El Banco Mundial trabaja en pos de fortalecer la participación de la sociedad civil desde 1981, año en el cual Directorio aprobó la primera nota de polÃtica operacional sobre las relaciones con las organizaciones no gubernamentales (ONG). A principios de los años ochenta las principales ONG internacionales y el Banco Mundial crearon el Comité Banco-ONG, entidad que sostuvo reuniones periódicas orientadas a analizar las polÃticas, los programas y los proyectos del Banco. Desde entonces, el Banco Mundial ha realizado numerosos estudios, propiciado el diálogo con la sociedad civil y aprobado polÃticas destinadas a impulsar su participación.  Este mayor énfasis en la necesidad de acercarse a la sociedad civil se ha reflejado en al menos 15 polÃticas operacionales o directrices para el personal elaboradas por el Banco, como el Libro de consulta sobre la sociedad civil (pdf) i, el Marco Integral de Desarrollo (MID) i y los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP) i. Los beneficios de incluir la participación de las organizaciones de la sociedad civil (OSC) también están descriptos en una serie de estudios realizados por el Banco Mundial durante el último decenio y, más recientemente, en los documentos titulados Problemas y alternativas de mejoramiento de la relación entre el Banco Mundial y las organizaciones de la sociedad civil i y Relación entre el Banco Mundial y la sociedad civil. Examen de los ejercicios de 2005 y 2006.  La amplitud y calidad de las relaciones entre el Banco Mundial y la sociedad civil se comenzaron a profundizar hacia mediados del decenio de 1990, cuando se aprobaron planes de acción destinados a fomentar la participación a nivel regional y las oficinas del Banco Mundial en todo el mundo contrataron expertos en sociedad civil. Desde entonces, ha aumentado espectacularmente la interacción y colaboración entre el Banco Mundial y una amplia gama de OSC en todo el mundo, como grupos comunitarios, ONG, sindicatos de trabajadores, organizaciones religiosas, asociaciones profesionales y universidades, entre otros.  Un reflejo fiel del mayor reconocimiento del que es objeto la sociedad civil en el proceso de desarrollo, es el aumento sostenido de la participación prevista para las OSC en proyectos financiados por el Banco en el último decenio: de 21% del número total de proyectos en el ejercicio de 1990 a aproximadamente 72% para el ejercicio de 2003. A medida que las OSC han ganado influencia como actores en materia de polÃticas públicas y en los esfuerzos del desarrollo, se han continuado fortaleciendo los fundamentos de la estrategia del Banco para la participación de la sociedad civil y se les ha dado reconocimiento como parte integral de una estrategia institucional eficaz en la lucha contra la pobreza y la consecución de los Objetivos de desarrollo del milenio (ODM).  i = inglés |