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Informe sobre la Pobreza en la República Dominicana: Logrando un crecimiento económico que beneficie a los pobres

Hoja de Referencia Rápida
Principales resultados

  • Durante el período 1997-2002, solamente un 1 por ciento de los dominicanos escapó de la pobreza.  Esto fue el resultado de un crecimiento muy desigual en el ingreso laboral, fuente de más de la mitad de los ingresos de los pobres. 
  • Y aún peor, un millón y medio de dominicanos cayeron en la pobreza como resultado de la crisis financiera del 2002-2004 y 670.000 de ellos, se vieron forzados a reducir su consumo de productos alimenticios básicos por debajo de los niveles mínimos de subsistencia. El poder de compra de los dominicanos se redujo en un tercio debido a un alza de 86% en los precios de la comida y otros productos de consumo. 
  • Hacia fines del 2004, 42 de cada cien dominicanos eran pobres y de éstos 16 se encontraban viviendo en situación de pobreza extrema. 
  • La desigualdad en el ingreso se ha mantenido similar durante los últimos 7 años, al promedio para América Latina y el Caribe (la región más desigual del mundo). En el 2004, las familias de clase media alta y alta concentraban el 56 por ciento del ingreso nacional, mientras que las familias de clase baja recibían sólo el 4 por ciento.  
  • Las remesas internacionales han contribuido modestamente a la reducción de la pobreza dado que cerca del 80 por ciento de las mismas se reciben en las áreas urbanas y un 40 por ciento van destinadas a las familias de clase media alta.  No obstante, las remesas son una fuente vital de ingreso para las familias pobres que sí las reciben: ellas representan un 66 por ciento de su ingreso total, comparado con el 30 por ciento del ingreso de las familias receptoras más acaudaladas. 
  • Si bien el país ha logrado algunas mejoras principalmente en los indicadores de educación, nutrición y salud, éstos siguen por debajo del nivel que corresponde al ingreso del país. La tasa de mortalidad materna disminuyó, pero en el 2002, 178 madres murieron por cada 100,000 nacimientos con vida a pesar de que el 98 por ciento de los nacimientos fueron atendidos en centros de salud. La meta del milenio de 28 por 100,000 nacimientos con vida para el 2015, no se alcanzaría con los esfuerzos actuales. 
  • El acceso a servicios básicos confiables y de calidad continúa siendo deficiente. Un hogar promedio dominicano conectado a la red de energía eléctrica y de agua por tubería recibe diez veces menos electricidad al año que un hogar latinoamericano típico y a lo sumo, el equivalente a tres días del servicio de agua a la semana. Esto resulta en un círculo vicioso de baja calidad y falta de pago por los servicios básicos. En el pico de la crisis del 2004, solamente el 31 por ciento de los hogares reportó pagar por la recolección de basura, el 66 por ciento pagaba por el agua corriente y el 51 por ciento dijo pagar por la electricidad. 
  • Los bajos ingresos de los pobres son en gran parte el resultado de la baja productividad laboral, la cual tiene relación con el número de niños y jóvenes que abandonan la escuela prematuramente, antes de acumular un nivel mínimo de conocimientos y habilidades laborales.  Uno de cada tres jóvenes entre 18 y 25 años no completa la escuela primaria y un tercio de los que terminan, no acaban la secundaria. Un niño dominicano pobre, aún si logra terminar el bachillerato, habrá tenido que permanecer en la escuela 3 años y medio más de lo necesario. 
  • Sólo una educación universitaria asegura beneficios significativos en el mercado laboral, aunque estos beneficios son menores al promedio regional. Una persona que termina la secundaria recibe en promedio, un salario y medio más que una persona que no fue a la escuela.  Además, los que completan una carrera universitaria, ganan en promedio medio salario más de los que solamente lograron terminar la secundaria. 
  • A pesar de la gran cantidad de recursos públicos destinados a subsidios y programas de transferencias (superior al gasto público combinado en educación y salud), el impacto en el desarrollo humano y en la pobreza es muy limitado.  La racionalización de los subsidios universales al consumo de electricidad y gas propano (un 2.5 por ciento del PIB en el 2005)  permitiría gastar 1.7 veces más en educación y salud. 
  • El sistema tributario del país mantiene varias disposiciones que favorecen más a la clase alta y media alta, que a la clase baja.  Más de la mitad de las exenciones del ITBIS van a los hogares más acaudalados, y las exenciones tributarias sobre las propiedades e intereses al ahorro también favorecen mayoritariamente a los grupos de mayor riqueza. 

Recomendaciones/Acciones para acelerar la reducción de la pobreza y lograr una mayor equidad

  • Mantener las condiciones para el crecimiento económico sostenido (estabilidad macroeconómica)
     
  • Avanzar en la reforma del Estado (gobernabilidad, clima negocios)
     
  • Aumentar el acceso de los pobres al capital humano y otros activos y al empleo de calidad que les permitan beneficiarse y participar del crecimiento
     
  • Fortalecer la oferta de servicios sociales básicos
     
  • Establecer un sistema coherente y unificado de protección social
     
  • Mejorar la equidad fiscal y la calidad del gasto público



Para ver en detalle todas las recomendaciones y acciones para acelerar la reducción de la pobreza y lograr una mayor equidad en la República Dominicana; conseguir el resumen ejecutivo o el informe completo sobre la pobreza, así como obtener una mayor información sobre las actividades del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo en el país, por favor visite: www.bancomundial.org.do y/o  www.iadb.org/dominicana.