SAN SALVADOR, 20 de julio de 2010 - América Central ha dado un paso más hacia la ansiada integración económica con el compromiso de los presidentes de la región de trabajar en un programa conjunto de integración, en el cual el Banco Mundial cumplirá una función clave como facilitador del proceso. Los líderes de la región redactaron una declaración final que recoge su compromiso con la reactivación de la agenda de integración y en la que se comprometen a dedicar sus facultades y recursos políticos para obtener resultados en cinco áreas que permitirán a sus países avanzar conjuntamente hacia el desarrollo: estabilidad democrática; gestión de desastres naturales y prevención de los efectos del cambio climático; inclusión social; integración económica y fortalecimiento de las instituciones democráticas. "Reafirmamos que nuestros acuerdos solamente serán realizables en la medida que, luego de este relanzamiento de la integración, trabajemos juntos con un plan de acción medible en el tiempo, lo que implica que nos comprometemos a ser más exhaustivos en la definición de nuestros acuerdos y a verificar con mayor rigor el cumplimiento de nuestros compromisos", dice la declaración conjunta de la Cumbre Extraordinaria de Jefes de Estado y de Gobierno del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), firmada por los líderes de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, República Dominicana y Belice.  El presidente de El Salvador Mauricio Funes agradece al presidente del Banco Mundial, Robert B. Zoellick, por su apoyo a la integración de Centroamérica. La cumbre, patrocinada por el Banco Mundial, responde al llamado hecho por el Presidente de El Salvador, Mauricio Funes, en el que instó a los países de la región a abordar en conjunto los desafíos que comparten en su camino hacia el desarrollo. El presidente del Grupo del Banco Mundial, Robert Zoellick, alabó el avance de la región hacia la integración, calificándolo como una "iniciativa oportuna" que mejorará su participación en la economía global y la calidad de vida de sus ciudadanos. "La integración es clave para la inclusión social, dada la movilidad de los trabajadores y debido a que los proyectos regionales pueden impulsar a escuelas, centros de excelencia, investigaciones conjuntas, proyectos de salud y asociaciones comerciales", señaló Robert Zoellick en el plenario con jefes de estado y altas autoridades y en el que aprovechó de destacar el liderazgo del Presidente Funes en el relanzamiento de la integración de América Central. También puso énfasis en que el Banco está preparado para respaldar plenamente, en términos técnicos y financieros, la apuesta de la región por su integración y anunció una serie de iniciativas destinadas a mejorar áreas comerciales cruciales y a preparar a la administración pública para cumplir con las exigencias de una economía integrada. En particular, el respaldo del Banco Mundial a la integración de América Central se compone de los siguientes aspectos:
1. Servicios técnicos y de asesoría, financiados por un programa de US$1,3 millones destinado a facilitar el comercio durante dos años. Este programa respaldará iniciativas orientadas a profundizar la integración, como por ejemplo, procesos simplificados de despacho de mercancías; la normalización de los controles de calidad y fitosanitarios; y el perfeccionamiento de la capacidad comercial de los actores más pequeños del mercado. 2. Un programa de capacitación dirigido por la escuela regional INCAE, destinado a fortalecer la capacidad de los funcionarios públicos de los países de la región. 3. Un mecanismo de asistencia técnica para fortalecer las gestiones de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana en apoyo al comercio regional. Este mecanismo reforzará la capacidad, actualmente limitada, de SIECA con el objetivo de fortalecer su institucionalidad en varios aspectos. La iniciativa incluye una evaluación de la estructura de la Secretaría y la elaboración de un plan estratégico para la integración regional. 4. El Instituto del Banco Mundial coordina actualmente un programa de respaldo a la transparencia y la responsabilidad de los poderes judiciales de la región. El Instituto se ha asociado con la Cumbre Judicial Latinoamericana, el Departamento Jurídico y la oficina regional del Banco Mundial para diseñar un programa de aprendizaje práctico. |
"Sólo el esfuerzo conjunto permitirá a nuestros pueblos salir de la pobreza y la exclusión social. Era necesario relanzar la integración de América Central para hacer frente a los nuevos desafíos con instituciones nuevas que nazcan de la unión regional", dijo el presidente Funes, a la vez que aceptó la sugerencia de Zoellick de reunirse nuevamente en julio de 2011 para evaluar el avance de la iniciativa. A pesar del gran impacto de la crisis mundial en América Central, las perspectivas económicas de la región han mejorado en los últimos meses. Como resultado, las proyecciones de crecimiento del PIB para el año 2010 subieron del 2,1% a comienzos de este año al 2,7% en la actualidad. Si bien esta tasa de crecimiento contrasta con la caída del 0,5% registrada en 2009, todavía es inferior al crecimiento observado antes de la crisis. Humberto López, economista del Banco Mundial, explica que los persistentes riesgos económicos y la debilidad de los mercados hacen que la integración económica de la región sea indispensable. "La recuperación económica de Estados Unidos será lenta y la de Europa sigue siendo más bien incierta, por lo que es natural que América Central dirija su atención a otros mercados; un mercado regional integrado es una alternativa que presenta oportunidades interesantes de crecimiento", señaló.  El presidente Funes dijo ante la cumbre de jefes de estado que la integración de Centroamérica es clave para vencer la pobreza. También destacó que la integración no es un concepto extraño para Centroamérica, ya que los esfuerzos en esa dirección se iniciaron hace más de 50 años. "La idea de avanzar en integración económica no es nueva para la región. De hecho, el primer artículo del Tratado General de Integración Económica Centroamericana, firmado en Managua el 13 de diciembre de 1960, ya identifica la necesidad de crear una unión aduanera", agrega. Este Tratado también creó el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA) con el objetivo de institucionalizar las iniciativas en ese ámbito. Si bien el Mercado Común Centroamericano estuvo temporalmente paralizado en 1969, la década de 1990 trajo consigo un nuevo impulso a la integración que se tradujo en la firma en 1991 del Protocolo de Tegucigalpa y del Protocolo de Guatemala en 1993, año en que también se creó el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA). El economista agrega que estos esfuerzos han resultado en la expansión considerable del comercio regional en los últimos 50 años. Por ejemplo, en 1960 sólo el 7% de las exportaciones se dirigían a otros países de la región, mientras que hoy día la cifra ronda el 20%.  Zoellick ofreció el respaldo financiero y técnico del Banco en provecho de la integración centroamericana. Sin embargo, también se ciernen algunas amenazas sobre el proceso. Una de ellas es el actual escenario político de la región, que es mixto y puede limitar el grado de consenso en torno a los compromisos orientados a profundizar la integración. Por otro lado, la seguridad es máxima prioridad en todos los países de la región y esto influye en sus programas políticos. Otro posible obstáculo son las propias ambiciones de la región, advierte López y explica que en los últimos años se han lanzado demasiadas iniciativas integracionistas y que para que este nuevo proyecto eche raíces, las autoridades deben ser realistas y ceñirse estrictamente a los objetivos establecidos. Esto es precisamente lo que Zoellick recordó a los jefes de estado de SICA durante la clausura de la cumbre. "Los líderes centroamericanos aquí reunidos en el día de hoy tienen una oportunidad única. Los aliento a aprovecharla y dar los pasos necesarios para ampliar las oportunidades económicas a todos sus ciudadanos, dejarlos contribuir en la construcción del futuro de sus países y el de la región", concluyó. |