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Los países en desarrollo registran un fuerte crecimiento

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6 de abril, 2005 - Según un nuevo informe, el crecimiento de la economía mundial alcanzó el 3,8% en 2004 y los países en desarrollo registraron las mayores tasas de crecimiento en más de una década.

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Entrevista: Uri Dadush (Director)

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En el informe anual del Banco Mundial titulado Global Development Finance 2005 (Flujos mundiales de financiamiento para el desarrollo) se señala que gran parte de este impulso se debió a un crecimiento más acelerado en los Estados Unidos y China, sumado a un repunte en América Latina y Japón y una recuperación moderada en la Unión Europea.

Sin embargo, según el informe, este crecimiento a nivel mundial ha llegado a un punto máximo y advierte que los países en desarrollo tal vez tengan que realizar ajustes debido a los riesgos que plantean los grandes desequilibrios mundiales, en particular el déficit en cuenta corriente de los Estados Unidos.

“El año 2004 fue excepcional para los países en desarrollo. Se dieron condiciones muy favorables que estos países no habían experimentado en mucho tiempo”, señala Uri Dadush, director del Grupo de análisis de las perspectivas de desarrollo del Banco Mundial, que preparó el informe.  

“No obstante, es improbable que la situación continúe mejorando. Las tasas de intereses van a aumentar. Es probable que el ritmo de crecimiento de la economía mundial se desacelere un poco con respecto a los altísimos niveles alcanzados en los últimos uno a dos años. Por lo tanto, la situación en el futuro no va a ser tan favorable”, dice el funcionario.

Dadush señala que el déficit en cuenta corriente de los Estados Unidos probablemente llegará al 6% del PIB en 2005.

“Es un déficit insostenible, y para eliminarlo paulatinamente se requerirán medidas muy difíciles de evaluar por adelantado. Habrá que ajustar las tasas de interés. Habrá que ajustar las tasas de cambio”, dice Dadush.

Agrega que, en términos generales, ello podría llevar a “una situación financiera bastante más turbulenta para los países en desarrollo”.

Expansión sin precedente

En el informe se señala que la expansión sin precedente de 6,6% en los países en desarrollo estuvo impulsada por condiciones mundiales favorables y años de mejoras de las políticas internas.

Como resultado, los flujos financieros hacia los países en desarrollo en 2004 alcanzaron niveles que no se observaban desde que estallara la crisis financiera de fines de los años noventa.

En el informe Global Development Finance 2005 se muestra que:

  • Los flujos netos de capital privado, con inclusión de financiamiento en forma de deuda y participaciones de capital hacia los países en desarrollo, aumentaron US$51.000 millones, situándose en US$301.300 millones en 2004.
  • De esa cifra, la inversión extranjera directa (IED) neta aumentó US$13.700 millones en 2004, totalizando US$165.500 millones.
  • Los balances en cuenta corriente de los países en desarrollo registraron un superávit agregado de US$124.000 millones en 2004.
  • Los flujos de IED de países en desarrollo aumentaron a una cifra estimada de US$40.000 millones en 2004, en comparación con US$16.000 millones en 2002.


François Bourguignon, primer vicepresidente y primer economista para Economía del Desarrollo del Banco Mundial, señala que la  recuperación de los flujos financieros es una señal positiva que indica un renovado interés del mercado en los países en desarrollo.

Agrega que también es “un tributo al importante robustecimiento de los aspectos económicos fundamentales que se ha logrado en muchos países”.

Con todo, Bourguignon también hace una advertencia sobre los riesgos que enfrentan los países en desarrollo.

Encarar los riesgos

“También debemos tener presente que los actuales desequilibrios financieros a nivel mundial plantean riesgos —fluctuaciones cambiarias descontroladas o incrementos de las tasas de interés— que podrían poner en peligro estas mejoras. Los países en desarrollo deben prepararse para los ajustes, algunos de los cuales podrían ser repentinos”, dice Bourguignon.

Dadush manifiesta que es muy importante que los países en desarrollo estén dispuestos a actuar.

“La historia ha demostrado, una y otra vez, que las crisis financieras suelen tomar por sorpresa y a los responsables de las políticas”.

“Los mercados financieros y los responsables de las políticas tienden a pasar por alto las señales de alerta y a aplicar ajustes necesarios, pero excesivos, cuando se produce la crisis”.

Reducir al mínimo los riesgos

Dadush dice que los países en desarrollo deben evitar una acumulación excesiva de deuda, incluso de deuda interna.

“Este es uno de los puntos que se tocan en el informe”, señala el funcionario. “No se trata sólo de la deuda externa, sino del nivel total de deuda interna, que se debe restringir para poder controlar los riesgos”.

El aumento de la carga de la deuda ha sido un factor  fundamental en las crisis financieras registradas en la última década. En el informe se observa favorablemente que, como los indicadores agregados de deuda externa son reducidos, muchos países en desarrollo han mejorado su capacidad de gestión de la deuda y han actuado en forma agresiva para resolver las deficiencias que contribuyeron a las crisis anteriores.

Pero en el informe se hace notar que la carga de la deuda externa ha aumentado en más de la mitad de las economías de mercado emergentes y que, en muchas de ellas, los empréstitos internos también han aumentado drásticamente.

Dadush expresa que, en general, la comunidad internacional en conjunto tiene que colaborar para reducir los desequilibrios mundiales.

“Estados Unidos tiene que emprender una reducción del déficit fiscal más agresiva que la que se contempla actualmente, o por lo menos eso es lo que se observa. La Unión Europea debe tomar medidas más drásticas para estimular el crecimiento. Tal vez la política monetaria europea  tendría que ser más estimuladora que en la actualidad. Y entre los países en desarrollo, los de Asia en particular deberían estudiar y reevaluar su régimen cambiario, así como el aceleradísimo crecimiento de las reservas acumuladas que se observa en la actualidad”.

Perspectivas futuras

Según las previsiones del informe, el ritmo del crecimiento de la economía mundial bajará a 3,1% en 2005, como resultado del incremento de las tasas de interés en los Estados Unidos, la restricción de la política fiscal y los efectos del 25% de aumento del valor efectivo real del euro.

Dadush dice que las perspectivas para el año 2006 son nuevamente de “una leve desaceleración”.

“Por lo tanto, nuestra proyección básica es que las condiciones económicas favorables se mantendrán en 2005 y 2006. Pero, al mismo tiempo, este escenario positivo plantea  los riesgos  ya  señalados, y éstos no se deben desestimar”, agrega Dadush.


El informe y materiales relacionados están disponibles en:
http://www.worldbank.org/prospects/gdf2005

Datos ampliados, incluidos los utilizados en la preparación del GDF 2005, están disponibles en el sitio web interactivo:
http://dpg-svr3/globaloutlook/inside/sp_index.aspx


 




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