Contacto: Melissa Fossberg 1-202- 458-4145 mfossberg@worldbank.org WASHINGTON, 27 de abril de 2005 — Se proyecta que las economías emergentes de Asia oriental experimentarán un crecimiento de 6% el presente año, en momentos en que las autoridades responsables de formular las políticas enfrentan el difícil desafío de responder al menor ritmo de expansión del comercio mundial (en especial en el ámbito de la electrónica), la aminoración del crecimiento en China, los precios más elevados del petróleo y la mayor entrada de dólares a la región, de acuerdo con la última Actualización regional para Asia oriental y el Pacífico, el análisis de las economías de la región que lleva a cabo el Banco Mundial dos veces al año. A pesar de la terrible pérdida de vidas, la Actualización regional indica que el impacto del tsunami del 26 de diciembre sobre el crecimiento económico general en las dos economías de Asia oriental que resultaron más afectadas —Indonesia y Tailandia— probablemente será menor. El crecimiento previsto de 6% para la emergente región de Asia oriental, que incluye los países afectados por el tsunami, significa un ligero descenso frente a su máximo nivel cíclico de 7,2% que se registró el año pasado, pero debiera ser más sostenible, con aportes equilibrados de las exportaciones, gasto de los consumidores e inversión. Según afirmó Jemal-ud-din Kassum, vicepresidente de la oficina regional para Asia oriental y el Pacífico, "está claro que este tipo de crecimiento sostenible tiene el potencial de reducir los índices de pobreza de Asia oriental en desarrollo hasta en 5% o 6%, lo cual representa cerca de 35 millones de personas al año. Hemos podido observar reducciones considerables en los índices de pobreza de China, Vietnam, Indonesia y Tailandia y aumentos de los ingresos en áreas rurales y urbanas que son bastante prometedores". Esta tendencia es de particular importancia este año en que el mundo está abocado a acelerar el avance hacia el objetivo de reducir la pobreza extrema a la mitad de aquí al año 2015. Gran parte de la expansión en la región se ha visto reforzada por un robusto crecimiento de la demanda mundial y regional, respaldado por bajas tasas de interés real. Sin embargo, el crecimiento desigual de los países también está asociado con el afloramiento de ciertos desequilibrios considerables en la economía mundial, incluidos los precios del petróleo en alza y la situación asimétrica de la balanza de pagos. Necesidad de opciones inteligentes La reserva de divisas en la emergente región de Asia oriental aumentó en más de US$300.000 millones en 2004, el equivalente de más de 9% de su producto interno bruto (PIB) y una cifra que marca un precedente histórico. Homi Kharas, economista principal de Asia oriental y el Pacífico, afirmó que "lo que vemos es una situación poco común en que las economías de Asia oriental tienen grandes superávit en cuenta corriente y al mismo tiempo grandes entradas de capital privado, de forma tal que los dólares se acumulan incluso con mayor rapidez que durante mediados de los años noventa. Los responsables de las políticas deberán tomar opciones inteligentes para manejar estos flujos y, en el caso de China, las autoridades tendrán que encontrar una manera de hacer que el activo interno resulte más costoso para los extranjeros. En otros países, hay cabida para la expansión de la inversión y el consumo para contrarrestar la desaceleración de la demanda mundial". Dado los desequilibrios mundiales, es probable que en el futuro se requieran mayores reformas estructurales en la región, que serán fáciles de poner en práctica ya que, en la mayoría de los países, los bancos, las empresas, los gobiernos y los hogares están en una situación financiera sólida gracias al rápido crecimiento experimentado a partir de 2001. Según señaló Milan Brahmbhatt, principal autor del informe, "es importante que los gobiernos aprovechen este período de alto crecimiento para fortalecer el sector financiero y los mercados de capital, ya que éstas son las instituciones que canalizan el capital extranjero hacia la economía interna". China continúa su expansión China continúa su expansión a ritmo acelerado y registró un crecimiento de 9,5% en 2004. Por otra parte, la inversión en el país alcanzó una cifra histórica de 45% del PIB en un contexto en que las autoridades chinas siguen tomando medidas para enfriar la economía e incluso han aumentado levemente las tasas de interés. Brahmbhatt afirmó que "China ya se ha beneficiado del término —este año— de las cuotas que afectaban el vestuario y que favorecían a las naciones más pequeñas, aunque significa que el país tendrá dificultades aún mayores para disminuir el superávit en su balanza comercial en el corto plazo y que los países más pequeños tendrán que revisar sus estrategias de exportación". Aumenta el protagonismo de la mujer en la economía de la región En una sección específica del informe sobre la situación de la igualdad entre los géneros en la región diez años después de la Cumbre Mundial de la Mujer en Beijing, el informe constata que muchos países han mejorado el acceso de las mujeres y niñas a los servicios de atención de salud y educación. Las mujeres ocupan un lugar más importante en la economía, pero no sin riesgos, ya que la mayoría de ellas forman parte del sector no estructurado. Veinte millones de trabajadores asiáticos migrantes, muchos de ellos mujeres, trabajaron fuera de sus países de origen en el año 2000, período en que estos trabajadores enviaron US$6.000 millones en remesas a sus hogares en Filipinas y US$1.000 millones en Indonesia. El aporte de las mujeres ha sido clave en sustentar la estabilidad económica y social y hacer que las economías sean más capaces de adaptarse al cambio. La región de Asia oriental y el Pacífico del Banco Mundial publica dos veces al año la Actualización regional. El informe está disponible en : www.worldbank.org/eapupdate
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