Cuarta mesa redonda del Banco y las OSC sobre las crisis financiera y de los alimentos

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El Presidente del Banco Mundial habla durante la mesa redondaCasi 30 organizaciones de la sociedad civil (OSC) se reunieron con representantes del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y organismos de las Naciones Unidas para debatir sobre las crisis mundiales de los alimentos y las finanzas y coordinar los esfuerzos dirigidos a encararlas, en un encuentro previo a la Cumbre del Grupo de los Veinte en Londres. Ésta fue la cuarta sesión de diálogo de alto nivel sobre las crisis mundiales que mantuvieron el Banco y las OSC desde el año pasado.

La mesa redonda, que tuvo lugar el 26 de marzo, fue presidida por Ngozi Okonjo-Iweala, directora gerente del Banco Mundial, y David Beckmann, presidente de Pan para el Mundo. Al dar inicio a la sesión (temario i (pdf)), Ngozi se refirió a las iniciativas estratégicas y oportunas que el Banco había encarado para hacer frente a la crisis de los alimentos a través de un mecanismo financiero de desembolso rápido, el impulso a la investigación agrícola y el diálogo sobre políticas. A este respecto, presentó un breve vídeo i acerca de la respuesta del Banco, participativa y multidireccional, ante la crisis de los alimentos.

En su alocución, el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, señaló que el hambre y la malnutrición seguían siendo un problema significativamente más grave de lo que muchos admiten, exacerbado ahora por la crisis financiera. Indicó que se trataba de la peor crisis mundial desde la Gran Depresión y que, si bien había comenzado como crisis financiera, se había convertido rápidamente en una crisis económica y de desempleo que podría a su vez transformarse en una crisis humana y social generalizada.  

Beckmann sostuvo que mientras muchas OSC compartían la preocupación del Banco por el impacto perjudicial de las crisis financiera y de los alimentos en los pobres, la mayor parte de las entidades quería ver un cambio de paradigmas. Señaló que estaba surgiendo un nuevo temario "azul y verde", con el que se procura lograr un enfoque sobre el desarrollo internacional más inclusivo en lo social y sostenible en lo ambiental. Dirigentes de OSC durante la Cuarta mesa redonda
Diversos dirigentes de la sociedad civil —representantes de organizaciones no gubernamentales, asociaciones de agricultores, organizaciones confesionales y centros de investigación— participaron de este encuentro por vídeo conferencia (desde Bruselas, Dakar, Johannesburgo y París) y por teléfono (desde Atlanta, Ciudad del Cabo, Hyderabad, Londres y Santiago). Estuvieron presentes los representantes de redes de suma importancia, como InterAction, Coordination Sud y CIVICUS, además de organizaciones ampliamente conocidas dedicadas a la promoción de políticas, como Bank Information Center, Bretton Woods Project y Eurodad. (Vea la lista de participantes i (pdf)).

La sesión también contó con la presencia de Ann Veneman (directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef), David Nabarro (coordinador, Crisis mundial de los alimentos, Coordinador Superior del Sistema de las Naciones Unidas para la Gripe Aviar y Humana) y Christian Mumssen (jefe del Departamento de Estrategia, Políticas y Evaluación del FMI). Veneman hizo hincapié en los aspectos nutricionales de la crisis de los alimentos. Mientras nos enfocamos, acertadamente, en la seguridad alimentaria, no debemos olvidar la "seguridad nutricional", puesto que la malnutrición en niños menores de cinco años de edad puede dejar secuelas generacionales duraderas, reflejadas en el retraso en el crecimiento y la menor capacidad cognitiva.

Ingrid Srinath (secretaria general de CIVICUS) puso énfasis en la necesidad de encarar reformas reales en las políticas económicas y los modos de gestión tradicionales en el plano internacional. Señaló que la crisis económica actual había desacreditado los supuestos fundamentales que han guiado el paradigma de desarrollo predominante, y que las OSC exhortaban a formular propuestas creíbles y osadas para lograr que las instituciones de Bretton Woods se volvieran más transparentes y rindieran cuenta de sus acciones.

El vicepresidente ejecutivo de la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), Lars Thunell, señaló que esta entidad había incrementado sus inversiones destinadas a los países de África Vicepresidente Ejecutivo de la IFCy a los que reciben financiamiento de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) con el fin de ampliar el acceso de agricultores y proveedores al crédito y financiar también la conformación de redes de logística y distribución. En el ejercicio de 2008, la IFC incrementó sus inversiones en la cadena de suministro de las agroindustrias hasta llevarlas a más de US$1.400 millones, mientras que, en los primeros ocho meses del ejercicio de 2009, destinó a ese fin casi US$900 millones.

Zoellick mencionó que, debido a la gravedad de la crisis financiera, el Banco había puesto en marcha el Fondo contra la vulnerabilidad, mediante la que se procura canalizar el 0,7% de los paquetes de reactivación económica de los países desarrollados a la asistencia para el desarrollo. Indicó que, si bien este monto prácticamente equivale a un "error de redondeo" en los presupuestos de la mayor parte de los países desarrollados, puede representar literalmente la diferencia entre "la vida y la muerte" para los pobres del mundo. Estos fondos serían administrados por el Banco, los organismos de las Naciones Unidas y las OSC y abarcarían un amplio rango de medidas de asistencia humanitaria y reducción de la pobreza en países de ingreso bajo.  

Las OSC presentes se mostraron, en general, de acuerdo con las iniciativas de respuesta a la crisis encaradas por el Banco, incluido el Fondo contra la vulnerabilidad. Pero afirmaron también que necesitaban conocer más detalles sobre el funcionamiento de este fondo y exhortaron al Banco y al FMI a simplificar las condiciones para la concesión de préstamos a través del financiamiento de emergencia. Asimismo, manifestaron su apoyo a la reforma del gobierno del Banco y del FMI, en particular en lo que respecta a la necesidad de incrementar la representación y la participación de los países en desarrollo y promover una mayor transparencia.  

Al cerrar la mesa redonda, Ngozi resumió varias de las ideas que habían surgido en el encuentro para guiar los próximos pasos de la relación entre el Banco y las OSC. Entre ellas figuraban continuar apoyando la organización de diálogos sobre políticas similares en el nivel nacional a fin de promover una mayor colaboración en las operaciones sobre el terreno entre el Banco y las OSC a la hora de hacer frente a la crisis de los alimentos, y analizar la posibilidad de llevar adelante investigaciones conjuntas sobre los impactos sociales y políticos de estas crisis.

Para obtener más información sobre la respuesta del Banco a las crisis financiera y de los alimentos, haga clic en los siguientes enlaces:

Crisis financiera
Crisis de los alimentos




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