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LOS PAÍSES EN DESARROLLO REGISTRAN LAS MAYORES TASAS DE CRECIMIENTO DE LOS ÚLTIMOS 30 AÑOS, PERO LOS DESEQUILIBRIOS MUNDIALES PLANTEAN RIESGOS

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Comunicado de prensa Nº:2005/402/S

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Christopher Neal(202) 473-7229
Cneal1@worldbank.org

CIUDAD DE WASHINGTON, 6 de abril de 2005. Según el informe anual del Banco Mundial Global Development Finance 2005 (Flujos mundiales de financiamiento para el desarrollo), el crecimiento económico mundial llegó a 3,8% en 2004, la mayor tasa de crecimiento en cuatro años. Los países en desarrollo superaron a los de ingreso alto y las mejoras tuvieron amplio alcance (todas las regiones en desarrollo crecieron a un ritmo más acelerado en 2004 en comparación con la media de la última década). Sin embargo, este fuerte impulso del crecimiento mundial ha llegado a un punto máximo y las mejoras en los países en desarrollo son vulnerables a los riesgos asociados a los ajustes para controlar los grandes desequilibrios mundiales, en particular, el déficit en cuenta corriente de US$666.000 millones de los Estados Unidos.

Los sólidos resultados mundiales se sustentaron en el fuerte crecimiento de los Estados Unidos y la rápida expansión en China, India y Rusia. La expansión sin precedente de 6,6% en los países en desarrollo estuvo impulsada por condiciones mundiales favorables y años de mejoras de las políticas internas. Como resultado, los flujos financieros hacia los países en desarrollo en 2004 alcanzaron niveles que no se observaban desde que estallaran las crisis financieras de fines de los años noventa.

Los flujos netos de capital privado, con inclusión de financiamiento en forma de deuda y participaciones de capital hacia los países en desarrollo, aumentaron US$51.000 millones, situándose en US$301.300 millones en 2004. De esa cifra, la inversión extranjera directa (IED) neta aumentó US$13.700 millones en 2004, totalizando US$165.500 millones. Los países en desarrollo continuaron aumentando sus exportaciones de capital al tiempo que robustecieron sus balances en cuenta corriente, que en 2004 registraron un superávit agregado de US$124.000 millones. Los flujos de IED de países en desarrollo aumentaron a una cifra estimada de US$40.000 millones en 2004, en comparación con US$16.000 millones en 2002; dichos flujos provienen, en su mayor parte, de los mismos países que reciben el grueso de los flujos de capital privado, a saber, Brasil, China, México y Rusia.

"La recuperación de los flujos financieros es una señal positiva que indica un renovado interés del mercado en los países en desarrollo y un tributo al importante robustecimiento de los aspectos económicos fundamentales que se ha logrado en muchos países", señaló François Bourguignon, primer vicepresidente y primer economista, Economía del Desarrollo, del Banco Mundial. "Pero también debemos tener presente que los actuales desequilibrios financieros a nivel mundial plantean riesgos —fluctuaciones cambiarias descontroladas o incrementos de las tasas de interés— que podrían poner en peligro estas mejoras. Los países en desarrollo deben prepararse para los ajustes, algunos de los cuales podrían ser repentinos".

En el informe, titulado Mobilizing Finance and Managing Vulnerability (Movilización de financiamiento y gestión de la vulnerabilidad), se señala un escenario básico en el cual la restricción de la política fiscal de los Estados Unidos y el alza de las tasas de interés, junto con un sólido crecimiento de los países en desarrollo, comienzan a corregir los desequilibrios mundiales y a reducir el déficit en cuenta corriente de los Estados Unidos. Sin embargo, también se destacan los riesgos que plantea esta perspectiva, y se sostiene que los países en desarrollo deben reducir su vulnerabilidad a los cambios en la actitud del mercado impulsados por alzas de las tasas de interés o una depreciación del dólar de los Estados Unidos mayores que las previstas.

"La historia ha demostrado, una y otra vez, que las crisis financieras suelen tomar por sorpresa a los mercados y a los responsables de las políticas", manifestó Uri Dadush, director del Grupo de análisis de las perspectivas de desarrollo del Banco Mundial, encargado de preparar el informe Global Development Finance, 2005. "Los mercados financieros y los responsables de las políticas tienden a pasar por alto las señales de alerta y a aplicar ajustes necesarios, pero excesivos, cuando se produce la crisis. En el caso de los países en desarrollo, la pregunta clave es si el incremento de los flujos observado en los últimos dos años puede mantenerse cuando las condiciones mundiales son menos favorables y menos estables".

La capacidad de adaptación de los países en desarrollo se pondrá a prueba
frente a condiciones mundiales menos favorables

Las características de la actual recuperación de la economía mundial han contribuido a algunos de los riesgos que enfrentan los países en desarrollo con miras al futuro. El drástico aumento del déficit en cuenta corriente de los Estados Unidos, que actualmente equivale al 5,6% de su PIB, ha significado que los países en desarrollo en su conjunto registren superávit en cuenta corriente cada vez más voluminosos, equivalentes al 2% de su PIB en 2004. En el caso de la mayoría de los países en desarrollo, en 2004 estos excedentes se destinaron en parte a aumentar la acumulación de reserva de divisas. Las reservas en moneda extranjera de los países en desarrollo aumentaron US$378.000 millones en 2004, hasta alcanzar una cifra sin precedente estimada en US$1,6 billones. China tenía US$610.000 millones; India, US$125.000 millones, y la Federación de Rusia, US$114.000 millones.

Para la mayoría de los países, la acumulación de reservas forma parte de una estrategia razonable para reducir la vulnerabilidad a las condiciones externas y mejorar su capacidad crediticia. En el caso de unos pocos países que han acumulado un exceso de reservas, también existen riesgos derivados del posible impacto de las fluctuaciones cambiarias, además de costos fiscales, derivados de la necesidad de tomar empréstitos en moneda nacional para compensar el mayor volumen de reservas. Como resultado, los países que tienen cuantiosas reservas tal vez deberían reevaluar si es conveniente y sostenible continuar acumulando tales reservas.

La existencia de condiciones mundiales menos favorables también pone de relieve la vulnerabilidad a que se exponen los países debido al aumento de la carga de la deuda, un factor fundamental en las crisis financieras registradas en la última década. En el informe Global Development Finance 2005 se observa favorablemente que, como los indicadoresagregados de deuda externa son reducidos, muchos países en desarrollo han mejorado su capacidad de gestión de la deuda y han actuado en forma agresiva para resolver las deficiencias que contribuyeron a las crisis anteriores. Con todo, la carga de la deuda externa ha aumentado en más de la mitad de las economías de mercados emergentes y, en muchas de ellas, los empréstitos internos también han aumentado drásticamente. Si bien el cambio de empréstitos externos a empréstitos internos puede reducir la vulnerabilidad frente a las conmociones externas, también plantea riesgos ante la posibilidad de sobreendeudamiento o una supervisión inadecuada.

"Si bien es importante no exagerar estos riesgos, los responsables de las políticas de los países en desarrollo deben tenerlos presente", señaló Jeffrey Lewis, director del equipo a cargo de las finanzas del Banco Mundial y principal autor del informe. "En la medida que las condiciones se mantengan favorables, deberían continuar los esfuerzos por robustecer las posiciones fiscales y aprovechar las bajas tasas de interés para reestructurar la deuda. Las lecciones aprendidas de las crisis financieras siguen siendo claras: el endeudamiento excesivo, ya sea externo o interno, plantea riesgos, y los problemas que surgen en un ámbito pueden desbordar rápidamente hacia a otros".

En el informe se observa que los alentadores resultados económicos de los países en desarrollo durante 2004 coinciden con la adopción de políticas acertadas en esos países, en particular, la apertura al comercio y la inversión, una posición fiscal prudente, y flexibilidad cambiaria, todo lo cual ha permitido mejorar la calidad crediticia de esos países. Además, se sostiene que esas políticas han ayudado a los países en desarrollo y deberían mantenerse.

Las presiones sobre los flujos de ayuda plantean mayores riesgos
para los países más pobres

Para los países de ingreso bajo, los riesgos que plantean las actuales condiciones mundiales están relacionados no tanto con la evolución de las tasas de interés y las tasas cambiarias (ya que su acceso a recursos financieros es limitado), sino más bien con el posible impacto en los flujos de ayuda (de fuentes bilaterales y multilaterales) y otras fuentes de financiamiento. El desafío de generar suficiente asistencia oficial para el desarrollo (AOD) a fin de ayudar a estos países a lograr los objetivos de desarrollo del milenio (ODM) sigue siendo difícil, pero se observan algunos signos alentadores de progreso, puesto que numerosos donantes han aumentado sus niveles de compromiso y los flujos de AOD han registrado un aumento. Sin embargo, aún hay inquietudes respecto del incremento de los flujos "netos" y de si se están destinando suficientes recursos a regiones críticas, como África. Los niveles de AOD siguen situándose muy por debajo de los alcanzados a principios de los años noventa.

Tendencias y previsiones del crecimiento mundial y regional

20032004e2005f2006f2007f
Crecimiento mundial 2;53;83;13;13;2
Países de ingreso alto 1;93;22;42;62;6
Países de la OCDE1;83;12;32;52;6
Zona del euro0;51;81;22;22;6
Japón1;42;60;81;91;9
Estados Unidos3;04;43;93;02;6
Países en desarrollo 5;36;65;75;25;4
Asia oriental y el Pacífico8;08;37;46;97;2
Europa y Asia central 5;96;85;54;95;0
América Latina y el Caribe1;75;74;33;73;7
Oriente Medio y Norte de África5;85;14;94;34;3
Asia meridional 7;86;66;26;46;7
África al sur del Sahara3;43;84;14;04;1
Países en desarrollo
sin incluir los países en transición5;26;75;75;35;5
sin incluir a China ni India3;95;84;84;44;4

En el informe se destacan también las pruebas cada vez más numerosas de que los flujos distintos de la ayuda están adquiriendo más importancia como fuentes de financiamiento para los países pobres: desde la rápida expansión de la IED ya señalada, hasta las donaciones de ONG, que aumentaron US$5.000 millones entre 1990 y 2003 (cifra equivalente a un aumento del 10% al 17% de la asistencia oficial para el desarrollo). Las remesas de los trabajadores también aumentaron, de US$116.000 millones en 2003 a US$125.800 millones en 2004. En términos más generales, los nexos del Sur con el Sur están surgiendo como un factor fundamental en los países más pobres, en términos de IED, remesas e incluso asistencia para el desarrollo. Dichos flujos no pueden ni deben reemplazar la asistencia oficial constante y focalizada, aunque ponen de relieve las mayores opciones y oportunidades que tienen los países de ingreso bajo.

Si bien es cierto que las fuentes de financiamiento alternativas son importantes, "los gobiernos de los países industrializados siguen cumpliendo un papel protagónico en la movilización de financiamiento", según se señala en el informe. "Para asegurar que no se pierda el rumbo en la consecución de los ODM debido a la falta de recursos, los donantes deben aumentar significativamente la AOD", expresó Bourguignon, refiriéndose a las observaciones contenidas en el informe. "Pero también deben conseguir que esos flujos de ayuda sean más estables y previsibles, permitan continuar con las iniciativas dirigidas a mejorar la coordinación entre los donantes y la orientación hacia los resultados, y ampliar los esfuerzos encaminados a aumentar la participación del sector privado en esas iniciativas".

Mejoras en todas partes, excepto en Asia meridional y Oriente Medio, al observarse una desaceleración moderada

Según las previsiones del informe de 2005, el ritmo del crecimiento mundial bajará a 3,1% en 2005, como resultado del incremento de las tasas de interés en los Estados Unidos, la restricción de la política fiscal y los efectos del 25% de aumento del valor efectivo real del euro. Se prevé que una reducción de la demanda de exportaciones de países en desarrollo desacelerará el ritmo de crecimiento en esos países al 5,7% en 2005, porcentaje que sigue siendo superior a las tendencias recientes.

A la cabeza de este crecimiento comparativamente dinámico entre los países en desarrollo están Asia oriental, Asia meridional y Europa oriental y Asia central, donde el PIB regional creció 8,3%, 6,6%, y 6,8%, respectivamente, en 2004.

En Asia oriental, se prevé que el ritmo de crecimiento disminuirá en 2005 y 2006, pero solamente a niveles aún altos de 7,4% y 6,9%, respectivamente. Los elevados precios del petróleo ayudaron al crecimiento de Rusia e impulsaron las economías de Europa oriental y Asia central; en general, para estas regiones se proyecta un crecimiento de 5,5% en 2005 y 4,9% en 2006.

La región de América Latina y el Caribe también experimentó un fuerte repunte del 1,7% en 2003 a 5,7% en 2004, como resultado del aumento del producto en México, Chile y Brasil, junto con un importante repunte en Argentina, tras la disminución de 39% del valor efectivo real de su moneda. Para esta región también se prevé una reducción, aunque moderada, del ritmo de crecimiento en 2005 y 2006, al 4,3% y 3,7%, respectivamente.

Las regiones de Asia meridional y Oriente Medio y Norte de África fueron las únicas regiones en desarrollo que registraron una desaceleración del crecimiento en 2004. Aun cuando la tasa de crecimiento de Asia meridional fue impresionante en 2004 (6,6%), se situó por debajo del 7,5% registrado el año anterior. En Oriente Medio y Norte de África el crecimiento disminuyó al 5,1% en 2004, en comparación con 5,5% el año anterior.

Se estima que la actividad económica en África al sur del Sahara aumentó 3,8% en 2004, y prácticamente todos los países declararon una tasa de crecimiento positiva, algunas de ellas de hasta 5%. Aunque se prevé un aumento del ritmo de crecimiento en el continente, hasta alcanzar el 4,1% en 2005 y 4,0% en 2006, dicho crecimiento seguirá estando por debajo del registrado en la mayoría de las otras regiones en desarrollo.


Para ver el contenido del informe y el material conexo, por favor visite::
http://www.worldbank.org/prospects/gdf2005

Una amplia colección de datos que incluye los utilizados en la preparación del GDF 2005 están disponibles en el sitio interactivo:
http://dpg-svr3/globaloutlook/inside/sp_index.aspx




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