Contactos: Alejandra Viveros (202) 473-4306 Aviveros@worldbank.org Lee Morrison (202) 459-8741 Lmorrison1@worldbank.org   WASHINGTON, a 13 de diciembre de 2004—La reforma del sistema de pensiones a lo largo de más de una década le ha brindado a América Latina importantes beneficios fiscales, sociales y financieros, pero el fracaso en la extensión de acceso a la previsión social formal a un segmento más amplio de la sociedad ha sido decepcionante, sostiene un nuevo informe del Banco Mundial. La edición final del informe La promesa de seguridad de los ingresos en la vejez en América Latina (Keeping the Promise of Social Security in Latin America, en su tÃtulo original) se encuentra disponible en edición del Banco Mundial y Stanford University Press e indica que los gobiernos de la región que han emprendido la reorganización estructural de sus sistemas de pensiones nacionales mejoraron su situación presupuestaria, lograron sistemas de previsión pública más equitativos y fomentaron los ahorros y las inversiones. El informe – cuya versión borrador fue analizada el pasado mes de junio en una conferencia en Bogotá que contó con la presencia de hacedores de polÃticas, especialistas en el sector, académicos y otros interesados - sostiene que a pesar de las mejoras, la cobertura de la seguridad social y de las pensiones privadas continúa siendo persistentemente baja en la región en general. Como resultado, la nueva publicación urge a los hacedores de polÃticas a encarar el desafÃo de una mayor cobertura basándose en los cambios positivos de las reformas hasta la fecha. “En esencia, la reforma de la seguridad social reconstruyó sistemas que eran muy abultados y poco equitativosâ€, señaló Guillermo Perry, Economista en Jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe. “Sin embargo, es prematuro decir que las reformas fueron exitosas, dado que no lograron extender la cobertura de la seguridad social a un segmento más amplio de la sociedad y asà la pobreza en la vejez sigue siendo una amenaza para los ciudadanos de la regiónâ€. En el estudio se analiza la experiencia de la región con las reformas estructurales de la seguridad social. Hubo una significativa reducción de los sistemas de pensiones públicas basados en regÃmenes de pago con cargo a los ingresos corrientes y prestaciones claramente definidas, en el cual las pensiones que reciben los ancianos se financian mediante las contribuciones de los trabajadores activos. A su vez se incorporaron cuentas de ahorro individuales obligatorias y planes de jubilación voluntarios en un proceso que se conoce como el “modelo multi-pilar†frente a la reforma del sistema de pensiones. Chile fue pionero en la adopción de este enfoque en 1981 y 12 paÃses de América Latina siguieron sus pasos. Los autores de la publicación: Indermit Gill, Truman Packard y Juan Yermo, constatan en el informe que las reformas del sistema de pensiones en la región tuvieron numerosos resultados positivos. Por una parte, mejoró la sostenibilidad fiscal al disminuir las prestaciones en exceso generosas que se cancelaban en los sistemas antiguos y si bien los costos de transición en algunos casos fueron más altos de lo previsto, los efectos de las reformas en las finanzas fiscales en general fueron positivos. Por otra parte, el informe dice que las reformas incentivaron el desarrollo de mercados de capital al encauzar los ahorros hacia inversiones en fondos de pensiones administrados por el sector privado. El volumen de los activos que poseen los fondos de pensiones como proporción del PIB casi se duplicó en la región en el transcurso de sólo cinco años. Las reformas también permitieron mejorar la equidad, ya que los gobiernos recortaron las prestaciones generosas del sistema antiguo que necesariamente dependÃan de transferencias regresivas de los trabajadores más pobres a los más ricos. Y los niveles de las prestaciones hoy tienen una relación más directa con los aportes realizados, lo que estimula la participación de los trabajadores en el sistema. No obstante, la persistente baja cobertura continúa siendo un obstáculo para mejorar aun más la equidad y reducir la pobreza entre los ancianos, sostiene el informe. Los autores mencionan que a pesar de que las reformas estructurales fueron un paso en la dirección correcta, se debe prestar más atención para asegurar que los planes de pensiones administrados de forma privada sean eficientes y ofrezcan a los trabajadores afiliados y a sus familias la mejor cobertura posible a precios competitivos. Según la publicación, los gobiernos deben estar prestando mucha más atención al papel que desempeñan los sistemas de seguridad social en la prevención de la pobreza. El informe advierte que sus evaluaciones tienen un carácter preliminar y en ningún caso son conclusiones definitivas, ya que muchos paÃses de América Latina han emprendido sus reformas sólo recientemente. Â
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