Comercio en América Latina y el Caribe

En América Latina y el Caribe (ALC), la expansión del intercambio comercial es esencial para mejorar las condiciones de vida al aumentar las exportaciones, las inversiones y el empleo, especialmente si los países complementan sus acuerdos comerciales con un programa de desarrollo integral.

Avances en liberalización comercial

América Latina y el Caribe (ALC) han liberalizado en alto grado su comercio desde principios de la década de 1980. Los aranceles se han reducido en aproximadamente dos tercios y se han abolido políticas proteccionistas como la exigencia de concesión de licencias y las prohibiciones, cuotas, cuotas arancelarias y precios administrados. De hecho, la región lleva la delantera en la tendencia mundial de reducir el proteccionismo, especialmente de las barreras no arancelarias. Como resultado, la participación de la región en el comercio internacional ha crecido y la entrada neta de inversión extranjera directa ha aumentado sostenidamente como porcentaje del PIB.

A pesar de la liberalización del intercambio comercial tanto regional como unilateral, no todos los países o sectores han avanzado al mismo ritmo en este campo. América Latina y el Caribe todavía están muy por debajo de otras regiones en materia de liberalización comercial de los servicios financieros y de otro tipo y la agricultura.

Del mismo modo, algunos países se han mostrado reticentes a abrirse al comercio y conservan una baja razón comercio/PIB. En general, el nivel promedio del comercio es bajo en la región, lo que se debe en parte a su geografía y a los altos costos de transporte, pero también a las leyes antidumping que han utilizado algunos gobiernos para restringir el comercio.

Estudios transnacionales muestran que la apertura comercial contribuye a aumentar el ingreso. La región está avanzando hacia la diversificación de las exportaciones —probablemente debido a la disminución de los obstáculos a la importación y el sesgo antiexportador que éstos implicaban—, de modo que se encuentra en buen pie para obtener ganancias de su apertura comercial.

Obstáculos a la expansión del comercio

A pesar de los avances alcanzados en materia de liberalización comercial, persisten muchos obstáculos que frenan la expansión del comercio en América Latina y el Caribe. Algunos de ellas son:

  • Desigualdad en el sistema comercial internacional. Por ejemplo, los subsidios y aranceles que aplican las naciones industrializadas deprimen el ingreso agrícola de América Latina en al menos 12% y hasta en 20% en Argentina y 40% en Brasil.
  • Obstáculos al comercio entre países de ingreso medio. Por ejemplo, exportadores latinoamericanos de productos manufacturados enfrentan aranceles de sus países vecinos que son seis veces más altos que los aranceles de los países industrializados.
  • Políticas internas que obstaculizan el crecimiento de las exportaciones. La productividad de los países de la región no se equiparará a aquella de los países ricos mientras las calificaciones laborales de sus trabajadores sigan estando a la zaga. Lo mismo aplica a otros factores que dañan la capacidad de un país para adoptar nuevas tecnologías e innovar, tales como falencias en la infraestructura, las instituciones nacionales y las políticas y el gasto en investigación y desarrollo.

Acuerdos comerciales de la región

Los países de América Latina y el Caribe han firmado más acuerdos comerciales regionales que cualquier otra región en desarrollo. De los 39 países que conforman la región, 35 han firmado por lo menos un acuerdo comercial regional y, en promedio, cada país ha firmado aproximadamente ocho. Algunos de estos acuerdos son:

  • TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) firmado en 1994 por Estados Unidos, Canadá y México,
  • MERCOSUR, también firmado en 1994 entre Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.
  • CAFTA-DR (Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y los Estados Unidos) firmado en 2005 entre Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, República Dominicana y Estados Unidos.

Estos acuerdos regionales han tenido algunos efectos positivos:

  • El TLCAN ha conducido a una cierta liberalización de los servicios y ha hecho surgir nuevas disposiciones en materia de inversión y propiedad intelectual, además de aumentar la cooperación regional en temas del medioambiente.
  • El MERCOSUR ha sido motivo de algunos avances en la simplificación, armonización e integración del despacho aduanero, la facilitación del transporte y los acuerdos sobre normas en común.

El TLCAN despertó el interés de los países de América Latina y el Caribe en utilizar los acuerdos comerciales regionales para asegurar su acceso a los mercados. México firmó acuerdos con Costa Rica, Bolivia, Nicaragua, la Unión Europea, AEL y Japón. Chile ha firmado acuerdos con MERCOSUR, Canadá, Perú, México, América Central, Estados Unidos, la Unión Europea y la Asociación Europea de Libre Intercambio (AEL).

No obstante, el libre comercio no es una panacea. Si desean maximizar los beneficios de éste para mejorar el crecimiento y reducir la pobreza, los países latinoamericanos deben avanzar en sus propios programas de desarrollo. Es necesario que complementen sus acuerdos comerciales con inversiones y reformas a la educación, la infraestructura comercial —mejores puertos, caminos y aduanas—, así como en buen gobierno, para así garantizar que los pobres tengan los medios para sacar el máximo de provecho a las nuevas oportunidades que surgen gracias al aumento y mejora del comercio.

El resultado de las negociaciones comerciales multilaterales de la Ronda de Doha también afectará a los países de América Latina y el Caribe. El Banco calcula que un buen acuerdo que también favorezca a los pobres podría estimular el crecimiento mundial del ingreso y podría sacar a aproximadamente 144 millones de personas de todo el mundo de su condición de pobreza.

Respaldo brindado por el Banco Mundial a temas del intercambio comercial

El Banco respalda la facilitación del comercio en América Latina y el Caribe de cuatro maneras:

  • Financiamiento: tanto para proyectos de facilitación comercial como para proyectos relativos a reformas complementarias, como educación e infraestructura. Por ejemplo, el Banco ha entregado US$1.140 millones en préstamos a los países de América Central para impulsar las inversiones y las reformas relativas al programa complementario del acuerdo CAFTA-DR. Este monto incluye financiamiento para desarrollar la infraestructura (caminos, puertos y electricidad), mejorar el clima para la inversión (modernización aduanera, reducción en el costo de hacer negocios), hacer inversiones en desarrollo rural y fortalecer el buen gobierno y las instituciones.
  • Labores de promoción: Como parte de su amplia estrategia de lucha contra la pobreza, el Banco promueve la reforma comercial tanto a nivel mundial como a nivel individual de cada país, con el fin de ayudar a los países en desarrollo a aprovechar los nuevos mercados. Por ejemplo, el Banco presiona a los países desarrollados para que modifiquen las políticas proteccionistas que perjudican a los países más pobres.
  • Asesorías: el Banco asesora a los países en desarrollo durante sus negociaciones comerciales con países desarrollados. Por ejemplo, el Banco ayudó a los países centroamericanos a identificar áreas críticas en sus negociaciones con Estados Unidos.

Logros alcanzados mediante los proyectos

Con el respaldo del Banco Mundial, los países de la región de América Latina y el Caribe están alcanzando algunos logros en la facilitación comercial. Algunos ejemplos son:

El Salvador
Se aprobó una nueva ley sobre competencia, inversiones y zonas de libre comercio y se creó la Oficina Nacional de Inversiones. El tiempo necesario para registrar una empresa ha disminuido de tres a seis meses a sólo siete a 10 días para empresas extranjeras. Las políticas destinadas a atraer mayor inversión extranjera han permitido la creación de 35.000 empleos directos y 60.000 empleos indirectos en un período de cuatro años (Proyecto de asistencia técnica para el mejoramiento de la competitividad i).

Ecuador
Las exportaciones de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYME) han aumentado en 36%; 44% introdujo nuevos productos de exportación; 70% encontró nuevos clientes para sus exportaciones; 37% exportó a un país nuevo; y el empleo en las MIPYME aumentó en 22%. Aproximadamente 500 empresas realizaron programas de aprendizaje e innovación y 2.000 pequeñas empresas completaron programas de crecimiento de empresas comunitarias. (Proyecto de comercio exterior e integracióni )

i=inglés


Última actualización, diciembre 2005




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