El Banco Mundial en Venezuela ha cofinanciando poyectos en alianza con el gobierno, las comunidades y otros socios claves del desarrollo. Seguidamente se muestran algunos ejemplos de impactos positivos de algunos proyectos en los últimos 10 años.
Mejoramiento de barrios El Proyecto de mejoramiento de barrios de Caracas (CAMEBA) (i) mejoró la calidad de vida a por lo menos 115.000 habitantes, lo que representa un 97.4% de la población de Petare Norte, La Vega y Vargas, y un 9.6% de la población de los barrios de Caracas. El proyecto mejoró el acceso a agua y a servicios sanitarios, facilitó el acceso a electricidad, contribuyó a la construcción de centros de servicio comunitario, aumentó la participación comunitaria, y facilitó el acceso a títulos de propiedad a residentes informales.
Transporte urbano El Proyecto de transporte urbano (i) reforzó de manera significativa la capacidad de las instituciones de transporte urbano en 12 ciudades venezolanas. Más de 250 profesionales del Fondo Nacional de Transporte Urbano, los municipios y el sector privado recibieron los beneficios de la capacitación en economía y planificación del transporte, gestión general y medioambiental, ingeniería, adquisiciones, supervisión y monitoreo del transporte y sistemas de información. Entre 1994 y 2001, más de 7.700 operadores de autobuses asistieron a cursos para desarrollar nuevas destrezas y aumentar sus conocimientos sobre las leyes de tránsito y la seguridad vial. Aunque no existen datos de referencia sobre este tema, la mayoría de las ciudades participantes afirma que desde la implementación del proyecto, los accidentes y muertes han mostrado una tendencia a la baja. La mayor capacidad de planificación de las obras civiles ha redundado en operaciones de tránsito y transporte más eficientes. El proyecto ayudó a realizar 135 obras civiles que cubren la reparación de caminos, señalización y paradas de autobuses adicionales, repavimentación, mantenimiento y racionalización de las rutas de autobuses. Como resultado, la congestión del tránsito disminuyó y las áreas urbanas de la periferia ahora tienen acceso a servicios de transporte. Debido a que los pobres son los principales usuarios del transporte público, ampliar el acceso hacia las áreas periféricas de la ciudad es una herramienta efectiva para aliviar la pobreza. Salud El Proyecto de control de enfermedades endémicas (i) ayudó a controlar la malaria y otras enfermedades endémicas, tales como el mal de chagas, el dengue, la fiebre amarilla, la lepra y la leishmaniasis. El proyecto disminuyó la incidencia y el impacto de las enfermedades endémicas y fortaleció a las instituciones responsables de su control. En la actualidad, Venezuela está mejor preparada para aplicar tecnologías modernas en el control y tratamiento de estas causas de mala salud gracias a la mayor capacitación y la creación de centros de investigación, diagnóstico y apoyo en terreno.
Entre 1996 y 2000, se estima que el proyecto permitió salvar unas 11.500 vidas, evitar 500.000 enfermedades y tratar a cerca de 3,5 millones de infecciones no letales. Con este proyecto, la Dirección de Malaria pudo controlar la enfermedad en aproximadamente 408 kilómetros cuadrados en los que ésta es endémica. El número de fallecimientos debido a la malaria disminuyó de 25 al año en 1995 a 7 en 1999, mientras que el número de casos se redujo de 22.056 a 21.685. En el estado de Bolívar, el tiempo transcurrido desde la aparición de los síntomas hasta el tratamiento se redujo en un 33%, lo que disminuyó su frecuencia y la posibilidad de transmisión. Entre 1995 y 1999 también se logró la disminución significativa en la mortalidad causada por el dengue, enfermedad que en 1995 cobró la vida de 65 personas. En 1999, el número de fallecimientos había disminuido a 15, mientras que el número de casos se había reducido de 32.280 a 26.602. La intensificación de las actividades de control también hizo avanzar a Venezuela hacia la fase de eliminación de la lepra de acuerdo con las normas de la Organización Panamericana de la Salud. Las mejoras en la detección y el tratamiento disminuyeron el número de niños afectados y de las personas que quedaban incapacitadas debido a las secuelas de este mal. Observatorios juveniles La experiencia de Voces nuevas 2007 con el observatorio Juvenil en el Barrio la Trilla se suma a las 10 experiencias de Observatorios Juveniles que el Banco Mundial financió con su Programa de Pequeñas Donaciones en el año 2007, el cual fue cofinanciado por la alcaldía de Chacao, el Banco Occidental de Descuento, la Alcaldía de San Francisco y la CANTV. Mediante la promoción de observatorios juveniles se aspira contribuir con el desarrollo de metodologías y técnicas de observación que permitan una vocería calificada al liderazgo juvenil en organizaciones ciudadanas. Con ello se hizo visible el tema juvenil entre las organizaciones de desarrollo social y se les ofreció la oportunidad de observar de cerca la experiencia de los jóvenes, aprender de su perspectiva e incorporarlos como agentes de cambio. Asimismo, el programa brindó a los participantes una experiencia de vida en la que jóvenes de muy distinta procedencia, de universidades y del propio barrio, tuvieron la posibilidad de dialogar sobre sus semejanzas y diferencias, sus necesidades sentidas y sobre las diferentes percepciones que tienen de la realidad que los rodea. Voces Nuevas fue para ellos un espacio de empoderamiento personal y comunitario, que les permitió apropiarse de los derechos y deberes como jóven y activar su rol ciudadano para el desarrollo de su comunidad y su país.
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