 |  |  | | Los residentes de Qahris han hecho de la clínica de salud una prioridad de la comunidad. |
|  |
10 de enero, 2005—Priya Gajraj no tiene dudas respecto del compromiso de la comunidad local de Qarhis, en Puntland, Somalia, para mantener en funcionamiento su clínica. Durante más de un año, en 2002, la clínica estuvo cerrada para el mundo exterior debido a los conflictos locales. Sin embargo, durante ese largo año, dice Priya Gajraj, oficial de la División Central de Operaciones del Banco Mundial en Somalia, la comunidad local mantuvo abiertas las puertas de su clínica sin ayuda externa internacional. Somalia ha sido descrita como el Estado fracasado por excelencia. Desde la caída del régimen del general Mohamed Diad Barre en 1991, el país ha sido devastado por la guerra civil, dividiéndose entre muchas milicias basadas en clanes. Durante más de una década no ha habido un gobierno nacional completamente funcional pero gracias al actual proceso de paz se ha conformado un nuevo parlamento y se ha elegido un presidente y primer ministro. Los años de guerra civil han causado un gran número de victimas. Además, según los indicadores los niveles de salud de Somalia se encuentran entre los peores de África. La esperanza de vida es de 47 años, una de las más bajas del mundo, y cerca de la cuarta parte de los niños mueren antes de cumplir los cinco años. Con estos antecedentes, el Banco Mundial comenzó a participar, en 2000, en los esfuerzos destinados a mejorar los servicios de salud comunitarios en Somalia a través del financiamiento prestado por el Fondo Pos Conflicto del Banco. Sin un gobierno nacional que se hiciera cargo del país, el Banco Mundial se unió a la Media Luna Roja de Somalia y a la Federación Internacional de la Cruz Roja/Media Luna Roja para financiar centros de salud en Puntland y Somaliland. "La Luna Roja de Somalia era una de las pocas instituciones que continuaban funcionando en el país después del colapso del gobierno", dice Gajraj. Según Sarah Cliffe, jefa de la iniciativa del Banco para los Países de bajos ingresos en dificultades (LICUS, por sus siglas en inglés), el proyecto de salud representa un claro ejemplo del trabajo que desempeña el Banco con el sector no gubernamental destinado a mejorar las vidas de aquellos que se encuentran en situaciones difíciles. Avanzada de esperanza  |  |  | | Los pacientes pueden recibir atención básica curativa, utilizando medicinas esenciales, así como cuidados pre y post natales y servicios de inmunización. |
|  |
"La clínica se encuentra a tres horas de Garowe, una ciudad importante de Puntland, y para llegar a ella hay que conducir varias horas. El lugar es completamente desierto y allí, en medio de la nada, hay una pequeña comunidad", dice Gajraj, describiendo su viaje a la clínica comunitaria de Qarhis. Se trata de un centro de salud que, además de las instalaciones de clínica y laboratorio, cuenta con un recinto donde los visitantes pueden dejar su ganado. "Esta es una comunidad nómada de pastores y muchos pacientes, junto con su ganado, viajan desde distancias lejanas de Somalia y también de la zona fronteriza con Etiopia " comenta Gajraj. Al no contar con una clínica, los habitantes locales recurren a los curanderos tradicionales o a las farmacias privadas donde suelen venderles medicamentos inadecuados o vencidos. Gajraj agrega que el objetivo era provocar un sentido de pertenencia sobre el proyecto entre la comunidad, una hazaña que se está logrando. "En los últimos tres años, la comunidad ha aportado el 15% de los gastos de operación de los servicios", afirma. "Esto prueba que se trata de un servicio que ellos valoran y demuestra un gran nivel de compromiso con el proyecto". Un análisis del proyecto realizado por el Banco Mundial a través de la Cruz Roja Internacional demostró que éste mejoró de manera exitosa las condiciones de salud de los más vulnerables, las mujeres y los niños, como también de los hombres y ancianos que viven cerca de las clínicas. La población recibió atención básica curativa con medicamentos esenciales, como también atención prenatal y postnatal y servicios de vacunación. El análisis dice que "el proyecto tuvo un impacto positivo en la vida de las comunidades, redujo la desconfianza hacia el sistema de salud y motivó a la población a acudir a las consultas y a los controles prenatal y postnatal y a seguir los tratamientos. Además, la educación en materia de salud redujo la incidencia de las enfermedades diarreicas". Gajraj afirma que ahora se intenta utilizar las clínicas como un modelo factible de reproducir, adaptándolas al contexto local. Y en otra operación en Somalia, el Banco Mundial está tratando de colaborar con las comunidades locales para apoyar los servicios de salud animal a nivel comunitario. Animales saludables equivalen a una economía más sana La Estrategia de nuevo trato para el país del Banco Mundial en Somalia, aprobada por el directorio ejecutivo del Banco en 2003, se refiere a la ganadería como un área estratégica de la intervención en el país. El director del departamento geográfico, Makhtar Diop, describe a la ganadería como algo esencial en la cultura y el ingreso de Somalia, puesto que la actividad continúa siendo la principal fuente del sustento del país y constituye el 80% de las exportaciones en condiciones normales. Pero las exportaciones de ganado de Somalia se han visto interrumpidas periódicamente debido a las prohibiciones impuestas por los países importadores de la región del Golfo a causa de las enfermedades de los animales. En asociación con la Comisión Europea y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por su sigla en inglés), el apoyo del Banco Mundial ha conducido a la elaboración de una estrategia ganadera a largo plazo para Somalia como marco para un trabajo ulterior coordinado en el sector. Actualmente, el Banco Mundial apoya el programa de certificación ganadera en Somalia con el cual busca crear un consejo ganadero destinado a desarrollar normas de inspección y certificación del ganado. Gajraj afirma que los planes más recientes se basan en la misma filosofía del trabajo con las comunidades, pero en este caso el objetivo es proporcionar apoyo a los servicios de salud animal en Puntland. Se trata de una zona donde la gente sufre los efectos combinados de la prohibición ganadera, cuatro años de sequía y sobreexplotación de los recursos naturales. La prohibición ganadera ha tenido un impacto devastador en el sustento de los pastores somalíes, quienes dependían mayormente del mercado de Arabia Saudita para la colocación del 95% del total de sus exportaciones de ganado. Según Gajraj, existe una clara necesidad de mejorar la salud animal en las zonas rurales, ya que la mayoría de los veterinarios se encuentran en las zonas urbanas. Además, los conflictos entre clanes por las tierras de pastoreo son frecuentes, ya que el tradicional sistema de clanes se politizó desde la guerra civil. Los propósitos del último proyecto del Banco son trabajar con CARE Somalia y con VSF-Suisse para elevar el acceso a servicios esenciales de salud animal para las comunidades de pastores y mejorar la comprensión y el consenso sobre las necesidades de gestión de los recursos naturales. ¿Qué opina de este artículo? Envíenos sus comentarios |