en la región de ALC. Por ejemplo, gran parte del apoyo que presta esta institución a los programas de reducción de la pobreza incluyen componentes destinados a empoderar a las personas y sus comunidades, mejorando al mismo tiempo el clima de inversión en los países a fin de acelerar el crecimiento.

Especialmente en los países de la región de América Latina y el Caribe, el Banco está destinando sus recursos a objetivos clave para reducir la pobreza:
    - Creación de empleos
    - Reducción de los riesgos y creación de mejores redes de protección
    - Mejoramiento de los servicios básicos, tanto en infraestructura como en desarrollo social
    - Lucha contra la corrupción; mejoramiento de la gobernabilidad para que los pobres tenga el poder de mejorar sus propias condiciones de vida

Las políticas macroeconómicas destinadas a lograr un crecimiento tanto alto como estable llevan a un aumento en los puestos de trabajo. Con frecuencia, la falta de estabilidad en el crecimiento deja a los países y sus habitantes vulnerables a la inestabilidad económica y por ende, a la posibilidad de un aumento de la pobreza. Esta situación se produjo por ejemplo en Colombia, luego de que los efectos de una recesión económica, un aumento en la inestabilidad macroeconómica y niveles persistentemente altos de violencia resultaron en un incremento significativo de la pobreza. Los más afectados por esta situación fueron los niños, las poblaciones desplazadas al interior del país y los hogares que no eran propietarios de sus viviendas y cuyo jefe o jefa se encontraba desempleado.

Las políticas que apuntan al mercado laboral también son útiles para generar empleos, pero algunos factores, como los impuestos laborales excesivos o las regulaciones muy rígidas pueden debilitar estos esfuerzos.

El Banco Mundial también está trabajando con países prestatarios para mejorar la efectividad de los programas de protección social que ayudan a los desempleados.

Por ejemplo, gracias al reciente Informe sobre
la pobreza en Colombia el Banco Mundial descubrió que los jefes o jefas de hogar de ese país enfrentan el doble de riesgo que los no jefes de sufrir condiciones de pobreza extrema. Y todavía más, esta cifra cuadruplicó su proporción de la población entre los años 1995 y 2001. Para enfrentar la vulnerabilidad que sufren los jefes o jefas de hogar sin trabajo, el Banco está trabajando con el Gobierno de Colombia en instrumentos innovadores relacionados con los programas de protección social para los desempleados.

Por su parte,
la infraestructura puede ser un activo crucial para los pobres. Debido a que la región de ALC está sumamente urbanizada y el 70% de los pobres vive en ciudades, los servicios públicos como el agua, el saneamiento, la electricidad y el transporte público cumplen una función fundamental para ayudar a los pobres a salir de la pobreza.

A medida que se desarrolla esta tendencia hacia la urbanización en ALC, es imprescindible que aquellos que permanecen en áreas rurales tengan la oportunidad de mejorar su bienestar. Algunos de los factores esenciales para mejorar la calidad de vida de los trabajadores agrícolas y sus familias es contar con un acceso confiable a los mercados, mejorar las redes viales y los servicios de riego y electricidad.
También es importante que la población rural tenga la oportunidad de ganarse la vida, para lo cual los caminos, los sistemas de riego y la electricidad constituyen la infraestructura clave que asegura el futuro de estas poblaciones.

Otro elemento crucial para atraer empleos mejor pagados es contar con una fuerza laboral bien educada. Si bien en general en ALC el acceso a la educación primaria y secundaria es bueno, su calidad es deficiente en especial en áreas rurales donde se concentra una mayor cantidad de pobres y habitantes indígenas. Por su parte, la educación secundaria se caracteriza por altas tasas de deserción y los subsidios que se entregan a la educación superior por lo general facilitan el acceso a los más ricos mientras los pobres siguen excluidos.

En el mundo en desarrollo, es común que los pobres reciban servicios públicos de menor calidad y en la región de ALC la salud no escapa a esta regla. En este sentido, el Banco continúa apoyando a los países con el fin de mejorar el acceso de los pobres a los servicios médicos preventivos, tales como la vacunación y la planificación familiar. A través de sus préstamos, diálogos de políticas y actividades analíticas, el Banco también se dedica a fortalecer la capacidad de los pobres y de los grupos más vulnerables de la sociedad para influir sobre los procesos de desarrollo como un medio de mejorar su bienestar y su empoderamiento.

Entre las actividades regionales se incluyen medidas tales como:

- Promoción y fortalecimiento de la participación de la
sociedad civil en los proyectos y en los préstamos de ajuste y programáticos;
- Apoyo a mecanismos novedosos y más efectivos de rendición de cuentas y transparencia pública en las operaciones del Banco
- Movilización y fortalecimiento de las alianzas estratégicas; y
- Perfeccionamiento de las capacidades de la sociedad civil para contribuir en la formulación, implementación y monitoreo de las políticas y programas destinados a reducir la pobreza.

Entre algunos de los ejemplos exitosos de integración de la sociedad civil en la formulación, implementación y monitoreo de los programas de reducción de la pobreza está el reciente
préstamo programático de Perú, que apunta a mejorar la transparencia, la rendición de cuentas públicas y la participación de la sociedad civil en la prestación de servicios sociales. Además, en octubre de 2002 se llevó a cabo un foro regional sobre "Gobernabilidad para el empoderamiento de los pobres", que congregó a más de 100 participantes provenientes del sector público, el sector privado y la sociedad civil de 18 países..

Para obtener más información sobre la asistencia que presta el Banco Mundial para combatir la pobreza en América Latina y el Caribe, visite:

http://www.bancomundial.org/pobreza

Actualizado en diciembre, 2003



LAS TASAS DE POBREZA
MÁS ALTAS
  • Haití 80%
  • Bolivia 73%
  • Guatemala 56%
  • Argentina 50%
  • Nicaragua 48%
LAS TASAS DE POBREZA
MÁS BAJAS
  • Uruguay 18%
  • Trinidad y Tobago 21%
  • Chile 26%
  • Rep. Dominicana 31%




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