25 de mayo, 2005 - En Sudáfrica, paÃs donde el VIH/SIDA cobra gran cantidad de vidas, sepultar a un ser amado cuesta caro. Un ataúd puede costar entre US$300 y US$400, una carga muy pesada para los pobres. Shaun Cozett, del programa Working for Water de Sudáfrica, señala que la creciente tasa de mortalidad del paÃs ha originado una “gran necesidad social de ataúdesâ€. “Hemos observado que en los últimos cinco años, la tasa de mortalidad del paÃs ha aumentado cerca de 56% y la industria de los funerales se ha convertido en un negocio muy lucrativoâ€, señala Cozett. “Ha llegado un momento en que se está abusando de las personas, a quienes se les cobra precios ridÃculamente altos por los funeralesâ€. El programa Working for Water de Sudáfrica ha ideado una solución para este alza en los costos de los funerales: usar madera de árboles invasores para fabricar ataúdes. Working for Water, en asociación con la Alliance of Religions and Conservation, acaba de recibir una donación por US$150.000 de parte de la Feria del Desarrollo del Banco Mundial para concretar esta idea. Con la donación, Working for Water piensa contratar a 15 personas para el programa experimental y llegar a fabricar cerca de 100 ataúdes al mes, que se venderán a precios que variarán entre US$50 y US$60, es decir, un 15% del actual precio del producto. Cozett señala que las plantas y los árboles foráneos invasores provocan muchos problemas en Sudáfrica, de los cuales el impacto en la seguridad del agua no es de los menos importantes.  | | Feria del Desarrollo 2005: Ataúdes en armonÃa con el medio ambiente |
|  | “En promedio, consumen cerca del 8% de la escorrentÃa anual promedioâ€, agrega. “Estas especies representan un alto riesgo de incendios, inundaciones y, por supuesto, hambrunas, puesto que son inherentemente invasoras y compiten con la vegetación autóctona por los recursos naturalesâ€. “En un paÃs donde la economÃa está basada en gran parte en el ecoturismo, el posible menoscabo de la biodiversidad nativa podrÃa generar enormes pérdidas en materia de recursos locales y nacionalesâ€. Según la Ley de conservación de recursos agrÃcolas de Sudáfrica, un total de 198 especies de flora foránea de naturaleza boscosa, herbácea y acuática han sido declaradas como invasoras. Y como es prácticamente imposible erradicarlas, es fundamental que el paÃs busque formas de controlarlas. Cozett comenta que Working for Water ya ha creado una cantidad de pequeñas empresas que usan la madera de las especies invasoras para fabricar muebles de terraza, mulch (material para proteger las raÃces de las plantas) y fertilizante orgánico. Sin embargo, agrega que el proyecto de ataúdes persigue dos objetivos: manejar el problema de los árboles invasores y ayudar además a los pobres ofreciéndoles alternativas a los elevados precios que cobran las funerarias por los ataúdes nuevos. “El proyecto comenzará con la tala de los árboles, que es nuestra tarea habitual. Luego, viene el proceso de tablaje, el tratamiento de la madera, el corte de las planchas y el ensamblado de los ataúdesâ€, señala. Los ingresos que genere la venta de los ataúdes se usarán para paliar el costo que implica cortar las especies foráneas. Working for Water también se asociará con organizaciones religiosas para asegurar que los ataúdes no sólo sean convenientes para los pobres, sino que además sean adecuados en términos culturales. |