El Banco Mundial apoya los esfuerzos de México en Materia de Cambio Climático

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21 JULIO, 2008 – El nuevo Préstamo de Desarrollo de Políticas (DPL) multisectorial de US$501 diseñado para que México integre asuntos de cambio climático en su política pública es un parteaguas en el compromiso del Banco Mundial en ofrecer préstamos flexibles y servicios de asesoría técnica “a pedido” mejorados para los países de ingresos medios. 

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EL Presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick y el Ministro de Hacienda, Agustín Carsten firman el crédito de US$501 millones  para ayudar a México en su lucha contra el cambio climático.Foto: ADAM WISEMAN

El DPL es el primer préstamo en su tipo para el Banco y también el primero bajo la nueva Alianza Estratégica con el País (AEP), la cual pone énfasis sobre medidas de cambio climático con una estructura optimizada. El proyecto, llevado a cabo por un conjunto de ministerios, apoya la Estrategia Nacional de Cambio Climático de México que es central a la agenda de desarrollo del país. Es un esfuerzo más en la historia de cooperación en asuntos de cambio climático que afianzarán el liderazgo de México sobre este asunto de vital importancia global.

“México ha surgido como líder global en el área del cambio climático y ésta es la primera operación de su tipo para el Banco Mundial”, señaló Axel van Trotsenburg, Director del Banco Mundial para México y Colombia. “Es un primer paso importante para que el Banco Mundial encuentre maneras concretas de asociarse a largo plazo con México para apoyar un camino de desarrollo bajo en carbono.” 

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Axel van Trotsenburg,
Director del Banco Mundial para Colombia y México

La estrategia nacional de México, apoyada por este crédito, fue dada a conocer por el Presidente Felipe Calderón en Mayo del 2007. La misma establece planes de mitigación y adaptación a largo plazo a nivel federal y subnacional en todos los sectores. Incluye, entre otras cosas, estrategias innovadoras para la eficiencia energética y generación de energía, transporte, silvicultura y uso del suelo.  El préstamo será administrado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).

Según Benoit Bosquet, especialista en jefe de administración en recursos naturales, el Banco trabajará conjuntamente con el Gobierno de México para lograr una reducción voluntaria de las emisiones de gases de efecto invernadero a escala nacional. “El Banco puede aportar su experiencia en el área de cambio climático para este emprendimiento”, declaró.


Benoit Bosquet
Especialista en Jefe Administración en Recursos Naturales

La generación de carbono en la economía mexicana ha sido reducida en un 5 por ciento  desde 1993 y se han lanzado más de 100 proyectos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, incluyendo energía eólica, transporte urbano y el manejo de desechos. Además, casi 80 compañías privadas reportan regularmente sus inventarios de gases de efecto invernadero y su consumo de clorofluorocarbono (sustancia presente en los sistemas de refrigeración que destruye el ozono y fue reducida en un 98.6 por ciento entre 1998 y 2007).

A nivel estatal, ya han sido desarrolladas estrategias de cambio climático en la Ciudad de México, Veracruz y Nuevo León.  También han sido realizadas evaluaciones localizadas de vulnerabilidad para los sectores de agricultura, agua y silvicultura en el estado de Tlaxcala; turismo en Quintana Roo; agricultura en Morelos; ecosistemas en los pantanos de la Costa del Golfo y suministro de agua en Hermosillo.
 
Los índices de emisiones en México han subido consistentemente durante los últimos 25 años, pero aún siguen siendo muy bajos (643 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente en 2002, según su Tercera Comunicación Nacional ante la Convención Marco sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (UNFCCC)) comparada con los países desarrollados.

México se encuentra en el duodécimo lugar en lo que respecta las emisiones de gases de efecto invernadero y segundo en Latinoamérica después de Brasil. Los modelos climáticos desarrollados por diversos investigadores utilizando modelos de circulación global y tomando en cuenta los escenarios de predicción del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU (IPCC, por sus siglas en inglés) predicen que México sufrirá efectos desproporcionados debido al cambio climático, incluyendo inundaciones más frecuentes y sequía. La Costa del Golfo y Yucatán son especialmente vulnerables a huracanes y tormentas tropicales; el costo de los daños por tormentas han subido de manera dramática (aproximadamente 1000 por ciento desde 1950) y los niveles elevados del mar solamente exacerbarán esta tendencia.

También se prevé que debido al cambio climático se reduzca el nivel de las precipitaciones en México. El IPCC predice una disminución de entre un 10% y un 20% por ciento  a nivel nacional y hasta de un 40% en la Costa del Golfo, lo que provocaría una mayor demanda sobre los limitados recursos de agua y afectaría de manera adversa los pantanos en la zona del Golfo y los principales bosques del norte.

México es un modelo entre los países desarrollados y los países en desarrollo en lo que respecta el cambio climático. El índice de Desempeño de Cambio Climático de 2007, la evaluación independiente de las estrategias climáticas de los países, realizada por Germanwatch, una organización no gubernamental independiente radicada en Bonn,  colocó a México en cuarto lugar en el mundo, debajo de Suecia, Alemania e Islandia, en términos de tendencias en política climática y emisiones de gases de efecto invernadero per cápita en energía, transporte, sectores residenciales e industriales y emisiones de gases con efecto invernadero en general.

México también es el único país en desarrollo en haber presentado tres Comunicaciones Nacionales ante la Convención Marco sobre Cambio Climático, en los que reportan sus últimos niveles de emisiones y tendencias y describen sus estrategias de mitigación.

El Banco Mundial tiene una asociación estrecha con México respecto al cambio climático. Aprobó el financiamiento para su primer proyecto allí en 1994 con un subsidio de US$10 millones del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF) para un proyecto local en Guadalajara y Monterrey con el fin de reemplazar los focos incandescentes con focos fluorescentes. Desde entonces, ha participado en 25 iniciativas de cambio climático en México financiadas por préstamos del BIRD, subvenciones de GEF, financiamientos de acuerdos de compras de reducción de emisiones, subvenciones por construcción de capacidad en el área de financiamiento de carbono y subvenciones para el trabajo en el sector económico y productos de conocimiento.



Última actualización el: 2008-10-13




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