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ARMONIZACIÓN DE LA ACTIVIDAD INDUSTRIAL CON EL MEDIO AMBIENTE: LAS COMUNIDADES, LOS MERCADOS DE VALORES Y LOS GOBIERNOS SE UNEN PARA REDUCIR LA CONTAMINACIÓN

Disponible en: Português, 中文, Français, English
Comunicado de prensa Nº:2000/090/S

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Miriam Razaq (202) 458-2931
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Un número creciente de países en desarrollo está reduciendo considerablemente la contaminación gracias a la unión de fuerzas entre las comunidades locales, los mercados de valores y los medios de comunicación para vigilar las descargas de empresas privadas en la atmósfera y el agua. Este nuevo enfoque comunitario está demostrando ser más eficaz para poner coto a la contaminación que el recurrir a los enfoques tradicionales relativos a los reglamentos del medio ambiente, que suelen adolecer de falta de financiamiento y de ineficiencia y verse trabados por el favoritismo y la corrupción, según un nuevo informe del Banco Mundial aparecido hoy.

En el informe titulado "Greening Industry: New Roles for Communities, Markets and Governments" (Armonización de la actividad industrial con el medio ambiente: Nuevas funciones de las comunidades, los mercados y los gobiernos) se afirma que este nuevo enfoque es una buena noticia para algunas de las personas más pobres del mundo, y se muestra cómo se puede mantener la contaminación industrial local dentro de límites aceptables, sin obstaculizar el crecimiento.

Por ejemplo, en Indonesia, el gobierno ha reducido marcadamente la contaminación industrial del agua vigilando las descargas de las fábricas y dando a conocer sus conclusiones por los medios de comunicación. Colombia y Filipinas lograron hace poco hacer la limpieza de sus ríos y lagos gracias a la aplicación de cargos a las fábricas contaminantes. Asimismo, durante las dos últimas décadas, China se ha valido de cargos por contaminación y otras medidas para mantener constante el nivel de contaminación atmosférica y del agua, a pesar de la duplicación del producto económico.

"El Banco Mundial ha sido muy afortunado en poder colaborar con los pioneros de este nuevo enfoque, conforme al cual las propias comunidades negocian con las fábricas contaminantes para lograr tener el aire y agua puros que necesitan para su bienestar físico y económico", afirmó David Wheeler, economista superior del Banco Mundial y autor del informe. Desde 1993, Wheeler y un equipo del Banco han venido colaborando estrechamente con los encargados de las reglamentaciones en materia de contaminación en los países en desarrollo, como Brasil, China, Colombia, Indonesia, México y Filipinas.

Según Wheeler, "en realidad, la armonización de la actividad industrial con el medio ambiente es obra de ellos, una obra esperanzada. Después de seis años de investigaciones, experimentación normativa y observaciones directas, creemos que el desarrollo industrial ecológicamente sostenible está a nuestro alcance".

 

Nuevo enfoque frente a la antigua acción coercitiva

 

En la publicación Greening Industry se describe la manera en que los encargados de los reglamentos ambientales de los países en desarrollo propugnaron nuevos enfoques después del fracaso registrado por el denominado modelo "de mando y control" (utilizado en la lucha contra la contaminación e importado de los países industriales) en la reducción de las descargas tóxicas. Según este método, que aún se utiliza ampliamente, los encargados de las reglamentaciones oficiales fijan niveles máximos de contaminación y luego imponen multas a las empresas que los superan.

Cuando los organismos encargados de hacer cumplir las reglamentaciones son deficientes, como en muchos países en desarrollo, las empresas corren poco riesgo de ser descubiertas y castigadas. Por lo tanto, las empresas contaminantes que violan las normas reglamentarias tienen poco incentivo para reparar los daños ocasionados por sus actividades, y las que no respetan los límites legales tienen aún menos incentivos para reducir la contaminación que generan.

A fin de abordar estas limitaciones, el nuevo enfoque -que se describe en la publicación Greening Industry—combina los incentivos de mercado con la revelación de información al público, a fin de alentar a los gerentes de las fábricas a mejorar los resultados ecológicos, en tanto persiguen su afán de lucro.

Por ejemplo, en algunos países, los representantes de la comunidad local se reúnen con los encargados de las reglamentaciones oficiales y los gerentes de las fábricas en la mesa de negociaciones para decidir los niveles aceptables de contaminación y fijar los cargos por contaminación en consecuencia. En otros países en desarrollo, la información pública permite a los consumidores, banqueros y accionistas evaluar el historial ambiental de la empresa antes de decidir si comprar un producto, prestar dinero o negociar las acciones de la empresa.

Indonesia clasifica a los que contaminan por el color

 

Los gobiernos ahora se dan cuenta de que pueden aumentar la influencia de las comunidades y los mercados de valores si compilan estadísticas confiables sobre la contaminación y las dan a conocer al público en forma de fácil comprensión. Por ejemplo, en el programa PROPER de Indonesia, los funcionarios públicos clasifican a los que contaminan el agua mediante el uso de códigos de color: negro para las fábricas que no hacen intento alguno por luchar contra la contaminación y que causan graves daños; rojo para las que han previsto algunas medidas de lucha contra la contaminación, pero no llegan a cumplirlas; azul para las que se ajustan a las normas nacionales, y verde para las que son mucho menos contaminantes de lo que se les exige. A las que tengan un desempeño de nivel mundial se les asignará el color dorado, aunque hasta ahora ninguna lo ha merecido.

Las dos terceras partes de las 187 empresas más contaminantes, según la clasificación de un estudio experimental realizado antes del inicio del programa PROPER, no cumplían con las reglamentaciones de Indonesia. El tercio restante sí las cumplía, a pesar de la deficiente capacidad del gobierno para exigir su cumplimiento, porque ya estaban cediendo a las presiones de los mercados y las comunidades. Los encargados de las reglamentaciones confiaban en que un mejor nivel de información aumentaría la presión y haría que más empresas cumplieran con las reglamentaciones.

Para aumentar su influencia, los funcionarios organizaron una ceremonia de alto nivel de entrega de premios para felicitar a las cinco fábricas que merecieron el color "verde". En forma reservada, notificaron a las empresas que producían contaminación ilegal su clasificación insatisfactoria y les concedieron seis meses para reparar los daños ocasionados al medio ambiente. De acuerdo con la publicación Greening Industry, los ejecutivos de empresas que antes ignoraban a los encargados de las reglamentaciones empezaron a llamar para preguntar cómo podían mejorar su clasificación. En 18 meses, la contaminación del agua de 187 plantas piloto se redujo un 40%.

El programa de Indonesia se ha ampliado desde entonces, y su éxito ha llamado la atención de encargados de las reglamentaciones y ONG de Filipinas, China, India y México, donde se han previsto o están en marcha programas similares.

El poder de la información pública

 

Como los pobres no pueden protegerse mucho de la contaminación industrial, sus comunidades aprecian especialmente la información pública que les hace saber qué empresas contaminan y cuál es el impacto de sus descargas en la salud pública. En los países donde los gobiernos han suministrado a las comunidades locales datos confiables sobre contaminación, los pobres que viven en las vecindades de las plantas infractoras han podido negociar mejores acuerdos de compensación y reparación de los daños ocasionados al medio ambiente.

El mercado de valores también puede ser un aliado importante. Los mercados pueden considerar a los niveles altos de contaminación como una prueba de que las operaciones de la empresa de que se trate son ineficientes, y pueden expresar la inquietud acerca de las obligaciones financieras y las multas que puedan corresponderles. Por otra parte, las investigaciones revelan que la información que transmiten los medios de comunicación acerca del desempeño ecológico, como las inversiones en tecnología poco contaminante, puede hacer incrementar la rentabilidad prevista y el valor bursátil de las empresas.

En Filipinas, el precio de las acciones del fabricante de cerveza San Miguel subió casi un 60% cuando los encargados de las reglamentaciones ambientales destacaron el historial "verde" de la empresa y la instalación de nuevos equipos para controlar la contaminación. En México, el precio de las acciones del fabricante de papel Kimberly Clark bajó casi un 50% después de que el gobierno le impusiera multas considerables por violar las reglamentaciones relativas a la contaminación del agua.

Los cargos por contaminación son otra forma de crear incentivos para la reducción de la contaminación. A diferencia de las multas, que suelen ser objeto de controversia judicial, los cargos por contaminación fijados periódicamente pueden imponerse a las empresas como un costo simple del desarrollo de las operaciones, el que puede reducirse si se reduce la contaminación. La experiencia en materia de cargos por contaminación en Colombia, China y Filipinas ha demostrado que los directivos adoptan medidas rigurosas de control de la contaminación cuando deben pagar cargos ordinarios y caros por las emisiones perjudiciales.

Estos nuevos enfoques dan resultado porque tienen una base económica sólida. Los gerentes de fábricas que son conscientes de los costos por lo general tolerarán la contaminación en tanto la multa prevista no supere el costo del control de las emisiones.

A nivel nacional, las reformas económicas también pueden reducir la contaminación. La mayor apertura al comercio puede estimular el acceso comercial a tecnologías menos contaminantes. La reducción de las subvenciones para las materias primas puede alentar a las empresas a reducir los desechos. Las empresas estatales suelen contaminar mucho, de modo que la privatización con frecuencia puede estimular una producción menos contaminante. Países como China, India y Brasil han demostrado la eficacia de esas medidas para reducir la contaminación.

Greening Industry y las investigaciones del Banco Mundial

 

Greening Industry es el séptimo informe de la serie de Investigaciones sobre Políticas de Desarrollo, que tiene por objeto llevar los resultados de investigaciones sobre nuevas políticas importantes a la atención de los responsables de la formulación de políticas, los administradores de programas y la comunidad más amplia del desarrollo.

Los ejemplares de Greening Industry incluyen un CD-ROM que contiene un conjunto amplio de materiales de referencia, bases de datos y presentaciones audiovisuales. En el sitio electrónico "New Ideas in Pollution Regulation" (Nuevos conceptos sobre la reglamentación de la contaminación) (http://www.worldbank.org/nipr/) podrá accederse a una versión electrónica sin cargo de Greening Industry. En este sitio se incluyen muchos vínculos con otras direcciones conexas de Internet y programas nuevos de computación que permiten al lector buscar en el informe todas las referencias a temas de interés.




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